Tras un primer número que funcionaba sobre todo como presentación del gran torneo cósmico ideado por Darkseid, «DC K.O. #2» entra por fin en materia y empieza a mostrar las verdaderas reglas del juego. La serie de Scott Snyder y Javier Fernández continúa apostando por esa mezcla de blockbuster superheroico, videojuego imposible y caos multiversal que tan bien maneja el guionista desde sus tiempos de «Metal«. Si el arranque pecaba de exceso de exposición y de preparar el tablero durante demasiadas páginas, este segundo capítulo ya se siente mucho más vivo, más rápido y bastante más divertido.

DC K.O. #2El torneo sigue en marcha. Darkseid se acerca. Los treinta y dos campeones han sido elegidos, y ahora deben competir para ganarse el Corazón de Apókolips. Batallarán para ganar nuevas armas de guerra. Los mayores poderes del Universo DC están en juego. Quien los consiga avanzará al siguiente nivel. Y aunque Superman dude sobre las acciones de La Liga de la Justicia, otros no dudarán en matar.

Para que mentir, «DC K.O. #2» juega un poco al despiste. Muchos lectores esperaban que este número fuese directamente una sucesión de combates uno contra uno entre héroes y villanos de DC (eso lo veremos en el recopilatorio de mayo), pero la historia toma otro camino. Aquí la competición funciona más como una especie de battle royale con mecánicas de videojuego o RPG: los personajes deben encontrar armas, artefactos y objetos especiales para poder avanzar de ronda. Es una idea bastante delirante, pero también muy efectiva porque convierte cada página en una carrera frenética donde nadie parece tener el control absoluto de la situación.

Lo mejor del número probablemente sea precisamente esa sensación de locura constante. Hay momentos absolutamente pasados de vueltas, como un Joker gigantesco aplastando rivales sin demasiadas contemplaciones, Starro regresando para sembrar el caos o un Guy Gardner incapaz de conservar durante más de dos páginas cualquiera de los objetos que consigue. Snyder entiende perfectamente que este evento funciona mejor cuando abraza el exceso y deja de intentar justificarse demasiado. Cuando el lector acepta que todo esto opera bajo lógica de videojuego, el cómic se disfruta muchísimo más.

También hay espacio para el humor, algo que ayuda bastante a equilibrar el tono grandilocuente de la trama. Las escenas de los personajes intentando engañarse mutuamente para conseguir ventajas recuerdan a veces a una partida salvaje de rol entre amigos. De hecho, las secuencias con Superman, Batman y Wonder Woman jugando a un juego de mesa sirven como contrapunto más relajado y humano dentro de tanto apocalipsis. Son pequeños descansos que además permiten desarrollar un poco mejor a Clark Kent.

Porque, aunque el torneo sea el gran reclamo visual, el verdadero protagonista sigue siendo Superman. Todo apunta a que Scott Snyder, junto a Joshua Williamson, está construyendo una historia centrada en la importancia del Hombre de Acero dentro del Universo DC. El enfrentamiento ideológico y físico con Lex Luthor ocupa buena parte del trasfondo del número y vuelve a insistir en esa idea clásica de Superman como símbolo moral definitivo. No es algo especialmente novedoso a estas alturas, pero está bien ejecutado y funciona dentro de la épica que propone la colección.

A nivel gráfico, Javier Fernández ofrece un trabajo muy dinámico y lleno de energía. Las páginas transmiten velocidad y caos constantemente, algo fundamental en una historia de este tipo. Eso sí, en algunas viñetas la acción resulta algo confusa y ciertos personajes quedan demasiado pequeños o poco definidos entre tanto estallido de color y destrucción masiva. Aun así, el apartado visual termina compensando gracias al ritmo brutal que mantiene durante todo el número. Xermánico dibuja el interludio.

Panini Cómics vuelve a sacar esta segunda grapa con portadas variantes, la del acetato la más épica, que es la que reseñamos aquí. Incluye el DC Connect de la editorial y el esquema de peleas, listo para ser marcado con bolígrafo (es broma).

Quizá el mayor problema de este segundo capítulo sea precisamente que todavía parece estar calentando motores. Aunque pasan muchas cosas, da la impresión de que Snyder sigue reservándose los grandes enfrentamientos para más adelante. Aun así, «DC K.O. #2» consigue algo importante: convertir una premisa completamente absurda en una lectura enormemente entretenida. Puede que no sea el evento más profundo del Universo DC, pero sí uno de los más descaradamente divertidos de los últimos tiempos. Y, sinceramente, tampoco parece que pretenda ser otra cosa.

DC K.O. #2
Autores: Javier Fernández, Joshua Williamson, Scott Snyder, Xermanico
Fecha de publicación: Abril de 2026
Edición original: DC K.O. 2
ISBN: 9791370137649
Formato: 16.8X25.8cm. Comic-Book. Color
Páginas: 40
Precio: 7,50 euros