La primera entrega de «El legado de la serpiente marina«, titulada «La hija de la pirata«, es uno de esos cómics capaces de sorprender al lector, pues la historia toma derroteros imprevisibles y consigue mantener la intriga a lo largo de todas sus páginas. Resulta imposible prever hacia dónde nos llevará Mairghread Scott o cómo conducirá el destino de Aella, la desorientada protagonista, obligada a afrontar el peso de un legado familiar marcado por la piratería y las leyendas de los dioses antiguos, mientras descubre verdades que cambiarán por completo su vida y la de quienes la rodean.

Para Aella, vivir en la isla de Kinamen es un auténtico aburrimiento. Mientras pasa sus días pescando y cuidando de sus tías, de noche sueña con una vida nueva más allá del horizonte…. hasta que todo cambia cuando un mal ancestral despierta en su interior: Aella es la reencarnación de Xir, la serpiente que antaño casi destruye el mundo. Aún peor, una organización religiosa de fanáticos ha llegado a la isla de Kinamen en busca de Xir. A partir de ahora Aella se verá obligada a luchar por su vida y, en el proceso, descubrir que su mundo no es lo que parecía.

La gran virtud de la historia que nos plantea Mairghread Scott en «El legado de la serpiente marina #1: La hija de la pirata«, además de los sorprendentes giros de guion que hemos mencionado, es la manera en la que combina un relato de aventuras marítimas y de piratas con una historia de fantasía oscura, que es hacia donde pronto evoluciona el relato. La guionista construye un universo donde conviven profecías, dioses oscuros, criaturas ancestrales y organizaciones religiosas fanáticas, pero lo hace sin sacrificar nunca el desarrollo emocional de Aella, una protagonista que evoluciona constantemente a medida que comprende quién es realmente y cuál es el papel que le ha reservado el destino.

No debería sorprendernos, ya que la autora ya había demostrado en trabajos anteriores una notable capacidad para escribir personajes femeninos complejos y relatos de género fantástico. Su nombre se hizo especialmente conocido gracias a su trabajo en el universo «Transformers», donde se convirtió en la primera mujer en escribir un cómic oficial de la franquicia, o su incursión en el universo de DC Comics con «Batgirl», aunque también ha trabajado en el mundo de la animación y en franquicias tan populares como «Guardianes de la Galaxia» o «Star Wars». En «El legado de la serpiente marina #1: La hija de la pirata» esa experiencia previa resulta evidente. El ritmo está cuidadosamente medido y Mairghread Scott sabe cuándo introducir un giro argumental, cuándo detenerse en los conflictos familiares y cuándo dejar espacio para las espectaculares escenas de acción, terreno en el que el dibujante argentino Pablo Túnica destaca especialmente. Sus escenas marítimas, las criaturas fantásticas y las secuencias de combate poseen un estilo peculiar, efectivo y efectista, mientras que el color de Ariana Maher refuerza con acierto las distintas atmósferas, especialmente las secuencias oníricas y las marítimas.

«El legado de la serpiente marina #1: La hija de la pirata» está protagonizada por Aella, una joven que vive apaciblemente en la isla de Kinamen, ignorante del turbulento pasado de su familia, marcado por la piratería y la violencia y su vínculo con antiguas leyendas sobre dioses oscuros. Su vida cambia radicalmente cuando, acechada por una orden religiosa que la busca con ahínco, descubra que está vinculada a un mal ancestral, el dios Xir, y que una profecía la señala como alguien capaz de alterar el equilibrio del mundo. A medida que avanza la aventura, la protagonista comienza a comprender que su destino está conectado con fuerzas mucho más antiguas y poderosas de lo que imaginaba. Obligada a abandonar la seguridad de su hogar, Aella emprenderá un peligroso viaje en el que deberá enfrentarse a su propia familia, a quienes consideraba sus amigos, a los fanáticos religiosos que la persiguen, a secretos familiares que nunca le fueron revelados y, sobre todo, a las amenazas surgidas de las profundidades de su propio espíritu. Porque sí: ella es la reencarnación del mal destinado a destruir el mundo. Entre batallas navales, magia y seres legendarios, Mairghread Scott construye así una historia de fantasía y aventuras donde la identidad, la herencia y la libertad se convierten en los grandes temas del relato.

En castellano, la obra llega de la mano de Yermo Ediciones, una editorial que lleva años construyendo un catálogo especialmente atractivo para los aficionados a la fantasía y a la BD francobelga. Las reseñas publicadas en ViaNews han insistido repetidamente en algunos de los rasgos distintivos de la editorial: el respeto por el formato original, las cuidadas ediciones en cartoné, la calidad del papel y el esmero general puesto en cada publicación. En reseñas dedicadas a obras como «Atalanta«, «Elric«, «Luuna» o la franquicia del mundo de Arran, se destaca precisamente ese mimo por las ediciones y la voluntad de publicar cómics en formatos atractivos tanto para el lector coleccionista como para el ocasional. «El legado de la serpiente marina #1: La hija de la pirata» no es una excepción, aunque su tamaño es menor al habitual.

En resumen, la primera entrega de «El legado de la serpiente marina» es un cómic más que satisfactorio cuyo desenlace, tan sorprendente como inesperado, nos deja con la sensación de haber asistido al comienzo de una aventura mucho más ambiciosa de lo que parecía en sus primeras páginas. Mairghread Scott combina con acierto la fantasía oscura, las aventuras marítimas y el relato de iniciación, construyendo una protagonista compleja y un universo repleto de misterios, profecías y conflictos familiares para obtener una obra entretenida, absorbente y visualmente muy poderosa, capaz de despertar un interés inmediato por su continuación.

El legado de la serpiente marina #1: La hija de la pirata
Guion: Mairghread Scott
Dibujo: Pablo Tunica
ISBN: 979-13-88029-00-4
Formato: 16,8×25,7cm. Cartoné. Color
Páginas: 160
Precio: 23,95 euros