El catálogo de Archivos EC de Diábolo Ediciones continúa ampliándose con paso firme, y esta vez lo hace con una de las colecciones más singulares de la mítica editorial estadounidense: «Two-Fisted Tales«. Preparaos para disfrutar de una de las obras maestras de la mítica editorial.
Los cómics bélicos de EC, no son solo para muchos los mejores de todos los que publicó la mítica editorial, sino que para diferentes expertos, están situados entre las obras maestras de la historia del cómic. Historietas que, tras una primera apariencia bélica, desarrollaban en la mayor parte de los casos un argumento totalmente antibelicista, recreando la crueldad de la guerra y sus batallas a lo largo de los tiempos, así como el sufrimiento de los inocentes. Totalmente atemporales, cobran una gran vigencia en los tiempos actuales. Pero no solo contaron con guiones excepcionales, su nivel gráfico es incomparable y totalmente deslumbrante. Nadie se puede perder esta maravilla ilustrada que además de ser apasionante, invita a la reflexión.
Tras haber recuperado con gran acierto títulos de terror, ciencia ficción y misterio, como «Tales of the Crypt» o «Weird Science«, la editorial española Diábolo Ediciones se adentra ahora en el terreno del cómic bélico con «Two-Fisted Tales«, un volumen que resulta imprescindible para comprender no solo la historia de la historieta norteamericana, sino también la evolución de un género que, en manos de Harvey Kurtzman, adquirió un carácter único y sorprendentemente moderno.
Este primer tomo de «Two-Fisted Tales» reúne los números 18 a 23 de la serie original (relevando a «Haunt of Fear«, de quien continúa la numeración), publicados entre (noviembre-diciembre) 1950 y (septiembre-octubre) 1951, justo en un momento clave para Estados Unidos: los ecos de la Segunda Guerra Mundial todavía estaban presentes en la memoria colectiva y la Guerra de Corea acababa de estallar. Lejos de ser un simple producto propagandístico destinado a ensalzar a las tropas norteamericanas —como sucedía en buena parte de la producción cultural de la época—, las historias de Kurtzman y compañía apostaron por un enfoque mucho más complejo, donde la violencia, el sinsentido de los conflictos y el sufrimiento de los inocentes ocupaban el centro del relato. Ese carácter antibelicista, nada complaciente, fue lo que convirtió a esta cabecera en un título adelantado a su tiempo.
Conviene detenerse en la figura del genial Harvey Kurtzman, auténtico motor creativo del proyecto. No solo ejerció como editor y guionista de la mayoría de las historias, sino que también realizó los bocetos previos de cada relato y firmó las portadas de los números incluidos en este volumen. Su método de trabajo contrastaba con el de otros editores de la propia E.C., como Al Feldstein, ya que Kurtzman preparaba layouts muy detallados que los dibujantes debían seguir con fidelidad. Este rigor se debía a su obsesión por la veracidad histórica y por transmitir, a través de la narrativa visual, la crudeza de las situaciones. Frente al cómic de aventuras o de superhéroes de trazo espectacular, «Two-Fisted Tales» buscaba un realismo incómodo, con menos texto, más silencio gráfico y un uso medido de la violencia para generar impacto emocional.
Esa apuesta por el realismo no le impedía a la serie ofrecer una gran variedad temática. Aunque buena parte de los relatos se ambientan en conflictos contemporáneos, como la Segunda Guerra Mundial o la de Corea, el tomo también incluye episodios situados en épocas más lejanas: desde la conquista de América («¡Conquista!«) y las guerras napoleónicas hasta la Roma imperial («Cerdos del Imperio Romano«), pasando por historias de piratas como «Brutal Capt. Bull!» o «Pirate Gold«. Esta diversidad histórica refuerza la idea central de la colección: la guerra es un fenómeno universal y atemporal, y en todos los contextos conduce a la misma conclusión devastadora. Gane quien gane, siempre hay víctimas, siempre se repite el ciclo de la ambición y la codicia humana.
