Esta película es del año 2008, pero la reseñamos para seguir ampliando nuestro histórico de reseñas y también porque si no la habéis visto es ideal para pasar la tarde del sábado entretenidos.

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País: Francia.
Duración: 93 min.
Género: Thriller, acción.
Interpretación: Liam Neeson (Bryan), Maggie Grace (Kim), Famke Janssen (Lenore), Xander Berkeley (Stuart), Leland Orser (Sam), Jon Gries (Casey), David Warshofsky (Bernie), Katie Cassidy (Amanda), Holly Valance (Sheerah), Nathan Rippy (Victor).
Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
Producción: Luc Besson.
Música: Nathaniel Mechaly.
Fotografía: Michel Abramowicz.
Montaje: Frédéric Thoraval.
Vestuario: Olivier Bériot.
Estreno en Francia: 27 Febrero 2008.
Estreno en España: 8 Agosto 2008.

En los últimos años Liam Neeson no ha hecho títulos especialmente relevantes (atrás quedaron sus trabajos como “La lista de Schindler”, “Gangs of New York” o “Kinsey”), pero o él o su agente sí han tenido ojo para elegir unos cuantos guiones que lo han mantenido en el candelero con películas taquilleras y entretenidas como “Furia de titanes”, “Sin identidad”, la reciente “Infierno blanco” o esta “Venganza” que yo aún no había visto.

El argumento trata de un agente especial retirado que tiene que volver a la acción por motivos familiares. Prefiero no decir nada más porque es mejor ir descubriendo el resto.

La idea argumental es un mero pretexto para montar una película de acción de esas en las que importa más descargar adrenalina que plantearse si lo que se ve es o no coherente y creíble, pero el caso es que funciona y funciona bastante bien porque “Venganza” es una película muy entretenida que se ve en un suspiro.

En casos como éste pienso que tampoco hay que buscarle tres pies al gato y simplemente se ha de disfrutar la película entendiendo que se trata de eso, de un entretenimiento, lo cual es tan válido como una película de arte y ensayo porque hay un momento para todo siempre y cuando no se nos tome el pelo y la historia tenga su coherencia interna.

Me gusta especialmente que el director se tome su tiempo para introducirnos en la película y para que cojamos afecto a los personajes, aunque a decir verdad no sé quién puede tomarle cariño a esa niña malcriada y caprichosa que es la hija de Bryan, por cierto actriz que puede que os suene por la serie “Perdidos”. Una vez sabemos quién es quien y comprendemos la motivación de Bryan se desata la acción y el director francés Pierre Morel entra en “harina” con notable habilidad técnica haciendo que su protagonista irrumpa en París como un elefante en una cacharrería.

Se nos presenta además a unos malos tan malosos y deleznables que como espectadores podemos odiarlos con toda intensidad y pasarle por alto al protagonista unas cuantas escenas de un cierto sadismo que no le pasaríamos a ningún antagonista en casi ninguna otra película. El caso es que con mamporros, tiros, persecuciones y todo en plan contrarreloj y con los malos recibiendo la estopa que merecen de pronto te topas con los créditos finales y se te ha pasao hora y media en un abrir y cerrar de ojos, que es lo que se pretendía. Podríamos decir que…misión cumplida.