Acabo de finalizar la lectura del tomo, editado por Planeta DeAgostini, titulado «Star Wars. Herederos del Imperio» en el que se recopilan las tres miniseries que adaptaron la genial trilogía de Timothy Zahn.

Star Wars: Herederos del Imperio

Edición original: Star Wars: Heir to the Empire (1995) #1-6, Dark Force Rising (1997) #1-6, and The Last Command (1997) USA
Guión: Mike Baron
Dibujo: Fred Blanchard, Olivier Vatine, Terry Dodson, Edvin Biukovic
Color: Isabelle Rabarot 
Formato: Libro cartoné, 440 págs. a color
29,95 €

POR PRIMERA VEZ, SE RECOPILAN EN UN ÚNICO VOLUMEN TODAS LAS ADAPTACIONES AL CÓMIC DE LA FAMOSA TRILOGÍA DE NOVELAS DE TIMOTHY ZAHN.

Cinco años después de los sucesos de El retorno del jedi, Luke Skywalker se ha convertido en el primero de una línea largamente esperada de caballeros jedi, mientras que la princesa Leia y Han Solo se han casado y esperan gemelos. Pero la galaxia aún no está a salvo. La derrotada Flota Imperial ha encontrado a un nuevo comandante en el último de los señores de la guerra del Emperador, el gran almirante Thrawn, que ha realizado dos descubrimientos vitales que podrían destruir la Nueva República de Luke y su Alianza Galáctica.

No puedo negar que soy un gran fan de estas 3 novelas que descubrí, y disfruté, años atrás gracias al préstamos de los libros por parte de un amigo (señores de Timun Mas, reedición en un integral ¡ya!). El colosal trabajo de Timothy Zahn había conseguido lo imposible: revivir en mi mente y corazón la Trilogía Original y conseguir que disfrutase de estos libros como si fuesen películas. Mientras los leía escuchaba de nuevo a John Williams, oía a C3PO y R2D2, a Chewie, el sonido de los X-Wings y de los Tie Figther, el de los sable luz… durante esos días de lectura respiré y sentí la Fuerza de Star Wars. Así que ya os podéis imaginar lo que supuso para mí tener entre mis manos este tomo cortesía de Planeta de Agostini. Un tomo en el que se adaptaban las novelas de Zahn al cómic.

Lo primero de todo; el formato. Si no está diseñado para que sea puesto en la estantería junto a las novelas de Star Wars que baje Lucas y lo vea. Eso sí, hay ciertos detalles que se podrían, o deberían, haber mejorado. Cosas como el logo, debería ser en amarillo, el diseño de la contraportada (no se ha tenido en cuenta la hendidura del lomo) y que las guardas interiores no deberían haber sido blancas. Por lo demás, y siendo puntillosos y un “poco” frikies habría que haber reclamado una edición impecable para este tomo, con artículos que nos hablen de Timothy Zahn (y las otras 7 novelas que escribió dentro del mundo de Star Wars), un artículo sobre cómo fue la adaptación al cómic, la continuación, etc… y no hay nada de todo esto. Y, para colmo, el rotulista… en fin, debía ir muy apurado. Consejo: si maquetas con Wuark Xpress existe una opción para que cuando el programa “corte” automáticamente palabras lo haga por las sílabas correctas y no por donde le venga en gana. Querido rotulista, escríbenos, te diremos cómo activar esa opción. Además habría que dar un tirón de orejas al corrector por no hacer su trabajo (palabras unidas entre sí, fallos que se corrigen con una relectura)… da la impresión de que ha habido mucha prisa por editar este tomo, quizás demasiada.

Si nos centramos en el cómic habría que decir que estamos ante una más que digna adaptación de la genial “continuación” de las películas clásicas de Star Wars (Timun Mas reedición ¡ya!). Puede que haya resaltado los errores que he encontrado, pero la verdad es que, en general, la edición es aceptable y, si no fuese por esos detalles, sería hasta buena. Por suerte no empaña unos cómics que adaptan muy bien una maravilla de libros.

No puedo negar que el disfrute de estos cómics ha sido… especial. Comencé a leer el tomo al punto de la mañana (estaba de vacaciones) y no pude detenerme hasta el mismísimo final (señores de Timun Mas, ya saben qué voy a pedir, ¿verdad?). El cómic es casi tan bueno como los propios libros y aunque Mike Baron se ve en la obligación de comprimir la historia y de recurrir a varias elipsis la trama avanza muy bien, de forma adictiva, por lo que no puedes sino emocionarte ante el carisma del Gran Almirante Thawn; un villano a la altura de Darth Vader.

Gráficamente tenemos a Fred Blanchard y Olivier Vatine en El Resurgir de la Fuerza Oscura, a Terry Dodson en Herederos del Imperio y a Edvin Biukovic en La Última Orden. Todos hacen un gran trabajo y lo cierto es que la calidad del dibujo es muy alta. Eso sí, un tirón de orejas a los dibujantes por la progresiva reducción de talla y estilizamiento de los Noghris que, al final, casi parecen Ewoks.

En cuanto a la trama en sí, qué puedo decir. Pocos años después de la destrucción de la Segunda Estrella de la Muerte la Nueva República está cerca de triunfar sobre los desorganizados restos del Imperio. Pero la Nueva República es débil y amenaza con desangrarse por sus luchas internas, luchas que Luke, Leia y Han intentan evitar, hasta que un nuevo líder aglutina a las restantes fuerzas del Imperio y lanza una fuerte y hábil contragolpe contra la Nueva Alianza, una contraofensiva apoyada por un viejo Maestro Jedi que resucita viejos fantasmas.

Estamos ante los libros, el cómic, que debieron ser los guiones de las películas séptima a novena. Una más que digna adaptación al cómic en una edición mejorable, pero bonita. Aún con los fallos mencionados… deberíais leer este cómic… y los libros también (¿señores de Timun Mas?)