Me enfrento Fiebre, de María Pérez, tras leer unas asombrosas críticas para una autora de tan solo 31 años. Pero que no es solo humo y las típicas críticas pagadas a golpe de talón soy consciente cuando para en una gasolinera, camino de Huesca, y veo su novela Pirineo Noir en los estantes de venta. Y comienzo el libro con la duda de leer esta novela sin haber pasado antes por Pirineo Noir.

FiebreFiebre
María Pérez Heredia
Editorial: Reservoir Books
Año de edición:  2025
Materia Novela negra
ISBN: 978-84-19940-51-3
Páginas: 336
Encuadernación: Rústica
Precio: 19,90 €

Un secreto del pasado ha regresado para atormentar a la famosa escritora hispanofrancesa Alice Leclerc. Algo horrible sucedió en Biarritz hace diez años, en medio de una investigación extraoficial realizada por quien entonces era su prometido, el agente de la Gendarmerie Kevin Girard. Las secuelas de aquel caso nunca cicatrizaron. En el Centro Penitenciario de Zuera, en Aragón, una mujer agota las últimas semanas de prisión preventiva antes de que se celebre su juicio: Ana Castán, quien probablemente sea la presa más famosa del país. Sobre ella pesa la acusación de haber cometido los sangrientos crímenes que sacudieron la localidad pirenaica de As Boiras un año atrás, donde la intervención de Alice Leclerc fue vital para lograr su detención. Lo que nadie sospecha es que Ana es la única persona que puede ayudar a Alice a cerrar, de una vez por todas, el círculo de lo que ocurrió en Biarritz. Quienes una vez fueron amigas íntimas están condenadas a volver a entenderse.

Abro Fiebre y me sumerjo en una historia vertiginosa desde la primera página. Ya desde un primer momento, la autora nos presenta a los protagonistas de la trama; el siniestro Hombre de Negro, Alicia Lecrerc, Camilla Seigner y Ana Castán, en su reclusión de en la cárcel de Zuera. El punto fuerte de la novela son sus cuatro protagonistas, en especial Camilla Seigner y Ana Castán. La primera es un personaje “autoinsertado”, es la escritora que ha publicado Pirineo Noir, ¿os suena? La segunda, es Ana Castán, la asesina que cumple condena en Zuera. A pesar de lo siniestro del personaje, la autora logra que empaticemos con ella. Aunque las protagonistas son Ana y Alicia, el personaje de Camilla es más sorprendente y destaca más que el de la propia protagonista.

Toda la trama gira, precisamente, en la relación entre Ana Castán y Ana Lecrerc, amigas de la infancia y responsable esta de su detención. En una interacción en la que se juntan presente y pasado, Ana ayuda a su antigua amiga a resolver un caso de diez años atrás. Entre medio, una situación de violencia y acoso, por parte de las propias presas y algunos carceleros, que pondrán en peligro la vida de Ana.

La trama en sí en la típica novela negra, con desaparecidas, asesinatos y con importantes giros de guión que harán las delicias de los y las lectoras.

Hay dos cosas que me han descolocado en Fiebre, por un lado la fuga de Zuera. No solo es pura ficción sino que es prácticamente imposible y menos con el método desarrollado; en Zuera hubo una fuga muy notoria en 2018, cuando un preso logró fugarse justo antes de entrar en el recinto; Zuera es un centro de máxima seguridad, pero es prácticamente la única. Y la segunda,  el papel de Bambi, creo que está muy poco trabajado y es un giro de guión muy retorcido; como ha llegado a ser la presa de confianza de Ana, como nadie conoce su identidad, amén de la enorme, enorme casualidad para el desenlace de la novela.

Y quizá el final demasiado vertiginoso.

Pero por lo demás, me ha encantado Fiebre, me ha sorprendido la jovencísima autora y ahora a por Pirineo Noir.