Tras «Aldebarán«, «Betelgeuse» y «Antares«, Leo regresa al universo de su célebre saga de ciencia-ficción «Los mundos de Aldebarán» con unos náufragos accidentales que tendrán que lidiar con un planeta hostil. Más de lo mismo, pero justo lo que sus seguidores más fieles estában esperando encontrar.

En su viaje al sistema de Aldebarán, la astronave Tycho Brahe sufre una avería inexplicable y se desintegra en medio del espacio. Un puñado de viajeros logra escapar en una nave de salvamento que se dirige hacia un destino incierto en un planeta inexplorado. Una vez allí, los supervivientes jugarán a Robinson Crusoe en un mundo de una complejidad y una vitalidad asombrosas.

Desde su inicio en el año 1994, la saga de «Los mundos de Aldebarán» («Les Mondes d’Aldébaran«) del brasileño afincado en Francia Luiz Eduardo de Oliveira ‘Leo’ se convirtió en un hito del cómic BD. Empezando por «Aldebarán«, siguiendo con «Betelgeuse«, y cerrando con «Antares«, el autor ofrecía al lector una sorprendente saga con la que dejaba patente su habilidad en el género de la ciencia-ficción, invitando al lector a viajar hasta finales del siglo XXII, cuando la Tierra ya ha fundado varias colonias en el espacio, y a descubrir los rincones más espectaculares del universo.

Con «Supervivientes: Anomalías Cuánticas«, un cuarto ciclo paralelo al de «Los mundos de Aldebarán» publicado originalmente por Dargaud en cinco álbums, entre enero de 2011 y marzo de 2017, Leo nos vuelve a ofrecer sublimes estudios de los hipotéticos ecosistemas alienígenas, el clima, la geografía, la flora y la fauna nativa de lejanos mundos extraterrestres inexplorados, en los que nada es lo que parece, imaginativas propuestas muy alejadas del cánon establecido por el cine, por «Alien» o «Star Wars», y mucho más cercanas a la propuesta de «Avatar» de James Cameron. En esta ocasión los protagonistas son personajes nuevos, unos náufragos espaciales en un planeta inexplorado y hostil que vivirán su particular odisea, paralela en el tiempo a las de Kim Keller, junto a otros muchos robinsones que han terminado aquí por accidente, por circunstancias parecidas, a causa de las anomalías cuánticas a las que se refiere el título. Son doce jóvenes de distintas nacionalidades, colonos que iban a Aldebarán, que ahora deberán sobrevivir en un mundo de una complejidad asombrosa, plagado de culturas y civilizaciones alienígenas, donde incluso se les abrirá la posibilidad de viajar en el tiempo.

Como siempre, el resultado del trabajo artístico de Leo es discutible, pues sus dibujos son estáticos y las composiciones de página son aburridas, pero es fiel a su estilo y no engaña a nadie. Sus obras pecan de los mismos defectos, o de las mismas virtudes si se observa su trabajo desde un prisma diferente. Por otro lado, la originalidad de sus ideas, la ciencia-ficción blanda con referencias directas a la ecología y el medio ambiente, la variedad y exotismo de la flora y la fauna alienígena que nos presenta, el protagonismo colectivo, las mujeres fuertes, los toques de misterio, suspense y fantasía, su crítica social y la indisimulada queja del mundo plagado de egoísmo y prejuicios en el que vivimos, son dignas de elogio. Lamentablemente, en «Supervivientes: Anomalías Cuánticas» Leo baja el tono de sus reivindicaciones y centra su atención en la odisea de los doce muchachos.

En conclusión, un cómic correcto pero muy lejos de los mejores del BD francobelga, posiblemente porqué el dibujo de la escuela de línea clara de Leo no está a la altura de los mejores y porqué el guión se limita a retomar el universo argumental de la célebre saga de ciencia-ficción de «Los mundos de Aldebarán«, sin renovarse ni sorprender. Quizás eso es, a la vez, lo más destacado y lo más criticable de «Supervivientes: Anomalías Cuánticas«, que es tan repetitivo como fiel a la esencia de la saga.

Supervivientes: Anomalías Cuánticas.
Autor: Leo
Edición original: «Survivants: Anomalie Quantique» núms. 1 a 5
Fecha de publicación: Noviembre de 2017
ISBN: 978-84-17243-39-5
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 256
Precio: 26,00 euros