Una película magnífica y la definitiva confirmación de Ben Affleck como director después de las también destacadas «Adiós pequeña, adiós« y «The town«. La intensa manera en la que te introduce en el pequeño infierno que viven en Irán un grupo de diplomáticos estadounidenses te deja literalmente sin aliento.

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País: EEUU.
Duración: 120 min.
Género: Thriller.
Reparto: Ben Affleck (Tony Mendez), Bryan Cranston (Jack O’Donnell), John Goodman (John Chambers), Alan Arkin (Lester Siegel), Victor Garber (Ken Taylor), Tate Donovan (Bon Anders), Clea DuVall (Cora), Kyle Chandler (Hamilton), Scoot McNairy (Joe), Chris Messina (Malinov), Taylor Schilling (Christine Mendez).
Guión: Chris Terrio; basado en un capítulo de “El maestro del disfraz”, de Antonio J. Mendez; y en el artículo “The great escape” de la revista Wired, escrito por Joshuah Bearman.
Producción: George Clooney, Grant Heslov y Ben Affleck.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Rodrigo Prieto.
Montaje: William Goldenberg.
Diseño de producción: Sharon Seymour.
Vestuario: Jacqueline West.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.
Estreno en USA: 12 Octubre 2012.
Estreno en España: 26 Octubre 2012.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.
Recomendada para todos aquellos a los que les guste que el cine les deje sin aliento y les zarandee porque además la película parte de un hecho real y en ella se respira verosimilitud y una muy especial energía narrativa. Por cierto, a los que les guste «Homeland» están de suerte.

He tardado tanto para hablar de “Argo” que al final voy a escribir la reseña en el peor momento posible, justo después de los óscars y justo después de que haya ganado porque es matemático, basta que una película gane para que la impresión sea “hombre, pues no es para tanto”.
De acuerdo, “Argo” no es “Casablanca”, no es “El Puente sobre el río Kwai”, no es “La lista de Schindler” y no es “Million dollar baby”, de hecho es una de las ganadoras de mejor película que menos estatuillas ha ganado en la historia (película, guión adaptado y montaje), pero yo me pregunto ¿Qué más dará?

No han cambiado mis impresiones desde el día que la vi, me parece una película intensa, emocionante, vibrante y en cierto modo fascinante porque aunque se ha hecho un trabajo de guión que me parece fabuloso está basada, no lo olvidemos, en sucesos reales que nos trasladan a finales de los años 70’s cuando la embajada de Estados Unidos fue ocupada por los seguidores del Ayatolá Jomeini en Teherán, pero que están de rabiosa actualidad porque lo que se respira en la película no se ha extinguido en muchos países.
Que Ben Affleck no fuera nominado a mejor director es un suceso casi casi paranormal (quizás no tanto que el óscar se lo llevara Ang Lee, que también lo merecía). Corre el rumor que este año las votaciones de los Académicos se hicieron a través de internet por medio de un sistema que a muchos les resultó farragoso (he leído incluso que José Luis Garci, que vota siempre, se negó a hacerlo por primero vez a causa de ello). Pues bien, cabe la posibilidad de que muchos votaran sin fijarse demasiado en quién lo hacían y que el gran beneficiado de esas votaciones poco minuciosas fuera Benh Zeitlin, el director de “Bestias del sur salvaje”. Otra posibilidad es que los directores entendieran que en la dirección no sólo había metido mano Affleck, ya que en la producción andaba también un George Clooney que llevaba años queriendo sacar adelante este proyecto. Sea como fuere Ben Affleck hace un trabajo magnífico y refrenda su buen pulso y su valía como director después de sorprender muy gratamente con sus dos películas anteriores “Adiós pequeña, adiós” (2007) y “The town (ciudad de ladrones)” (2010).

La película se centra, como ya he dicho, en el Teherán (Irán) revuelto de 1979 y en concreto en un grupo de trabajadores de la embajada de Estados Unidos que quedan aislados y ocultos en el país tras sufrir un asalto, con riesgo de sus vidas ante los disturbios, por lo que la CIA tiene que preparar un rocambolesco plan para sacarlos de allí. A nadie escapará que el tema es de rabiosa actualidad y más cuando series como “Homeland” han convertido el espionaje entre Estados Unidos y los países musulmanes en la nueva “guerra fría” de nuestros días.
Pienso que el gran acierto de la película es precisamente esa mezcla de realidad y ficción, de pasado y presente, ese choque virulento de culturas que permite no sólo una aguda y sutil crítica al estado de las cosas en el mundo sino además un par de reflexiones preocupantes: todo sigue un poco igual que siempre y encima seguimos en este loco mundo dándonos miedo los unos a los otros.

A parte del magnífico pulso narrativo que consigue Ben Affleck una vez más, demostrando que sabe cómo atrapar y entretener a los espectadores (precisamente al revés de ese académico Spielberg que este año nos ha aburrido soberanamente con su “Lincoln”), la película tiene indudables atractivos no sólo al alternar entre lo que sucede en Estados Unidos y lo que sucede en Irán, o entre lo que son imágenes reales y lo que es ficción, sino al introducir eso que tanto gusta a los cinéfilos que consiste en hablar del cine dentro del cine y al lograr que sus personajes sean tan creíbles y verosímiles, que todo quede impregnado, como la propia realidad de una mezcla indisolubre de drama y comedia y que a la postre suframos con los protagonistas al sentir su situación casi como propia.
Ésta me parece una de esas películas de aciertos invisibles, que te va atrapando, que sin grandes aspavientos, sin escenas irrepetibles (aunque todas son buenas), sin actuaciones sobresalientes (aunque todas están bien), sin una trama inolvidable (aunque te mantiene en tensión de principio a fin) de pronto te tiene subyugado a lo que pasa en pantalla, incapaz de apartar la atención de ella y sumergido de pronto en un tramo final asfixiante y de una tensión pocas veces conseguida.

Es evidente que hay películas mejores, argumentos que gustan más, títulos mucho más espectaculares, pero en sí mismo este trabajo me parece perfecto, de un acabado impecable y en el que si todo no es sobresaliente, sí que todo es notable, todo está bien. Por eso y a pesar de lo que se diga, me parece una justa vencedora este año recién acabado, una más que digna mejor película en los óscars y desde luego un prometedor hito en la carrera de un Ben Affleck que como actor tiene luces y sombras, pero que como director de momento anda de acierto en acierto. ¡¡¡Cheapeu sr. Affleck y chapeau sr. Clooney porque su mano detrás también se nota!!!! Merecidísimo óscar a mejor película.