Echaba de menos leer más historias de Mike Carey, un autor al que sigo con cierta devoción a causa de «Lucifer» y de «Félix Castor«. Con este «Riesgo suicida» nos ofrece un trabajo fresco que no se verá constreñido por la burocracia de las Dos Grandes y que cuenta con una dibujante muy prometedora: Elena Casagrande. Estamos ante otra joyita de Aleta.

Riesgo suicida nº. 01: El rencor de la guerra
Edición original: Suicide Risk vol. 1 (#1-4) USA
Guión: Mike Carey
Dibujo: Elena Casagrande
Color: Andrew Elder
Formato: Libro rústica, 112 págs. a color. Preview
12,95€

Cuando solo hay supervillanos, ser un héroe se convierte en un RIESGO SUICIDA.

La gente con superpoderes está surgiendo inexplicablemente por doquier y hay un gran problema: demasiados supervillanos. No hay suficientes superhéroes. La gente está muriendo y los polis se mueren el doble. La humanidad se ve superada y las buenas personas sufren innumerables tragedias al intentar ponerle freno. El abatido policía Leo Winters es uno de los que se esfuerzan en marcar la diferencia. Y la solución podría estar en dos pringados con un oscuro secreto.

RIESGO SUICIDA es una nueva serie del premiado autor Mike Carey (LUCIFER, THE UNWRITTEN) y la dibujante Elena Casagrande (HULK, HACK/SLASH), una de las favoritas de los aficionados.

Una alucinante mezcla explosiva de epica superheroica creada por uno de los mayores narradores de la industria.

El británico Mike Carey es uno de esos autores que no acaban de encajar del todo en los esquemas de las Dos Grandes, mientras en DC Cómics se le utiliza, principalmente, para la línea Vertigo en series como Hellblazer, The Unwritten o Lucifer, en Marvel optan por los mutantes o la línea Ultimate. Pero la creatividad del escritor que me fascinó con su saga de libros de Felix Castor (El Diablo que ya conoces y Círculo vicioso) regresa ahora de la mano de BOOM Studios!, una editorial joven y dinámica que está sabiendo sorprender a público y crítica en los USA y que, por ejemplo, es responsable de títulos como Deathmatch, Irredeemable o Supurbia, títulos que tienen mucho que ver con este Riesgo Suicida, ya que en ellos vemos como los autores pueden liberarse de las cadenas que les atan en las Dos Grandes y explorar otro nivel de interacción superheroica, ya sea con un complot que obliga a héroes y villanos a matarse mutuamente, por un “superhombre” que se vuelve loco y subyuga al planeta a su capricho o por un locura de parodia de la JLA. En Marvel o en DC jamás dejarían que nadie fuese por esos caminos, motivo por el que los autores se ven obligados a tirar de viejos trucos (cambios de traje, pactos con el diablo, muertes y resurrecciones, amigos del alma que se pelean y vuelven a ser amigos dos años después…) la mayoría de las historias ya han sido contadas, porque las vallas no dejan ir más allá. Pero, y por suerte, editoriales como BOOM Studios! Ofrecen un campo de juego completamente distinto, uno en el que los autores pueden ser, a su vez, creativos, donde se permiten lujos como los anteriormente mencionados, donde logran sorprendernos y recordarnos porqué estamos en esto de los cómics.

Riesgo Suicida es, de momento, el preludio de lo que vendrá, con un Mike Carey en el que tengo plena confianza vemos como Leo Winters, uno de los pocos policías supervivientes de un enfrentamiento con superseres, comienza una investigación para averiguar de dónde obtienen estos poderes… para poder hacer cumplir la ley. Una vez que obtenga los poderes veremos cómo nada es como pensábamos y que Carey tiene pensado darle algún giro de tuerca más a la historia explicando, entre otras cosas, porqué los superseres se vuelven malvados… Y esto es sólo el principio ya que el propio escritor británico asegura tener planes para escribir Riesgo suicida durante, al menos, cinco o seis años y que no se va a cansar de enredar y tergiversar la trama. Las sorpresas no han hecho nada más que comenzar.

La persona encargada de ilustrar las ideas del retorcido Carey no es otra sino la italiana Elena Casagrande (1983), una dibujante que comenzó como entintadora y colorista de David Messina, lo que le abriría las puertas del mercado USA y, eventualmente, le daría la oportunidad de trabajar junto a Mike Carey en Riesgo Suicida, un trabajo que personalmente me gusta bastante, aunque noto que aún hay que pulir un par de cosillas pero que destaca en su narración y expresividad, sin buscar momentos coloridos y del tipo splash page, cediendo el espacio a la narración y a la historia. Me parece un trabajo muy aceptable, con algunos grandes momentos, y, al igual que con Carey, estoy deseando ver lo que nos ofrecerá a continuación.

Merece la pena destacar las portadas de Tommy Lee Edwards, una auténtica maravilla todas y cada una de ellas, aunque para este primer volumen (en los USA van camino del cuarto recopilatorio ya) se ha optado por la que mejor resume los motivos de Leo Winters al comienzo de la historia.

En cuanto a Aleta Ediciones la verdad es que se me empiezan a agotar los calificativos, no sólo están realizando una brillante labor al traer todos estos títulos, sino que su contención del precio y su edición de estos cómics es intachable. Espero que sigan así muchos años.

En conclusión, me ha gustado Riesgo suicida, sé de lo que es capaz un Mike Carey a sus anchas y se le ve muy emocionado con este trabajo, si a eso le juntamos que comparte obra con una autora con ganas de demostrar su valía y en una joven editorial dispuesta a tener a los mejores autores para publicar los mejores y más sorprendentes cómics… la apuesta no es suicida, es segura.