Bibliópolis recuperó "Bóvedas de Acero", una de las obras de Isaac Asimov que, con el tiempo, acabarían por formar parte de su saga "Robots, Imperio y Fundación".

Bóvedas de Acero

https://www.via-news.es/images/stories/libros/bibliopolis/bovedasacero.jpgAcabada la lectura de Bóvedas de Acero de Isaac Asimov. Bibliópolis Fantástica nº 9, uno se queda con la impresión de que Asimov fue un adelantado a su época. Esta novela está escrita a mediados de los años 50 y ya entonces hacía Asimov gala de una escritura amena a la que vez que instructora. Su genialidad era tal que se atrevía a mezclar géneros (ci-fi y detectivesco) y, a la vez, sin pudor alguno nos mostraba una sociedad tan cerrada en sí misma que no era capaz de ver el daño que se estaban haciendo tanto a sí mismos, como a la propia Tierra.

Bóvedas de Acero nos presenta a una humanidad dividida en dos, por un lado los terráqueos que viven en inmensas ciudades subterráneas, muy cerca de la extinción absoluta y con una tremenda agorafobia, viven en unas cárceles que ellos han construido, atemorizados ante la posibilidad de perder los privilegios ganados en sus respectivos trabajos e incapaces de hacer nada para mejorar su situación, por otra parte están los espaciales, humanos que viven en los 50 mundos que la Tierra colonizó y cuya sociedad también es deficiente, son profundamente individualistas y solitarios, viven en Edenes mimados por sus robots y tienen una gran influencia sobre la Tierra, a la que dominan. La historia comienza cuando el detective Elijah Baley es llamado a descubrir al asesino de un espacial, para llevar a cabo la investigación se le asociará con lo que más odia, un robot: R. Daneel Olivaw, juntos deberán descubrir al asesino del espacial antes de que estos decidan tomarse cumplida revancha contra la Tierra. Mientras en la tierra una organización que desea regresar a la tierra abandonando las Ciudades conspira contra Baley y Olivaw.

Asimov demostró con sus novelas hasta donde puede llegar la ciencia-ficción y que este género no sólo sirve para entretener. El futuro que Asimov nos presenta en Bóvedas de Acero no nos parece tan distante, Ciudades gigantescas que acojan a 20 millones de habitantes y que estén tan mecanizadas en su búsqueda de la autosuficiencia que cualquier avería pueda causar una catástrofe apocalíptica, una Humanidad que se ha auto condicionado de tal manera que teme de tal manera el salir al aire libre que lo consideran prácticamente imposible de realizar, una Humanidad donde los condicionantes sociales son tales que el ver comer a alguien o el hablar en los Personales (aseos de uso colectivo) es considerado síntoma de muy mal gusto. Una Humanidad que ha perdido su espíritu que se ha mutilado a sí misma y también al planeta en el que viven, y es que hay una cierta carga ecológica en este libro que también viene a demostrar lo precursor que era Asimov.    

Pero hablemos del libro, la narración es muy amena, Asimov se encarga de que enseguida comprendamos a los personajes y la sociedad en la que viven, que se nos hagan comprensibles y que veamos como, poco a poco, Elijah va venciendo sus odios hacia Daneel y considerándolo como una persona. Y es que este es otro de los temas importantes del libro, el odio hacia los robots sólo porque son distintos a nosotros o demasiado parecidos. En cuanto a la investigación sobre el asesinato, Asimov quizás la descuide un tanto, no es la parte importante del libro, Bóvedas de Acero forma parte de un gigantesco mosaico (que engloba la saga Fundación) del que éste libro es tan sólo el comienzo, Isaac Asimov centró parte de las bases de la que sería su obra magna con Bóvedas de Acero, uno de los mejores libros que jamás escribió, un auténtico clásico que da gusto revisitar de vez en cuando, una obra que todo lector debería conocer. ISAAC ASIMOV, su nombre debería escribirse siempre en mayúsculas, pocos se lo merecen como él.