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El director de cine madrileño Jesús ‘Jess’ Franco está considerado un pionero del cine fantástico en España. Fue también un director maldito y uno de los referentes del cine de género, de la serie B y la Z, uno de los creadores más prolíficos del séptimo arte en nuestro país, con más de doscientas películas en su curriculum, que era capaz de mezclar sin temor el terror más gore, el humor más siniestro, el erotismo y algo de pornografía, mucha ciencia-ficción y fantasía.
Franco había nacido y crecido en el seno de una familia de intelectuales. Su carrera cinematográfica comenzó como compositor de bandas sonoras, pero rápidamente se orientó hacia la dirección gracias al director Juan Antonio Bardem, de quien fue asistente de dirección. Tras tener graves problemas con la censura franquista se exilió y adquirió renombre cultivando una filmografía única y personal en la que sobresale como autor singular, caótico y provocador.
Puestos a elegir una entre los centenares de películas de Jess Franco no podemos dejar de mencionar «El castillo de Fu-Manchú«, una película del año 1969 protagonizada por el mismísimo Christopher Lee. De hecho el actor interpretó al supercriminal chino en todos los films de la saga, que fueron cinco: «El regreso de Fu-Manchú» (1965), «Las novias de Fu-Manchú» (1966), «La venganza de Fu-Manchú» (1967), «Fu-Manchú y el beso de la muerte» (1968) y esta «El castillo de Fu Manchú» (1969), que fue la última. El personaje es un villano creado por el escritor Sax Rohmer en 1913 como némesis del héroe, el investigador inglés sir Nayland Smith. Fu-Manchú es un descendiente de la familia imperial china que odia la civilización occidental y a la raza blanca y tiene como objetivo la dominación mundial. En «El castillo de Fu-Manchú» el villano ha ideado un plan maléfico para helar las aguas de los mares y océanos del mundo con una máquina que ha desarrollado el profesor Heracles. Para detenerlo, sir Nayland Smith y su fiel compañero el doctor Petrie, le siguen la pista hasta Estambul, donde Fu-Manchú se ha instalado en un castillo junto al Bósforo. Un argumento que hubiese firmado una película de James Bond de los años setenta.
Coproducida por Alemania, España, Italia, Reino Unido y Liechtenstein (sí, de verdad), dirigida por Jess Franco y protagonizada por Christopher Lee, Richard Greene, Howard Marion-Crawford, Günther Stoll, Rosalba Neri, Maria Perschy, José Manuel Martín, Werner Abrolat y Tsai Chin, entre otros, «El castillo de Fu-Manchú» es un clásico de la serie B y del cine pulp que explica perfectamente la forma de trabajar de Jess Franco y el alma de las películas de Fu-Manchú: divertidas, entretenidas, de bajísimo presupuesto, pensadas para sesión continua y programa doble donde las películas que se suelen proyectar destacan por ser producciones de medios escasos pero mucha imaginación. Por ejemplo, que el castillo del villano no era turco sinó que estaba en Barcelona, y se pasearon por distintas obras de Antoni Gaudí, incluyendo el emblemático Park Güell, para el rodaje o que Franco aprovechó fragmentos de otra película, «La última noche del Titanic» (1958), para la escena del hundimiento del barco. Haciendo de la necesidad virtud, que se suele decir.
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Coincido con Noren. "Interestelar" y "La llegada" para mí son prácticamente insuperables. Pero bueno, que para gustos los colores.