Juego de Tronos está teniendo un avance temporal ciertamente “curioso” en esta su séptima temporada, los guionistas David Benioff y D.B. Weiss se han visto a forzar la marcha argumental, lo que implica “elipsis narrativas” (lo que viene a ser la teleportación de personajes y ejércitos de la que os vengo hablando desde el capítulo 1 de la séptima temporada) que hacen que los personajes “vuelen” de un punto de Poniente a otro. La verdad es que, personalmente, me cabrea un poco pero estoy gozándolo tanto que se lo perdono, en especial por este Death is the enemy (La Muerte es el Enemigo) en el que a algún genio estratega, y en la habitación estaban Daenerys y Jon Snow, así que pudo ser cualquiera de los dos, decidió que lo mejor era pactar un alto el fuego con Cersei (que justamente necesita tiempo para reunir a sus dispersas fuerzas) para defenderse del ejército de zombis del Rey de la Noche… y la idea para lograrlo es… enviar una misión suicida más allá del Muro con el objetivo de capturar… ¡a un Caminante Blanco! (que digo yo que con un zombi también hubiese bastado… o un paseo en dragón sobre el ejército de zombis, o… vete a saber). Así que ahí va Jon Snow en compañía de 6 hombres buenos (o sólo un poco) para capturar a un Caminante Blanco que, seguramente, no estará por la labor de dejarse capturar, y más teniendo en cuenta que la misión la emprenden desde GuardiaOriente, justo donde está todo el ejército del Rey de la Noche. Vamos, que Death is the enemy parece más el destino a afrontar por estos suicidas que otra cosa. Y sí, estoy deseando ver este episodio cuyo avance tenéis aquí abajo.