Antes de que se inicie la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos sufre sus propias heridas internas, con peligrosos enemigos que habitan en su seno. En un mundo lleno de prejuicios, un justiciero se alza para afrontarlos: es Batman, que libra su propia guerra en un entorno donde tampoco faltan villanos, aliados e incluso figuras históricas como Franklin D. Roosevelt y Adolf Hitler.

¿Que es una ucronía? Pues es un género literario que se caracteriza básicamente porque la trama transcurre en un mundo alternativo, un lugar y un tiempo distinto al que se llegó a partir de un punto en el pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a como ocurrió en realidad. Y es a partir de este punto (llamado condición contrafactual o punto de divergencia) que los autores desarrollan sus historias, a menudo simples excusas para poder profundizar acerca de estos mundos imaginarios y jugar con la Historia, interrogándose acerca de los derroteros ficticios que pudo tomar nuestra linea temporal si tal o cual suceso no se hubiera producido. ¿Qué hubiese pasado si Alemania hubiera ganado la II Guerra Mundial? «Patria» de Robert Harris. ¿Y si el Imperio Romano hubiera sobrevivido hasta la actualidad? «Roma eterna» de Robert Silverberg. ¿Y si J.F. Kennedy no hubiese sido asesinado? «11/22/63» de Stephen King. ¿Y si Alejandro Magno no hubiese muerto en Babilonia y su ejército se hubiera enfrentado a los romanos? «Alejandro Magno y las águilas de Roma» de Javier Negrete. Y muchos, muchos más, siempre con la misma pregunta como punto de partida: ¿Qué hubiera pasado si…?

La historia de «Batman: Oscuras Lealtades» de Howard Chaykin forma parte de los llamados ‘Otros Mundos» de DC Comics, que presentaba aventuras que tenían lugar fuera de la continuidad general, en tiempos y lugares diferentes. Un marco creado específicamente para que los creadores pudieran utilizar a los personajes de DC en situaciones radicalmente distintas que, a diferencia de su homólogo en Marvel de «What if…?», tienen lugar en continuidades completamente autónomas y desvinculadas de la raíz principal. Por ejemplo, «Gotham a luz de gas» de Brian Augustyn y Mike Mignola con el Hombre Murciélago en el siglo XIX, «Kingdom Come» de Mark Waid y Alex Ross en un futuro que ningún héroe querría vivir, «Liga de la Justicia de América: El Clavo» de Alan Davis y Mark Farmer, en un mundo que jamás conoció a Superman, o «Superman: Hijo Rojo» de Mark Millar, Dave Johnson y Kilian Plunkett que exploraba cómo hubiera sido el mundo si la nave originaria de Krypton en la que viajaba el pequeño Kal-El que aterrizó en los campos de cereales de Kansas, cerca de la localidad de Smallville, hubiese llegado a la fría tundra siberiana.

Estos, entre otros muchos. Desde su creación en 1989, la línea Otros Mundos de DC Comics ha explorado en numerosas ocasiones qué habría ocurrido con los superhéroes de la editorial norteamericana si hubieran vivido en otra época, en otro lugar, en otro contexto, y con «Batman: Oscuras Lealtades«, Howard Chaykin como autor completo nos traslada a los Estados Unidos de finales de los años treinta, a los tiempos de los últimos coletazos de la Gran Depresión, la miseria y el desempleo de «Las uvas de la ira» de John Steinbeck, y de los mafiosos que dominan con puño de hierro el crimen organizado de las grandes ciudades. Son años oscuros, tristes, muy duros para los ciudadanos de los EE.UU. El llamado «sueño americano» se había convertido en una triste pesadilla, la tierra de las promesas era la tierra de la desesperación, donde la ilusión por la democracia, el capitalismo y el individualismo se desvanecían ante la realidad de un país que estaba inmerso en la desesperanza. Y también estamos en los años del nacimiento del Hombre Murciélago, de la mano de Bob Kane y Bill Finger, cuya primera aparición se vió en las páginas del número 27 de «Detective Comics«, en mayo de 1939.

El autor de esta obra es Howard Chaykin, una leyenda viva en la industria del cómic que se ha ganado el reconocimiento de la crítica y el gran público como creador ingenioso y brillante redefiniendo con éxito viejas creaciones del cómic y de la literatura pulp, y por ese motivo uno debe llegar hasta «Batman: Oscuras Lealtades» con cierta prudencia. Con respeto, pero conociendo la singular y prolífica obra del de New Jersey. Autor de culto, responsable de la distopía futurista compleja, sofisticada y controvertida «American Flagg», de «The Shadow», «Blackhawk», o «Crepúsculo», Chaykin ha pisado en otras ocasiones el fértil terreno de juego de los ‘Otros Mundos’, como con «Batman/Houdini» y «El hijo de Superman», pero sobretodo porqué se le ha señalado por ser irrespetuoso, insolente, desmitificador, arrojado y sinvergüenza. Nada es lo que debería ser con Chaykin.

Así, con «Batman: Oscuras Lealtades» («Batman: Dark Allegiances«) viajaremos a los años previos a la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos sufre sus propias heridas internas, con peligrosos enemigos que habitan en su seno. Hay bolcheviques, antisemitas y ultraderechistas, mafiosos, delincuentes y políticos corruptos en un mundo lleno de prejuicios y miedo. Y entre todos ellos se alza un justiciero se alza para afrontarlos: es Batman, que libra su propia guerra en un entorno donde tampoco faltan villanos y aliados conocidos como el Joker, Dos Caras, el Pingüino o Catwoman, rediseñados y adaptados al contexto que la ambientación exige, e incluso figuras históricas como Franklin D. Roosevelt y Adolf Hitler. De esta manera el autor nos ofrece una audaz novela gráfica con el inconfundible sello del legendario autor de «American Flagg!», esa irreverencia tan habitual de Chaykin al que se le suma el barniz de revista pulp.

Batman: Oscuras Lealtades
Autor: Howard Chaykin
Título original: «Batman: Dark Allegiances»
Fecha de publicación: Diciembre de 2016
ISBN: 978-84-16901-97-5
Formato: 17x26cm. Rústica. Color.
Páginas: 72
Precio: 6,95 euros