Hay obras singulares, inclasificables, que alimentan el espíritu y reconfortan el alma. Esta afirmación tan filosófica, tan poco concreta, quizás hasta pedante, es un hecho con “Allí dónde van las hormigas“, una delicada fábula sobre un pastor de las ardientes arenas del desierto que conoce a una cabra parlante, descubre el amor y viaja hasta allí donde las hileras de interminables hormigas se dirigen sin pausa. Una joya.

¿A dónde van? ¿A dónde se dirigen esas hileras de hormigas caminando sigilosas sobre las arenas del desierto? ¿Y si la respuesta a todas las preguntas se encontrara allí donde van las hormigas?
El pequeño Saïd, descuidando el rebaño de su terrible abuelo, decide seguirlas y averiguarlo. Acompañado por Zakia, una cabra parlante, Saïd emprenderá una aventura en la que lo más importante no será la meta, sino el viaje.

Dos son las primeras y potentes impresiones que “Allí dónde van las hormigas” (“Là où vont les fourmis“) provoca al lector. Una, ese estilo de dibujo sorprendente y poco habitual, el sobrio, delicado y detallista lápiz del dibujante bretón Michel Plessix (“La diosa de los ojos de jade”, “Viento en los sauces”). Otra, esa historia de Frank Le Gall que oscila entre el realismo mágico sudamericano y “El alquimista” del brasileño Paulo Coelho, una paráfrasis de los cuentos tradicionales con el joven héroe, los malvados que buscan hacer fortuna a costa del inocente protagonista, el interés amoroso, la criatura mágica, el viaje inesperado y la recompensa final con la moraleja correspondiente. Todos estos elementos estan en esta obra repleta de magia y poesía, tan ingenua que enamora.

Said juguetea en las calles, y en lugar de ir a la escuela como los demás niños sigue a las hormigas que desfilan en fila india por las callejas de su aldea. Pero su vida cambia el día que su abuelo viaja a La Meca de peregrinación y deja al pequeño al cuidado de su rebaño de cabras, pues entre ellas descubre a la vieja Zakia. Y es que la vieja Zakia es una cabra que habla, cargada de mal genio y amargura, pero también de lecciones sobre la vida, reflexiones acertadas y sueños olvidados, que le hará compañía en una tierra de arenas cálidas, árboles mustios, un sol abrasador y una luna helada.
La cabra parlante despierta la codicia del primo Kahil, que se compinchará con el mercader Zoubayini para robar el prodigioso animal. Pero, claro, esto es un cuento y en los cuentos siempre hay finales felices, amigos que aparecen en los momentos más insospechados para desbaratar los planes de los rufianes como la bella y espabilada Abil, y un toque de magia. Esa necesaria e imprescindible pizca de magia que tienen los cuentos que se merecen ese nombre, pero también una gran aventura, una poción de invisibilidad, un sultán malvado, un hechizo que no salió bien, un gigante, una hija perdida, una jaula de ave fénix vacía, un camello que también habla… ¡y una moto! La moto es un elemento esencial en el cuento de “Allí dónde van las hormigas“, como descubrirán los lectores.

En “Allí dónde van las hormigas” todo es magia. Incluso los lápices desnudos de Plessix son un placer, pero es cierto que hay una edición francesa, de Casterman, a todo color y a un precio más económico. Yo, personalmente, me decanto por la versión a lápiz de esta edición de Planeta Cómic aunque no puedo negar que la relación entre el número de páginas (72) y el precio (25 euros) es algo elevada y más de uno puede echarse atrás por este motivo. ¡No lo hagáis! Haced este esfuerzo, que merece la pena.

En este cuento de Le Gall y Plessix la magia existe y no es necesario que las cosas tengas un porqué para disfrutar de ella. La obra es encantadora. Dulce como el almíbar, inocente como un niño, “Allí dónde van las hormigas” es un cuento, un relato de “Las mil y una noches” que hará disfrutar a los más pequeños de la casa, pero que emocionará a los mayores. ¿A dónde van las hormigas? No importa. Lo realmente valioso es el camino de ida y vuelta.

Allí donde van las hormigas.
Autores: Frank Le Gall y Michel Plessix
Editorial: Planeta Cómic
Formato: 31,1x23cm. Cartoné. Blanco y negro.
ISBN: 978-8-491-46790-8
Páginas: 72
Precio: 25,00 euros