Es posible que uno de los retos más difíciles, a la par que ambicioso, para cualquier creador sea la tarea de coger las riendas de una obra de gran relevancia a la que otro autor ha llevado al éxito, pero la dificultad se convierte en máxima cuando el proyecto que se deposita sobre la mesa del autor es el de reimaginar un nuevo origen para un personaje icónico. En DC Comics a ésto lo llaman los «Año Uno«.

ecc_grenarrow_añounoOliver Queen es un frívolo playboy al que no le importa nada ni nadie… aparentemente ni siquiera él mismo. Pero cuando es traicionado y abandonado en medio de la jungla en una isla, averigua que sí hay una cosa que le importa: ¡la justicia! Armado solamente con flechas y un arco hechos a mano, Queen lucha por sobrevivir en un nuevo y cruel territorio, mientras combate a los violentos traficantes de droga responsables de su situación.

Cuando Frank Miller y David Mazzucchelli dieron forma a su «Batman: Año Uno» allá por el año 1987, una historia que relataba los inicios de la carrera de James Gordon con el Departamento de Policía de Gotham City y que coincidía con la aparición de un vigilante enmascarado llamado Batman en las calles de la ciudad, también crearon un nuevo formato de cómic que estaba destinado a convertirse en un modelo de referencia e imitación: reimaginar el origen del mito. Sí, Miller y Mazzucchelli nos contaron, de forma definitiva e insuperable, el orígen del mayor superhéroe de todos los tiempos.

Siguiendo la senda establecida por la obra maestra de Miller y Mazzucchelli en el año 2007 DC Comics publicaba «Green Arrow: Año Uno«, el que debería entenderse como el origen definitivo del ‘Arquero Esmeralda’ Oliver Queen, narrado a lo largo de seis entregas (entre septiembre y noviembre del 2007) por los multipremiados autores británicos Andy Diggle («Daredevil», «Batman», «The Losers», «Swamp Thing»,…) al guion y Mark Simpson ‘Jock‘ («Judge Dredd», «La Cosa del Pantano», «Hellblazer», «The Losers»,…) al dibujo. ¿El origen definitivo? ¿Qué problema tenía el origen clásico de Flecha Verde? Ninguno. De hecho la multitud de historias denominadas también «Año Uno» que ha ido publicando DC Comics a lo largo de los años (la de Batman, por supuesto, pero también la de Flash, de los Jóvenes Titanes, de la JLA, de Batgirl, de Nightwing…), no proponen orígenes diferentes ni modifican la historia conocida, sino que la adaptan a los tiempos, y los orígenes narrados durante los años cuarenta del siglo XX pasan a enmarcarse en el siglo XXI. En el caso de «Batman: Año Uno» el título tenía todo el sentido, puesto que la historia se desarrollaba a lo largo del primer año de actividad del héroe, pero en la mayoría de los casos el título «Año Uno» solo quería profundizar en la génesis de las leyendas, retratando los primeros días de carrera de los héroes y limitando los cambios a matices o ajustes de contexto.

Creado originalmente por Mort Weisinger y Greg Papp para More Fun Comics en 1941, el primer Oliver Jonas ‘Ollie’ Queen era un playboy multimillonario que, con una identidad secreta, dedicaba su vida a combatir el crimen para erradicarlo en su ciudad, Star City, y para ello utilizaba su habilidad con el arco y las flechas. Fue hacia los años sesenta cuando el personaje cambió radicalmente de la mano de Neal Adams y Dennis O’Neil, y tras perder su fortuna le dieron un nuevo papel como defensor de los desfavorecidos, de los oprimidos de la sociedad, y de los derechos sociales y civiles.

Éste «Green Arrow: Año Uno» («Green Arrow: Year One«) y el nuevo origen de Flecha Verde que nos presentan Diggle y Jock se construye a partir de un guión sutil y hábil del escocés que aprovecha la estructura clásica del Ascenso, Caída y Redención para construir un relato en tres partes y seis entregas: dedica un primer tercio de la historia a presentarnos el personaje, el frívolo playboy Oliver Queen, un tipo asquerosamente rico que está aburrido de la vida y de los placeres sin medida de los que disfruta, dedica un segundo tercio a mostrar la decadencia del mujeriego adinerado, despreocupado y descuidado, el desprecio de quienes le rodean, y la traición de aquellos pocos en los que confiaba, y finalmente dedica el último tercio para contarnos su resurgimiento como Green Arrow, su reinvención como héroe y defensor de las causas justas. Sí, un modelo que bebe del «El héroe de las mil caras» del mitógrafo estadounidense Joseph Campbell y un patrón narrativo que se repite en numerosas historias y leyendas populares.
La historia de Andy Diggle y Jock, con los colores de David Baron, lleva a Oliver Queen, traicionado por el único amigo que le queda y moribundo, hasta una isla desconocida donde sobrevivirá como un Robinson Crusoe cualquiera. Pero de desierta, la isla tiene muy poco puesto que un cártel de narcotraficantes liderado por una malvada mujer domina el lugar y Queen, armado con su arco y sus flechas, deberá enfrentarse a contrabandistas, mercenarios, soldados… y también a aquel que intentó acabar con su vida ahogándolo en las frías aguas del océano. Allí, en territorio hostil y sin el menor margen para sobrevivir a un nuevo amanecer, Oliver Queen se encontrará a si mismo, enterrará a su viejo ‘yo’ y renacerá como el Flecha Verde que todos conocemos.

Y, ¡ojo¡, no olvidemos que desde el año 2012 también hay una nueva reimaginación de los orígenes del héroe en «Arrow«, la serie de televisión creada por Greg Berlanti, Marc Guggenheim y Andrew Kreisberg para la cadena CW, protagonizada por Stephen Amell, Katie Cassidy y Colin Donnell, que se estrenó en octubre de 2012 y que ya cuenta con cuatro temporadas de éxito que empiezan de la misma manera que este «Año Uno»: después de un naufragio y tras haber desaparecido y dado muerto durante cinco años, el multimillonario playboy Oliver Queen es rescatado con vida en una isla del Pacífico. Pero el hombre que vuelve a Starling City no tiene nada que ver con el que se hundió en las aguas del océano. Ha cambiado. De la isla ha regresado un justiciero encapuchado que quiere cumplir con la última voluntad de su padre: luchar contra los males, el abandono y la corrupción que ahoga su ciudad. Por si acaso, la portada de la edición de ECC Ediciones se encarga de recordarnos que Green Arrow es, justamente, el còmic en el que se basa la serie de televisión.

Con una edición integral de lujo, como las que suele ofrecer ECC Ediciones cuando la ocasión se lo merece y que incluye varias páginas de extras, como una introducciónn del escritor Brian K. Vaughan («Perdidos», «Y, el último hombre», «Ex Machina») o una interesantísima muestra de fragmentos del guión de Jock ilustrados con los primeros bocetos de Andy Diggle, «Green Arrow: Año Uno» es un trabajo redondo de un dibujante de estilo inconfundible, maestro del entintado, y un guión clásico, tan sobrio como sólido, que prescinde de héroes con capas de colores y enfundados en mallas, que da lustre al extenso catálogo de ECC Ediciones y que aprovechará, supongo, el tirón de la serie de televisión «Arrow» para vender ejemplares a los menos habituales.

En conclusión, uno de los «Año Uno» que realmente valen la pena.

Green Arrow: Año Uno.
Guión: Andy Diggle
Dibujo: Jock
Título original: «Green Arrow: Year One»
Fecha de publicación: Diciembre de 2015
ISBN: 9788416518944
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 152
Precio: 16,50 euros