****

No es fácil entrar en “Succession”, las primeras sensaciones echan un poco para atrás con esa cámara nerviosa que alterna a toda velocidad posiciones y planos, con esa simbólica iluminación mortecina que tiende a las sombras, con ese baile constante de situaciones y “tiburones” buscando carnaza y con esos diálogos frenéticos plagados de cargas de profundidad. La serie se centra en el mundo de los negocios, concretamente en una empresa del mundo de la comunicación que regenta un hombre mayor con problemas de salud y sus cuatro hijos. Es importante aguantar el tirón inicial de la propuesta y avanzar porque lentamente esos personajes tan poco empáticos y llenos de miserias te van interesando y te acaban enganchando. La primera temporada consta de diez episodios en los que pasa casi de todo y que goza de varios momentos cumbre de esos que quedan en tu recuerdo y es que, interese o no la temática, lo que es impresionante es la capacidad de los guionistas de HBO por convertir las tramas en una incisiva y ácida disección del mundo empresarial norteamericano.