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El cine coreano está siendo la grata sorpresa de la última década cinematográfica. Directores como Kim Ki-duk, Ji-woon Kim, Chen Kaige, Yeon Sang-ho o Park Chan-wook y películas como «Old Boy«, «Samaritan girl«, «Nameless Gangster«, «Train to Busan» y, sobretodo, «Parásitos» de Bong Joon-ho, han convertido al país asiático en uno de los referentes de calidad y originalidad del cine contemporáneo.

Bong Joon-ho atesora en su filmografía un puñado de películas tan sobresalientes como peculiares, siendo quizás su seña de identidad más reseñable su capacidad para mezclar géneros muy diversos y sorprender siempre con argumentos que no sólo entretienen gracias a su capacidad para descolocarte sinó que además tienen un trasfondo que invita al debate: «The Host«, «Snowpiercer«, «Okja«, «Memories of murder» y «Mother«, además de la galardonada y aplaudida «Parásitos«. En general su obra difumina los géneros cinematográficos y los mezcla sin pudor.
La primera de ellas es la tercera película del director, basada en una noticia real (una funeraria norteamericana vertió accidentalmente productos químicos en el río Han que fluye a través de la populosa ciudad de Seúl) y nos contaba como los habitantes de Seúl observaban sorprendidos, a plena luz del día, un extraño objeto que colgaba de un puente sobre el río Han: una monstruosa criatura mutante que devoraba a todo aquel que se cruzaba en su camino. El dueño de un quiosco a la orilla del río contemplaba horrorizado cómo la bestia raptaba a su hija y se la llevaba a su escondrijo. Mientras el ejército fracasaba una y otra vez en su empeño por destruir al monstruo, aquel hombrecillo anónimo se armaba de valor y, con la ayuda de su familia, intentaba recuperar a su hija de las garras de aquella abominación.

Para los menos informados, y aquellos que ignoran que existe cine más allá de Hollywood, es conveniente señalar que esta película logró pasar a la historia al convertirse en la película más taquillera de todos los tiempos de Corea del Sur y de Asia hasta la fecha, aunque su récord fue superado poco después por «El gran golpe» del director Choi Dong-hoon (y ésta, a su vez, por los «Parásitos» de Bong Joon-ho de nuevo). Osea, y eso es destacable, una película de terror obtuvo récords históricos de taquilla y se llevó la mayoría de los principales Korean Film Awards (entre ellos, Mejor película, Mejor director y Mejores efectos especiales para Weta Workshop). También fue la ganadora del Premio a los Mejores Efectos Especiales y el Premio Orient Express-Casa Àsia a la Mejor Película en el Festival de Sitges del año 2006. En nuestro país la acogida fue más modesta, tal y como suele suceder con las películas de este género que solamente interesan a un público minoritario. Gran error.

Pero, ¿es «The Host» («Gwoemul«) una película de terror? Sí, pero también incluye crítica social, y mucho sentido del humor. Como hemos explicado con anterioridad Bong Joon-ho es un director inteligente, con un talento descomunal, que convierte sus películas en obras que superan los límites del género, al que las clasificaciones se le quedan cortas y nos ofrece una historia que nos hace saltar de las lágrimas a los sustos, y de los sustos a las carcajadas. «The Host» era el anticipo, y «Parásitos» es la confirmación.

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