«Todos somos villanos» es una obra de M.L. Rio, que nos presenta una historia en la que el amor por Shakespeare y sus obras está presente desde la estructura misma del libro a todos los aspectos posibles.

Portada Todos Somos Villanos (ML Rïo, Umbriel Narrativa) Todos somos villanos

  • Autor: RIO, M.L.
  • ISBN: 978-84-17780-90-6
  • Sello: Umbriel
  • Colección: Umbriel Narrativa

El día que Oliver Marks cumple su condena, el hombre que lo puso en la cárcel está esperándolo a la salida. El detective Colborne quiere saber la verdad y, después de diez años, Oliver finalmente está listo para contársela.

Todos somos villanos es una obra de M.L. Rio, una escritora de la que apenas sabía nada y que incluso llegue a considerar que fuera una autora española cuando solicité un ejemplar de prensa, nos presenta una historia en la que el amor por Shakespeare y sus obras está presente desde la estructura misma del libro a todos los aspectos posibles, así que si no sois muy fans Shakespeare no os acerquéis a Todos somos villanos.

Este libro nos habla de 7 estudiantes de arte del prestigioso conservatorio clásico de Dellecher, dónde a lo largo de 4 años solo viven por y para interpretar las obras de Shakespeare, está inmersión en sus obras hace que los estudiantes incluso utilicen entre ellos un lenguaje bastardo nacido de las obras del propio gran escritor británico. Después de 3 años de convivencia juntos por fin están en el cuarto y último curso de sus carreras preparados para interpretar algunas de las mejores obras, tragedias, de Shakespeare cuando todo cambia y vemos como uno de los personajes comienza a volverse más oscuro y violento hasta el punto de que pocos días después su cadáver aparecerá flotando en un lago.

Los seis estudiantes restantes son los que encuentran el cadáver y hacen un pacto de silencio que, como ya sabemos por el resumen del libro, no acaba de funcionar del todo bien ya que Oliver Marcs, el más bueno de los estudiantes, pasará 10 años cumpliendo prisión por el crimen de Richard y a la salida estará esperándole el detective que le encarceló, deseoso de conocer la auténtica historia que se oculta en Todos somos villanos. Oliver, una vez liberado, acepta el trato de explicar al detective lo que sucedió 10 años atrás.

Desde el primer momento nos queda claro quién es el protagonista del libro: Oliver, aunque haya otros personajes como Meredith, James o Filippa que están muy bien definidos, tanto que es muy fácil identificarse con ellos y las situaciones por las que vivirán a lo largo de esta etapa de su vida.

Tanto la trama como el desarrollo de la misma están muy bien hilados, excepto por esa manía que tiene M.L. Rio de mezclar narrativa con la estructura de los diálogos de una obra de teatro, algo que no queda muy bien, ya que te saca de la lectura, y tampoco tiene necesidad alguna de utilizarlo.

Por otro lado la estadounidense también nos ofrece un final abierto sujeto a interpretación y no es del todo justa con algunos personajes, algo que podría haber solucionado desarrollando más ampliamente el final de la novela, aún manteniendo ese final abierto. Personalmente me quedo con la duda que no acaba de despegar del todo el final de Todos somos villanos.

Todos somos villanos es un libro, como decía, escrito por una una gran seguidora de las obras y del talento de William Shakespeare pero además es una carta de amor que comparte con todos los lectores que también se hayan sentido identificados con las obras del genial dramaturgo. De hecho, Río, se enamoró de las obras de Shakespeare, al igual que su protagonista si no recuerdo mal, a una tierna edad y desde entonces ha estado volcada en interpretar sus personajes sobre el escenario. Años después obtendría una maestría en estudios de Shakespeare de King’s College London y Shakespeare’s Globe, y actualmente está cursando su doctorado en literatura inglesa moderna en la Universidad de Maryland. Así que nos queda bastante claro que sí que está tan interesada en las obras de Shakespeare como en sus propios personajes.

A lo largo de los cinco actos, porque así los divide llama la autora homenajeando una vez más a Shakespeare, no solo veremos aparecer fragmentos exactos de la obra del británico sino que además veremos como los chicos y chicas usan frases de Shakespeare que modifican para poderlas utilizar en sus propios diálogos. Desde luego no ha debido ser un trabajo nada sencillo escribir este libro.

La edición de Umbriel es muy bonita, me encanta esa portada que te lo dice todo y que también te hace pensar en que quizás hablemos de un libro de fantasía, pero no es así ya que Todos somos villanos está ambientado en la época actual y no necesita de la fantasía para ser un libro fantástico.

En definitiva, y teniendo en cuenta que desconocía todo sobre esta autora y su libro, no puedo sino recomendar la lectura de Todos somos villanos a todos aquellos amantes de la literatura y de los misterios, no os decepcionará.