Abrir este facsímil de «Superman vs. Flash» es como caer de golpe en una de esas discusiones de recreo que nunca terminaban: ¿quién es realmente más rápido? ¿El Último Hijo de Krypton o el Velocista Escarlata? Panini Cómics recupera esta joya setentera en un tebeo de tamaño descomunal que, más que un simple cómic, funciona como un pequeño viaje en el tiempo.
¡Prepárate para las mayores carreras de todos los tiempos! Esta edición facsímil a tamaño gigante recoge dos increíbles competiciones de Superman y Flash por demostrar quién de los dos es el más rápido. Con la Liga de la Justicia como invitados, los planos secretos de la Fortaleza de la Soledad, un tutorial para dibujar a Flash y mucho más. ¡Tienes que llevártelo a casa antes de que se agote!
Desde la primera página de «Superman vs. Flash» ya se siente ese aroma a clásico, pero con la gracia intacta gracias al trabajo de figuras como E. Nelson Bridwell, Jim Shooter, Curt Swan, Ross Andru, Neal Adams o Carmine Infantino. Vamos, una alineación que hoy sería el equivalente a un “»all-star» del cómic. Para los más curiosos, decir que este DC Limited Collector’s Edition reimprime los números americanos «Superman #199» («Superman’s Race With The Flash«) y «The Flash #175» («The Race to the End of the Universe«), en el formato tipo Treasury, o sea, de tamaño extra grande.
Lo primero que sorprende es lo ligero y entretenido que resulta el conjunto. Es de esos cómics que lees con una sonrisa porque no pretende ser más de lo que es: pura diversión superheroica de la vieja escuela. La primera historia, “¡La carrera de Superman con Flash!”, es un ejemplo perfecto. Jim Shooter escribe y Curt Swan junto a George Klein se encargan de los dibujos. Casi nada. La ONU organiza una carrera benéfica entre los dos héroes, y lo que podría ser solo un truco publicitario termina convirtiéndose en una locura cuando dos organizaciones criminales deciden aprovechar el evento para apostar cantidades astronómicas.
Cada una trata de sabotear al héroe contrario, como si cualquiera de los dos pudiera ser realmente frenado por trucos baratos. Pero parte del encanto está en eso: los villanos creen que sí, y nosotros disfrutamos viendo cómo Superman y Flash lidian con los intentos de trampa sin perder la compostura. Al final, por supuesto, ambos terminan empatando para dejar fuera de juego a los mafiosos. Un final ingenuo, sí, pero con ese toque moral clásico que define a los héroes de la época y que todavía resulta entrañable.
La segunda historia, «Carrera hasta el fin del Universo«, obra de E. Nelson Bridwell, Ross Andru y Mike Esposito, sube la apuesta llevándonos al espacio. Aquí el tono se vuelve más aventurero, casi de ciencia ficción pulp. Superman y Flash se ven obligados a competir de nuevo, esta vez con sus seres queridos en peligro y con un recorrido que les hace cruzar el cosmos. Lo curioso es que, aunque se supone que están en una carrera contrarreloj, los dos se detienen una y otra vez para resolver problemas intergalácticos. Es absurdo, sí, pero precisamente por eso es tan divertido: la narrativa setentera tenía esa libertad de mezclar urgencia dramática con desvíos casi turísticos por planetas estrafalarios. Y otra vez, cómo no, la cosa termina en empate. Los cómics de aquella época eran muy diplomáticos con las rivalidades entre personajes estrella.
Parte del encanto de esta edición está también en su contenido adicional. La visita a la Fortaleza de la Soledad dibujada por Neal Adams y Dick Giordano es una delicia, rebosante de detalles, con ese toque retro-futurista que recuerda un poco a la estética de Jack Kirby. Leerla hoy tiene un punto casi museístico: ver cómo eran imaginados los artefactos, recuerdos y espacios privados de Superman en aquella época nos permite constatar cómo ha cambiado la iconografía del personaje con el tiempo. A eso se suman extras tan simpáticos como un «¡Como dibujar a Flash!» de Carmine Infantino, un crucigrama (en inglés, eso sí) y un pequeño diorama recortable en la contraportada que imagino no recortará ni el tato. Son añadidos que hoy se sienten casi artesanales y que completan la sensación de estar sosteniendo un objeto especial.
La gracia de este facsímil «Superman vs. Flash» no está en resolver ninguna duda definitiva sobre quién es más rápido —algo que los propios cómics evitan con astucia— sino en la experiencia de leer historias hechas para pasar un buen rato. Y en ese sentido, cumple de sobra. Es un tomo que entra solo, divertido y con ese ritmo alegre que hace que las páginas vuelen. Para quienes crecieron con estos debates o para quienes quieran descubrir cómo eran los grandes crossovers antes de que la industria se volviera más solemne, esta edición es un regalo. Una lectura ligera y muy entretenida que celebra sin complejos el espíritu clásico del género.
Superman vs. Flash
Autores: Ross Andru, E. Nelson Bridwell, Curt Swan, Carmine Infantino, Jim Shooter
Fecha de publicación: Octubre de 2025
Edición original: Limited Collectors’ Edition C-48 Facsimile Edition.
ISBN: 9791370132415
Formato: 26x34cm. Comic-Book. Color
Páginas: 56
Precio: 14,25 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal