La editorial Bibliópolis continúa adelante con su colección Bibliópolis Histórica con el segundo volumen dedicado a recoger las aventuras de Alan Lewrie escritas por Dewey Lambdin. Tras la presentación en sociedad de Dewey Lambdin con “Al servicio del rey” le llega el momento a “El almirante francés” donde este autor demuestra que las buenas sensaciones del primer libro no eran flor de un día.

{mosimage}A fin de cuentas Lambdin está considerado como uno de los mejores escritores de novela histórica naval, sino el mejor, algo que su dilatada experiencia familiar como marino favorece. Aún así es bien cierto que su recreación realista de lo que debió de ser la vida en la Armada Real Inglesa a finales del siglo XVIII no puede sonar más auténtica. No ya sólo por la fantástica recreación que éste hace de la vida en la mar, de los combates navales o de la vida militar. Sino por su creación de personajes que destilan autenticidad, auténticos héroes con debilidades (mujeres, alcohol, religión o dinero, por poner algún ejemplo) y personalidades creíbles. Lambdin crea personajes próximos al lector con el que, de un modo u otro, éste pueda identificar y ese es uno de los puntales de esta saga naval.

En este segundo volumen vemos como Alan Lewrie, el joven sinvergüenza guardamarina al que los sucesos del primer libro obligaron a ingresar en la Armada Real, va encontrando poco a poco su lugar en una estructura de mando, en un ejército, que anteriormente le repugnaba. Para su sorpresa comenzará a ver que la Armada tiene mucho que ofrecerle y viceversa. Es una lástima que los rebeldes americanos, apoyados por una importante flota francesa, parezcan tener las de ganar. Si a esto le sumamos que Alan se ha ganado la enemistad de su capitán no parece que las cosas vayan a resultarle nada fáciles.

Así que tras ver cómo la flota británica es barrida por el almirante De Barras y cómo el Desperate, el barco de Alan, queda aislado de los restos de la flota británica, parece muy claro que Alan no deberá preocuparse por su futuro en la Armada, ni por cualquier otro futuro, ya que Gran Bretaña está a punto de perder la guerra.

Es muy interesante leer sobre la Independencia de los Estados Unidos desde el punto de vista inglés, algo que se ha podido ver muy pocas veces y que debería haberse visto en más ocasiones. Es por lo tanto extraño que nos resulte tan atípico. Aún así, el hecho de saber cómo acabarán los hechos y que el protagonista del libro será derrotado no le resta un ápice de interés, al contrario, a una novela que convence desde el primer momento.

Antes de acabar quisiera comentar otra curiosidad, que no es otra que ver que el Almirante que da título al libro no aparece como tal. Tan sólo es nombrado, pero no tiene una sola frase o escena y a pesar de todo es uno de los protagonistas de la novela, lo que nos viene a demostrar ante el gran escritor que estamos.

Nada más, tan sólo decir que me considero un fan de este tipo de novelas, las navales, ya sea en su vertiente realista o en su vertiente ci-fi, y que, como fan, he disfrutado mucho con El Almirante Francés.

https://www.via-news.es/images/stories/libros/CasaDelLibro-Blanco.gif