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Ray Harryhausen es una figura esencial en la historia del cine. Este genio fue responsable de la animación stop-motion y los efectos especiales de películas como “Simbad y la princesa“, “Jason y los Argonautas” (la inolvidable escena de los esqueletos guerreros), “Hace un millón de años” o “Furia de Titanes“. Era capaz de hacer real lo imposible a ojos de los espectadores. Fue todo un pionero en una época en la que no había efectos especiales generados por ordenador y los artesanos como él hacían magia con trucos de cámara, ángulos imaginativos, las miniaturas, el stop-motion y mucha, mucha paciencia. Gracias a su inconmensurable talento Harryhausen consiguió que unos muñecos articulados de apenas un palmo nos pareciesen gigantescos monstruos en la pantalla del cine.

En “Hace un millón de años“, un remake del clásico homónimo de Hal Roach de 1940, el maestro titiritero Ray Harryhausen dió vida a un montón de dinosaurios, aunque es evidente que es algo que carece de rigor histórico y que las aventuras de un cavernícola que debe sobrevivir tras ser expulsado por su clan no deberían haberle enfrentado a ningún dinosaurio, pues estos desaparecieron unos 66 millones de años antes.

Filmada en la volcánica isla de Lanzarote, dirigida por Don Chaffey, y protagonizada por John Richardson, Raquel Welch, Lisa Thomas, Martine Beswick, Percy Herbert y Robert Brown, entre otros, la producción de los míticos estudios británicos Hammer Film ProductionsHace un millón de años” (“One Million Years B.C.“) nos cuenta la historia de Tumak, que es expulsado de su clan, el Pueblo de las Piedras, por haberse enfrentado a su padre Akhoba, jefe de la tribu. Tras vagar durante días por tierras inhóspitas, y enfrentarse a un lagarto gigante, a un grupo de hombres-mono, a un brontosaurio a una araña gigante, es acogido por el pacífico Pueblo de las Conchas, y allá Tumak se enamora de la bella Loana, una de sus miembros.

Y aunque nosotros hemos querido hacer hincapié en el nombre de Ray Harryhausen, lo que realmente quedó grabado en la retina de los espectadores (masculinos) que vieron “Hace un millón de años” en las salas de cine del año 1966 fueron las escenas de una bellísima Raquel Welch y su escueto bikini “prehistórico”. Era la sexta película de la actriz norteamericana a la que se bautizaría como ‘El Cuerpo’, apenas unos meses después de haber aparecido en “Viaje Alucinante“, donde también lucía sus espectaculares curvas.

El éxito de “Hace un millón de años” impulsó varias imitaciones de la Hammer para explotar el filón, como “Cuando los dinosaurios dominaban la tierra” o “Las criaturas olvidadas por el tiempo“.

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