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Cuando Sacha Baron Cohen estrenó «Borat«, ya era un humorista reconocido por su tono transgresor y por ser un provocador en toda regla, como había demostrado en los programas de televisión «The Eleven O’Clock Show» y «Da Ali G Show«, así como en el film «Ali G» (Mark Mylod, 2002), y como después haría en «El dictador» (Larry Charles, 2012), donde interpretaba al personaje de Aladeen. Se trata de uno de esos humoristas incómodos, iconoclastas y políticamente incorrectos, sin líneas rojas, que se ríe de cualquier institución y persona sin filtro alguno, abordando temas tabú como medio habitual de expresión y exponiendo las miserias políticas, sociales o sexuales.

Borat Sagdiyev, el cuarto mejor periodista de Kazajistán, es una de sus creaciones más excéntricas y celebradas. Dirigida por Larry Charles, un director también aficionado a superar los límites establecidos, y protagonizada por Sacha Baron Cohen, Ken Davitian y Pamela Anderson, «Borat» (cuyo larguísimo título original en inglés es «Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan«) nos cuenta, en forma de falso documental (o mockumentary, término que utilizan los americanos), cómo un periodista de éxito en su remoto país viaja a Estados Unidos para realizar un documental.

La película está repleta de escenas que provocan vergüenza ajena y situaciones tan impactantes como indignantes, algunas de ellas rodadas junto a personas reales que ignoraban que Borat, este misógino, racista y antisemita, era un personaje y que ellos eran simples figurantes. El film es la quintaesencia del humor grueso, de la transgresión a todos los niveles y de lo políticamente incorrecto, concebido para escandalizar. De hecho, la antigua república soviética de Kazajistán prohibió la película por la imagen caricaturesca que ofrecía del país y de sus habitantes; sin embargo, años después, los responsables de turismo adoptaron una de las frases más recurrentes del peculiar periodista, «Very nice!«, como eslogan de una campaña turística. El propio ministro de Exteriores de Kazajistán expresó en público su agradecimiento a Sacha Baron Cohen por su película sobre el país, ya que el número de visados expedidos por las autoridades kazajas aumentó sustancialmente tras el estreno de «Borat«.

La película tuvo una secuela en 2012, titulada «Borat 2» («Borat: Subsequent Moviefilm«), que algunos consideramos incluso mejor que la primera. Resulta difícil olvidar la incómoda aparición de Rudy Giuliani, abogado de Donald Trump y exalcalde de Nueva York, quien claramente no se sintió demasiado cómodo durante su participación.

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Where to watch Borat