La carga moral de las historias es, sin duda, uno de los sellos de identidad de la editorial E.C., que acostumbraba a cerrar sus relatos con un giro final de tono fábulesco. Sin embargo, en «Two-Fisted Tales» esos desenlaces se convierten en auténticas llamadas de atención dirigidas al lector. Harvey Kurtzman apela directamente a la conciencia, mostrando cómo la gente corriente —campesinos, civiles, soldados rasos— es la que paga el precio más alto en cada conflicto. Esa perspectiva, que evita el habitual maniqueísmo de héroes y villanos, aporta a la obra un tono sorprendentemente contemporáneo. Hoy, más de setenta años después de su publicación original, los relatos siguen golpeando con fuerza porque reflejan verdades que aún no hemos aprendido a asumir. Son auténticas joyas de la historieta.
El apartado gráfico es otro de los grandes atractivos de este primer volumen. A la precisión narrativa de Kurtzman se suma el talento de algunos de los dibujantes más brillantes de la época, como Wally Wood, Jack Davis, John Severin, Alex Toth o Johnny Craig. Cada uno aporta su estilo característico, pero todos se ajustan a la exigente dirección artística del editor. El resultado es un conjunto visualmente coherente, donde el dinamismo y la expresividad de los rostros refuerzan el impacto emocional de cada historia. La portada de Jack Davis que acompaña a esta edición de Diábolo Ediciones es, por sí sola, un motivo de celebración para los coleccionistas.
La edición española cuenta además con una introducción de Grant Geissman y un prólogo firmado por Stephen A. Geppi, figura clave en la industria del cómic norteamericano y fundador de la distribuidora Diamond Comics que, por cierto, ha cesado su actividad en 2025. Su introducción subraya la relevancia histórica de «Two-Fisted Tales» y lo sitúa como uno de los hitos del cómic bélico, capaz de rivalizar en calidad con cualquier otro título de la época.
Diábolo Ediciones mantiene en este tomo los estándares de calidad a los que nos tiene acostumbrados: tapa dura, encuadernación resistente, papel de alto gramaje y una traducción cuidada que respeta el tono original sin caer en anacronismos. El acabado final convierte al libro en un objeto de colección, pero también en una invitación a redescubrir un clásico que merece ser leído y discutido en la actualidad.
Lo más fascinante de «Two-Fisted Tales» es que, pese a haber surgido en un contexto tan concreto como el de los años cincuenta, sus relatos siguen interpelando al lector contemporáneo. La pregunta que subyace en todas sus páginas es incómoda y necesaria: ¿aprendemos realmente de nuestros errores o estamos condenados a repetirlos? Al mostrar el absurdo de la violencia y la fragilidad de la vida en tiempos de guerra, Harvey Kurtzman nos recuerda que los horrores del pasado no están tan lejos como creemos. Y sobre todo, estos relatos son muy divertidos y se leen fluidamente.
Este primer volumen es solo el inicio de una serie que se prolongará en futuras entregas, y todo apunta a que cada tomo será una pieza esencial dentro de la línea de Archivos EC. Recuperar estos cómics no es solo un gesto de nostalgia: es rescatar un fragmento de historia cultural que demuestra cómo la historieta puede ser, al mismo tiempo, entretenimiento, testimonio y denuncia. Con «Two-Fisted Tales«, Diábolo Ediciones no solo nos ofrece un viaje al pasado del cómic norteamericano, sino también una oportunidad para reflexionar sobre nuestro presente. ¡Muy recomendable!
Two-Fisted Tales #1
Autores: Johnny Craig, Al Feldstein, Wally Wood, Harvey Kurtzman, Graham Ingels y Al Williamson.
ISBN: 978-84-19790-94-1
Formato: Cartoné. 22x28cm
Páginas: 216
Precio: 37,95 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal