Entre 2003 y 2004 a DC Comics le dio por publicar distintas historias sobre el origen de Superman. Superman: Legado” fue una maxiserie de doce números que, gracias a su calidad, se convirtió en el origen oficial del personaje hasta que las siguientes Crisis lo desmontasen todo. Es una historia de Mark Waid absolutamente genial con un dibujo de Leinil Francis Yu que tan sólo a veces le hace justicia.

Superman: Legado 
Edición original: Superman: Birthright Nº 1 a 12 USA
Guión: Mark Waid
Dibujo: Leinil Francis Yu
Tinta: Gerry Alanguilan
Color: Dave Mccraig
Formato: Libro cartoné, 304 págs. A color.
29,5€

El mundo entero sabe que Superman defiende la verdad y la justicia, pero ¿por qué? ¿Qué hace que un granjero de Kansas reparta su vida entre fingir ser un afable periodista y embarcarse en una carrera superheroica?

Superman: Legado relata el emocionante origen del Hombre de acero e incorpora su vasta y colorida leyenda a un relato nuevo y épico… ¡a una batalla para salvar tanto el legado de Krypton como el futuro de Metropolis!

Nos encantan los orígenes, sí, cada vez que la editorial de marras decide que es un buen momento para presentar un nuevo origen para nuestro personaje favorito nos llevan los demonios, pero siempre solemos picar y nos sumergimos en un nuevo origen que, suele, respetar los principales puntos del personaje en cuestión. Eso sí, a veces nos encontramos con un origen que mejora el original, que le aporta más información y detalles y que no sólo sirve como punto de partida, sino que se convierte en un más que digno homenaje. Ya imaginaréis por donde van los tiros, ¿verdad?

Recientemente ECC Ediciones ha publicado un volumen en cartoné dedicado a recopilar los 12 números que constituyeron la maxiserie Superman: Birthright, un proyecto que se encargó a Mark Waid (hay que ver lo que da de sí este hombre y el poco aprecio que parecen tenerle en Marvel y DC, que lo dejan marchar después de hacer maravillas como esta) y que a priori iba a ser un origen alternativo, fuera de continuidad, un origen no-canónico que traería al último hijo de Krypton al siglo XXI. El grandioso trabajo realizado por Waid y Yu sirvió para que en DC cambiasen de idea y decidiesen que Legado se convirtía en el origen oficial de Superman, al menos hasta las Crisis Infinitas cuando se le dio a Geoff Johns y Gary Frank la oportunidad de reinventar el origen de Superman (casi 7 años se mantuvo Legado como el “origen oficial” de Superman, una barbaridad que demuestra que en DC andaban como pollos sin cabeza, pero bueno, Superman: Identidad Secreta, se publicó de forma simultánea a Legado, y nos narraba otro origen alternativo más de Superman).

Pero dejando aparte las decisiones editoriales y los cambios de opinión sobre si era, o no, el origen oficial del personaje hay que decir que Legado es una demostración de lo que un guionista con talento (y amor por los clásicos, ya que Waid aseguró que desde que vio Superman: La Película había querido escribir esta historia) podría llegar a hacer con un Superman que, francamente, no tiene mucha utilidad salvo si se le mete caña a la épica y se le enfrenta a némesis verdaderamente poderosas. Mark Waid entendió que la importancia de Superman no estaba en sus poderes o en su traje, estaba en el ser “humano” al que ocultaba el traje, es la moral de Clark Kent la que le impulsa a obrar así y la que le mantendrá en pie en los peores momentos, por eso es importante que la identidad civil de Superman tenga espacio para respirar, para divertirnos y para dejar de pretender colarnos que Lois Lane es taaaan impresionante (aunque Mark Waid, en Legado, consigue que no me parezca un personaje tan insoportable como habitualmente).

Es muuuy de agradecer que los Kent tengan tanto peso en la historia (además, es de justicia, y Waid se encarga de que se vean auténticos, no como una “tía May”) así como un Lex Luthor que debe mucho al que vimos en Smallville (de hecho se notan las semillas de la serie de TV en estos cómics, obviando mucha paja y manteniendo la esencia de que Lex y Clark fueron amigos en la adolescencia).
Resumiendo diría que Mar Waid marcó el camino a seguir para todo guionista que se quisiera acercar a Superman de una forma más humana, original y amena… por desgracia no le hicieron caso y Geoff Johns apostó por el Superman “épico” en unas historias bastante entretenidas pero que poco poso más dejaron en el personaje.

Nos toca hablar sobre el trabajo de Leinil Francis Yu, y la verdad es que aunque el filipino nos ofrece algunos momentos realmente buenos también nos ofrece algunas viñetas en las que los rostros o la propia anatomía de los personajes es de vergüenza ajena. No obstante el nivel general está bien, aunque quizás no fuese el dibujante adecuado para este proyecto ya que aunque lo intente no llega a estar a la altura de un Mark Waid que se hubiese merecido a un narrador mucho mejor.

La edición de ECC está francamente bien, no sólo está repleta de extras sino que además se incluye un más que interesante texto en el que podemos conocer las ideas que tenía Mark Waid de cada personaje y cómo los plasmó Francis Yu.

Dejando aparte el hecho de que en algunos momentos el dibujo de Leinil Francis Yu es mejorable no puedo negar que me encanta este trabajo, he disfrutado muchísimo con Legado y creo que es absolutamente recomendable, ya sea como simple demostración de cómo hacer bien las cosas con Superman, como por el simple disfrute de una historia que me hubiese gustado, y mucho, que hubiese sido continuada más allá de estos 12 números.