Cuando Mark Gruenwald abandonó la serie del Capitán América pocos podían esperar que sus sucesores, Mark Waid y Ron Garney, entregarían unos números tan redondos como los que dan luz al arco argumental de “Operación Renacimiento”.
100% Marvel HC. Capitán América: Operación Renacimiento
Contiene: Captain America 444-448 USA
Guión: Mark Waid
Dibujo: Ron Garney
Páginas: 144
Tamaño: 17X26 cm
Formato: Cartoné
Interior: Color
ISBN: 9788491679455
Precio: 18,00 €
La primera y monumental aventura de Mark Waid y Ron Garney al frente de las aventuras del Capitán América, en un tomo imprescindible. El Centinela de la Libertad vuelve a sus raíces, para reencontrarse con su peor enemigo, pero también con una persona que dio por muerta hace mucho, mucho tiempo.
Aunque a día de hoy la etapa de Mark Waid y Ron Garney en el Capitán América (en realidad “las etapas”) está considerada como una de las mejores del personaje conviene recordar que eran los años 90, con una Image que reinaba en los Tops de ventas aunque lo hacía con una enorme irregularidad mientras que en la Casa de las Ideas todo estaba manga por hombro y, en concreto, la serie del Capitán América, bien necesitado de ayuda después de que la longeva etapa de Mark Gruenwald en la serie finalizase dejando al personaje… muerto.
Así es cómo comenzó la etapa de Mark Waid y Ron Garney: trayendo a la vida a Steve Rogers de nuevo, pero con la sorpresa de descubrir que los responsables de su resurrección eran el Cráneo Rojo y ¡Sharon Carter! Una antigua novia del Capi a la que éste dio por muerta después de ver un vídeo (porque la tele no miente, ¿verdad Steve?). Después del shock al descubrir que ambos han colaborado para resucitarle el Capi comprenderá que hay un gran motivo: la conciencia de Adolf Hitler vive dentro del cubo cósmico que IMA está intentando reparar.
Ni qué decir tiene que la Operación Renacimiento había comenzado para el Capitán América y estos 5 primeros números fueron toda una declaración de intenciones de Mark Waid y Ron Garney y un aviso para lectores: espera lo inesperado. Marvel lo había vuelto a hacer, una serie de la que nadie esperaba demasiado había logrado el hito de capturar el sense of wonder que tanto impregna los títulos de la Casa de las Ideas y que tan buena acogida tuvo en el Capitán América.
Y es que no es de extrañar, Mark Waid venía de revolucionar a Flash en la Distinguida Competencia y, como buen nostálgico, supo aprovechar los puntos fuertes de historias del pasado, como el hecho de que Cráneo Rojo fuese un clon del Capi, para restaurar los poderes de éste y devolver a la vida, metafórica y literalmente, en páginas absolutamente vibrantes donde Ron Garney demostraba una y otra vez que estaba preparado para objetivos grandes, basta de languidecer en el Motorista Fantasma, Garney nos llamaba la atención con poderosas páginas, ilustraciones épicas y una narrativa muy de agradecer en las que sus composiciones son muy elaboradas y el resultado final es apabullante.
Por desgracia en Marvel Comics se dejaron llevar por la moda de los 90 y pronto contrataron a los estudios de Jim Lee y Rob Liefeld para encargarse de algunos títulos de la Casa de las Ideas que estaban de capa caída, eso supuso la interrupción de esta magnífica etapa para iniciar una nueva Operación Renacimiento que para nada fue tan brillante como la emprendida por Mark Waid y Ron Garney, lo que posibilitó un año después el regreso de ambos autores a la serie.
Sin duda esta nueva etapa del Capitán América, Operación Renacimiento, se merece un lugar especial en vuestras estanterías y encuentro que el formato escogido, Marvel 100% HC (es decir, tapa dura) es todo un acierto para aquellos que deseen tener esta etapa en las mejores calidades posibles.
En definitiva, Capitán América: Operación Renacimiento sigue siendo una lectura impactante que engancha por su trama y por su potentes dibujo, demostrando que no era necesario dar prioridad al dibujo, como se estiló en los 90, y que un buen equipo creativo era la receta perfecta para lograr obras para la posteridad.
Os esperamos en el próximo arco argumental: Hombre sin patria.











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal