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Denis Villeneuve se ha ganado, con sus últimas películas, el respeto de la crítica y del público. Algunos de sus trabajos, como «La Llegada«, se convertirán con el paso de los años en películas de culto y clásicos intemporales y muchos se echaran las manos a la cabeza al comprobar que los grandes premios le ignoraron cuándo deberían haberlo reconocido desde el primer día. Al tiempo. Pero el director canadiense Denis Villeneuve lleva una década haciendo grandes películas, propuestas interesantes, inovadoras y rompedoras, que interpelan al espectador y le obligan a pensar. «Enemy«, adaptación de la novela «El hombre duplicado» de José Saramago, es una de ellas.
Protagonizada por Jake Gyllenhaal, Mélanie Laurent, Sarah Gadon, Isabella Rossellini, Joshua Peace, Tim Post, Kedar Brown, Darryl Dinn, Misha Highstead, Megan Mane y Alexis Uiga, «Enemy» nos contaba como Adam, un afable profesor de literatura que llevaba una vida bastante monótona, descubría en una película a un actor que era idéntico a él. La búsqueda de esa persona igual, un fogoso y descarado actor llamado Anthony Claire, le iba a traer consecuencias inesperadas puesto que, ¿cómo de insoportable puede ser encontrarte con una persona exactamente igual que tú? La respuesta de la película a la pregunta es opresiva y asfixiante. El guión del español Javier Gullón y la novela de Saramago, en manos de Villeneuve, se convirtió en un thriller erótico y también en una historia de terror psicológico, en la que un hombre espía a su doppelgänger, a su copia, a su reflejo. La muerte de Saramago en el año 2010 no permitió al escritor Nobel de Literatura colaborar ni con Gullón ni con Villeneuve en el proyecto cinematográfico pero también profundizaba en la eterna pugna entre lo que somos y lo que quisíeramos ser, esa angustia existencial que anida en nuestro interior y que nos hace debatirnos entre el bien y el mal.
¿Hablamos del final de «Enemy«? No, no vamos a hablar del final de la película aquí, aunque sea del año 2013 y haya dado tiempo suficiente para que ya no se considere un ‘spoiler’, pero podemos decir tranquilamente y sin desvelar nada que es un final sorprendente y abierto a numerosas interpretaciones. De hecho he leído varias teorías sobre como interpretar el final. Como decía el mismo Villeneuve, «es como cuando lees un poema, que no quieres que el poeta te explique su significado. Lo que haces con el poema es experimentarlo y llevarlo a tu propia experiencia«.

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