Satori Ediciones publica «Cuatro casos criminales» de Junichiro Tanizaki, uno de los autores más fascinantes de la literatura japonesa del siglo XX. Cuatro relatos de crimen y misterio, en los que su autor se sirve de su prosa sutil y su sentido estético para crear una atmósfera de tensión, intriga, ambigüedad e incluso erotismo.

Cuatro casos criminalesUn joven artista visita a un detective para que lo ayude a discernir si ha cometido un crimen o es todo producto de su mente delirante; la charla casual de un oficinista con un detective conducirá al primero por un camino imprevisto; un caso de robo en una residencia de estudiantes donde las apariencias pueden engañar; un escritor ayuda a su amigo a resolver un supuesto crimen, lo cual tendrá consecuencias totalmente inesperadas.

En estos cuatro relatos de crimen y misterio, Tanizaki se sirve de su prosa sutil y su sentido estético para crear una atmósfera de tensión, intriga, ambigüedad e incluso erotismo. Guiando al lector por lugares oscuros, en ocasiones sofocantes, en los que será testigo de cómo los secretos y las pasiones pueden llevar a la destrucción de los protagonistas de estos relatos, Tanizaki nos recuerda que, más allá de resolver un crimen, el verdadero enigma se encuentra en las motivaciones y deseos ocultos que llevan a sus personajes a enfrentarse a lo prohibido.

Junichiro Tanizaki es uno de los autores más fascinantes de la literatura japonesa del siglo XX, conocido por su exploración de los deseos humanos, la obsesión y la belleza en sus múltiples formas. «Cuatro casos criminales«, publicado por Satori Ediciones, nos ofrece una selección de relatos que combinan misterio, crimen y una elegante perversidad característica de su estilo. Esta recopilación, traducida por Rumi Sato y con un interesante prólogo de Marta Marne, nos sumerge en cuatro historias que desafían las convenciones del género policíaco y exploran los límites de la moralidad. Además, este bonito libro en tapa blanda con solapas, incluye un glosario de términos en sus páginas finales.

Los relatos incluidos en este volumen son «El caso del baño Yanagi«, «Por el camino«, «El ladrón» y «Demonios a la luz del día«. Aunque cada historia tiene su propia identidad, todas comparten una atmósfera inquietante y un tratamiento narrativo que las aleja del típico cuento detectivesco para adentrarse en el terreno del thriller psicológico. La que más impacto causa, sin duda, es «Demonios a la luz del día«, una obra de gran potencia que se adelanta a su tiempo en cuanto a la forma en que presenta la violencia, el deseo y la fascinación por el crimen.

En «Demonios a la luz del día«, publicado en julio de 1918, Junichiro Tanizaki juega con la idea del voyeurismo y la representación del crimen como un espectáculo. La narración se estructura como una especie de película, con encuadres y movimientos de cámara implícitos en la forma en que los personajes observan el delito. De hecho, la historia guarda una relación sorprendente con el cine, un medio que el propio Tanizaki exploró durante un breve periodo de su carrera. La conexión con el cine es evidente en la forma en que se presenta la escena del crimen: los protagonistas la ven como si estuvieran en una sala de proyección, con un primer plano que luego se abre al conjunto de la escena.

El argumento de la historia ya da pistas de la obra maestra que resulta ser: una mañana, Takahashi, un escritor que acaba de pasar la noche trabajando, es interrumpido por una llamada de su viejo amigo Sonomura. Apenas capaz de contener la emoción, Sonomura afirma haber descifrado un código criptográfico secreto basado en «El escarabajo de oro» de Edgar Allan Poe y que ahora sabe exactamente cuándo y dónde ocurrirá un asesinato. ¡Y deben darse prisa si quieren presenciarlo, porque será esa misma noche! Sonomura tiene un historial de locura y de jugar al detective aficionado, así que Takahashi, por supuesto, se resiste a creerle. Sin embargo, vigilan el lugar secreto y, a través de diminutas mirillas en la madera nudosa, se convierten en mirones en la escena de un crimen impactante…

Este recurso cinematográfico que comenté más arriba, adelantado a su época, hace que la narración resulte casi meta-cinematográfica, acercándola a las exploraciones del voyeurismo que solo serían plenamente reconocidas en el cine de los años sesenta, con películas como «El fotógrafo del pánico» («Peeping Tom«, Michael Powell, 1960).  La historia mantiene en vilo de principio a fin, aunque su giro final es un poco desconcertante. Pero hay que decir que tiene todo el sentido del mundo. Me ha parecido el mejor de los cuatro relatos, absorbente y fascinante.

El resto de relatos de la colección no se quedan atrás en cuanto a su capacidad para atrapar al lector, aunque en menor medida. «El caso del baño Yanagi» presenta un misterio con un toque fantástico, que le da mayor interés a lo que se cuenta. «Por el camino« es un relato muy curioso y divertido, con un detective acompañando a su investigado por las calles, revelando todo lo que ha descubierto, y «El ladrón«, la narración que menos interés encierra, explora la figura de un universitario amigo de lo ajeno que tendrá que lidiar contra las sospechas de sus compañeros estudiantes.

El libro viene acompañado de una portada que no pasa desapercibida: Asa (Morning) de Ishiwaka Toraji, una pintura de 1934 que muestra a una mujer desnuda, en una pose sugerente que encaja a la perfección con la atmósfera del libro. La elección de esta imagen no es casual, ya que evoca el erotismo y el misterio que impregnan los relatos de Tanizaki, funcionando como una puerta de entrada visual a la inquietante belleza de sus historias.

Además de este volumen, Satori Ediciones ha publicado otros trabajos de Junichiro Tanizaki que permiten explorar diferentes facetas de su estilo. Por aquí hemos reseñado la polémica «La gata, Shozo y sus dos mujeres«. En el catálogo de la editorial podemos encontrar muchas obras de este autor. Algunas de ellas: «Arenas movedizas«, «Blanco y negro«, «Diario de un viejo loco«, «La llave» y «El elogio de la sombra«( En este link podéis ver el catálogo completo). Cada una de estas obras revela distintas obsesiones del autor, desde el fetichismo hasta la tradición y la modernidad en la cultura japonesa, pasando por el arte de la gastronomía y la estética de la penumbra.

En definitiva,  «Cuatro casos criminales» es una lectura imprescindible para quienes disfrutan del misterio con un enfoque diferente, donde la narración trasciende la mera resolución del crimen para adentrarse en la psicología de los personajes y en la forma en que la violencia y el deseo se entrelazan. La cuidada edición de Satori Ediciones y la excelente traducción de Rumi Sato hacen justicia a un autor que nunca deja de sorprender y que sigue siendo tan relevante hoy como en el momento en que escribió estos relatos. ¡Muy recomendable!

Cuatro casos criminales
Autor: Junichiro Tanizaki
Colección: Maestros de la literatura japonesa
ISBN: 978-84-10404-01-4
Formato: 13,5x21cm. Rustica con sobrecubierta
Páginas: 224
Precio: 22,00 euros