Cuando veo que James Robinson guioniza una serie despierta en mi un serio interés y cuando veo que lo hace con un personaje tan maltratado como la Bruja Escarlata, bueno, entonces sueño con que le devuelva la grandeza que debió tener. Y por lo que se ve en este volumen… no podían empezar mejor las cosas.

Preciosa portada

Bruja Escarlata 1: La senda de las brujas
Edición original: Scarlet Witch v2, 1-6 USA
Guión: James Robinson
Dibujo: Marco Rudy, Javier Pulido, David Aja, Vanesa Del Rey, Steve Dillon, Chris Visions
Color: Jordie Bellaire
Formato: Libro rústica, 120 págs. a color.
11,5 €

Wanda Maximoff se embarca en un viaje a lo largo del globo con el objetivo de arreglar la brujería. De los callejones de Manhattan a la serenidad de las islas griegas, pasando por las calles de Hong Kong, Wanda debe luchar contra enemigos y descubrir quién está detrás de esta conspiración.

Después de que La Bruja Escarlata se convirtiese en la excusa argumental de Marvel para realizar el cross-over de Dinastía de M y, por si no fuera poco, la responsable última del exterminio de, nada, prácticamente toda la población mutante, la Casa de las Ideas (No Todas Buenas) le debía a Wanda Maximoff un renacer para mirar de dejar atrás tanta estupidez tantos errores como se han cometido con ella. Así que después de tenerla apartada durante unos añitos, y es que parece que se dieron cuenta de cómo la habían maltratado a lo largo de los años, por fin le dieron una serie regular y con un guionista tan bueno como James Robinson.

Con la magia de protagonista

Wanda carga con MUCHO a sus espaldas, no, en serio, MUCHO: se casó con la Visión, tuvo dos hijos que luego resultaron ser proyecciones mágicas suyas, después se volvió mala, pero después volvió a ser buena, sus amigos decidieron que mejor le dejaban no recordar a sus hijos muertos, hasta que se enteró y entonces se cargó la realidad, luego a los mutantes, después sus hijos sí estaban vivos, después… No hay mente que resista eso, y menos cuando los guionistas parece que sólo se preocupaban de buscarle un nuevo rollete o un nuevo problema mental. Así que da gusto ver que la serie de La Bruja Escarlata se dedica a verla trabajando en lo que la define: la magia, investigando un caso de asesinatos mágicos, punto de partida de este primer arco argumental y que la llevará a reencontrarse consigo misma, con su magia e incluso con una parienta que estaba desaparecida del mapa desde el principio de los tiempos.

Espectacular

Robinson también presenta a Agatha como un secundario de lujo en la serie de La Bruja Escarlata, haciendo de nuevo de mentora de su amiga y asesina, mientras vemos cómo el utilizar sus poderes mágicos va robándole a Wanda la vida, demostrando que es lo que siempre fue: una heroína. Y lo hace, por fin, (re)descubriendo a los ejecutivos de Marvel que el verdadero interés de Wanda está en la magia y la brujería, dañada por algún ataque externo al que Wanda hará frente, y no en sus poderes mutantes o sus sexis trajes. Por cierto, además Wanda se gana un archienemigo, ¡por fin!.

En cuanto al dibujo, bueno, son 6 números y parece que había muchas ganas de dibujar a esta nueva Bruja Escarlata, así que tenemos a 6 dibujantes que realizan un trabajo excelente: Marco Rudy, Javier Pulido, David Aja, Vanesa Del Rey, Steve Dillon y Chris Visions. Personalmente me ha encantado el trabajo de Javier Pulido pero me parece que la serie crecería en interés si contase con un solo dibujante regular porque resulta un poco caótico contar con tantos dibujantes y estilos, por muy buen trabajo que hagan (que lo hacen).

En cuanto a la edición de Panini, el tomo de la Bruja Escarlata contiene 6 números, es un 100% Marvel con las portadas alternativas, etc, así que sale a buen precio en una buena edición.

En definitiva, no esperaba mucho de esta serie, habida cuenta de cómo ha tratado Marvel a Wanda, pero reconozco que he disfrutado con esta nueva versión de la Bruja Escarlata más próxima al Doctor Extraño que a Los Vengadores o la Patrulla-X, ¡ya era hora!.