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En realidad es un experimento televisivo que aprovecha las posibilidades de las nuevas plataformas (en este caso Netflix) para mostrar las nuevas relaciones interactivas posibles con el espectador. Del mismo modo que podemos elegir qué canal y qué programa ver con nuestro mando, este capítulo con duración como si fuera una película nos da la posibilidad de escoger entre varias opciones para el protagonista al modo de un «Elige tu propia aventura». El trabajo detrás ha debido ser considerable y como experiencia es curiosa e invita a jugar y descubrir los múltiples finales y sólo por ello este episodio fue aclamado por la crítica y recibió varios premios. Si nos fijamos en lo puramente argumental el atractivo del mismo es justito y seguramente será mejorada la experiencia en propuestas que irán llegando con el tiempo. Trata sobre un chico que en plenos años 80, con la moda de los videojuegos, pretende programar uno que alcance renombre. El capítulo puede verse con la multiopción  que ofrece Netflix o como un episodio único que incluye todos los fines, aunque esta segunda opción no la recomiendo porque satura, es puro delirio y produce lo más parecido a un empacho audiovisual.