Tasha Suri, la escritora británica de padres punjabi, nos trae una nueva serie de fantasía, Reinos en Llamas, con El Trono de Jazmín como primera entrega en la que el romance entre dos mujeres amenaza con quebrar un imperio.
El Trono de Jazmín / Reinos en Llamas 1
Tasha Suri
Traducción de María Inés Linares
ISBN: 9788418711633
568 páginas
Rústica con solapas
21.00 €
Encarcelada por su hermano bajo un régimen dictatorial, Malini pasa sus días aislada en el Hirana. Es un antiguo templo que alguna vez fue la fuente de las poderosas y mágicas aguas inmortales, pero que ahora es poco más que unas ruinas desoladas. Priya es una sirvienta, una entre las varias que hacen el viaje a la cima del Hirana todas las noches para limpiar las habitaciones de Malini. Ella está feliz de ser una esclava anónima, así evitará que alguien adivine el peligroso secreto que esconde. Cuando Malini accidentalmente revela la verdadera naturaleza de Priya, sus destinos quedan enlazados. Una es una princesa vengativa que debe destituir a su hermano del trono; la otra, una sacerdotisa que necesita encontrar a su familia. Y juntas, cambiarán el destino de un imperio
Gamon Fantasy publicó El Trono de Jazmín a la misma vez que esa maravillosa novela que es Entremuros, lo cierto es que me hice con ambos libros de inmediato pero “la pila de lectura es poderosa” y el libro de Tasha Suri esperó meses hasta que finalmente, y aprovechando la visita de la autora al Celsius, me decidí a leerlo y me sorprendí al encontrarme un libro sáfico de fantasía ambientado en un mundo que parece imbuido del sabor clásico de las tierras orientales de nuestro planeta, concretamente en la cultura hindú.
El Trono de Jazmín nos habla del imperio de Parijatdvipa, unas tierras controladas por un malvado y sádico emperador, un fanático de una relación que le ha cogido el gusto a quemar mujeres, por el bien del Imperio, claro. Entre sus planes estaba quemar a su hermana Malini pero ante la negativa de esta a dejarse quemar ésta será exiliada al monasterio del Hirana, una montaña en el reino conquistado de Ahiranya donde Malini será encerrada y drogada hasta que acepte ser quemada “por su bien”.
Por otra parte tenemos a la bondadosa Priya, una sirvienta que parece esconder algo y que gasta el dinero que gana sirviendo a una poderosa familia para salvar a los niños mendigos que hay en la ciudad. Priya será la sirvienta encargada de cuidar de Malini después de, aparentemente, salvar su vida ante el intento de asesinato de otra sirvienta que Priya logra evitar.
Ambas mujeres comenzarán a descubrir en la otra lo que siempre han estado buscando, enamorándose una de otra y provocando en Priya las dudas de si Malini sólo la está utilizando para escapar. Pero es Priya la que protagoniza El Trono de Jazmín (a la fuerza, el encarcelamiento de Malini no le permite mucho margen de acción, veremos si la cosa cambia en La espada de hiedra) cuando descubrimos que es parte de los poderosos seres que antes gobernaban Ahiranya y que fueron aniquilados por el actual regente del reino (aunque llame reino a Ahiranya ahora este se ha convertido en una provincia subyugada del imperio, sin peso alguno en la corte ni representantes) y que busca en el monasterio las aguas que les otorgaban sus poderes.

Pero esto no es todo, porque mientras ambas mujeres van conociéndose mejor en Ahiranya se está produciendo una rebelión, o al menos un conato de ella, lo que hará aflorar a varios personajes interesantes como Ashok o, especialmente, Bhumika. También sabremos sobre la rebelión que se está forjando en el imperio Parijatdvipa y es que Malini ha sido encarcelada por las maniobras políticas que realizó encaminadas a destronar al emperador Chandra, su hermano.
El trono de jazmín fue considerada la mejor novela en los World Fantasy Award de 2022 y no es de extrañar, Tasha Suri apuesta sin pudor por poner en el centro del libro a Malini y Priya, dos personajes femeninos, lo que hace un par de décadas ya hubiese marcado al libro como irrelevante, pero afortunadamente la sociedad ha cambiado (aunque a muchos les moleste) y que la trama principal del libro sea el creciente amor entre Priya y Malini no es sino algo a referenciar porque el workbuilding de Suri nos impresiona con este imperio de inspiración hindú y también con cómo nos va desvelando la magia de Ahiranya (aunque sospecho que pronto veremos otros tipos de magias provenientes de otras partes del imperio) y en especial a los yaksas. Para terminar de desbordar el libro de ideas aún tenemos la corrupción, una enfermedad de origen vegetal que hace brotar ramas y hojas en los cuerpos de los humanos hasta que los mata y que, principalmente, está arrasando con Ahiranya y sus habitantes, al matarlos y corromper las tierras de labranza.
A todo esto sumamos los deliciosos politiqueos de Malini para ayudar a su otro hermano a conseguir el poder y las intrigas que esto trae consigo.
En definitiva, El trono de jazmín es una novela de fantasía con fuertes dosis románticas, un romance sáfico (entre dos mujeres), una fuerte inspiración de la cultura hindú y una magia original. Personalmente lo encuentro muy recomendable y original.











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…