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Hay películas que, como el vino, mejoran con el tiempo y lo que antaño fueron críticas injustas se convierten, por arte de magia y con el paso de los años, en elogios. Eso mismo sucede con «Heat«, thriller con aromas de western escrito y dirigido por Michael Mann en 1995. En su momento recibió críticas, quizás demasiadas, los resultados de taquilla no fueron los esperados y la leyenda negra dijo de ella que Al Pacino y Robert De Niro no quisieron compartir su protagonismo en pantalla y que por ese motivo no aparecían juntos en ningún plano (¡mentira! en la escena de cafetería comparten planto y un magnífico diálogo) pero hoy la base de datos IMDb la tiene clasificada con un muy digno 8,2 y las críticas son mucho más generosas que hace veinticinco años. Quizás no es una obra maestra, pero el paso del tiempo le ha sentado muy bien y la historia que cruza el camino de un brillante y endurecido ladrón y un obsesivo policía de Los Ángeles mientras el criminal organiza su golpe definitivo se ha convertido en un clásico y referencia ineludible del género. Es curioso ver las vueltas que da la vida y lo caprichoso que puede ser el destino con una buena película si no encuentra el momento justo para estrenarse y la campaña de márqueting adecuada para publicitarla.

Protagonizada por Robert De Niro, Al Pacino, Val Kilmer, Jon Voight, Tom Sizemore y Natalie Portman, entre otros, «Heat» nos cuenta la historia de Neil McCauley y Vincent Hanna, dos personajes que son reflejos especulares a ambos lados de la justicia, con demasiados puntos en común. El primero es un experto ladrón, y su filosofía consiste en vivir sin ataduras ni vínculos que puedan constituir un obstáculo si las cosas se complican. El segundo es un detective que vive tan obsesionado con su trabajo que llega a poner en peligro su vida sentimental. Cuando la banda de McCauley prepara el golpe definitivo, y el equipo de Hannah se dispone a evitarlo, cada uno de ellos comprende que tiene que vérselas con la mente más brillante a la que se ha enfrentado en su carrera. Para los curiosos del séptimo arte comentar que Mann ya había rodado la misma historia unos años atrás: la película para televisión «L. A. Takedown«, del año 1989, con una trama similar y varias escenas idénticas a las de «Heat«, pero con menos presupuesto y, claro, sin Pacino ni De Niro (y su inevitable tendencia a la sobreactuación). Y otra curiosidad: la historia toma como base un hecho real, la relación entre el McCauley real y el policía de Chicago Chuck Adamson, que después se convirtió en guionista y productor televisivo.

Hace un tiempo que Michael Mann anunció que iba a escribir una novela que serviría como precuela de «Heat«, explorando los primeros días de McCauley y Hanna, y que no descartaba la opción de hacer una secuela de su película, pero de momento no se sabe nada de ello. Esperaremos con paciencia.

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