Danny Rand ya no es el inmortal Puño de Hierro. Ahora es un neoyorquino normal y corriente, con habilidad para las artes marciales, por supuesto, pero que ha dejado atrás sus años de superhéroe. Su lugar lo ocupa ahora Lin Lie, el joven heredero de la estirpe de los Puño de Hierro, que sigue la senda abierta por Kamala Khan, Miles Morales, Shuri, Viv Visión o Sam Alexander para dar forma a la nueva generación de héroes de Marvel Comics.
Danny Rand ya no ejerce su legendario poder. Es solo un tipo que sabe mucho de kung-fu. Entonces, ¿quién tomará el lugar de Danny… como Puño de Hierro? Comienza un nuevo legado heroico, en el que un joven guerrero recurre a los maestros de artes marciales de K’un-Lun en busca de ayuda y obtiene mucho más de lo que esperaba. ¿Podrá esta alma perdida equilibrar su chi, ganarse el favor de Shou-Lao y unirse a una larga lista de campeones? Más vale que el mundo tenga esa esperanza, porque un dios oscuro está surgiendo, ¡y toda esperanza de detenerlo reside en el nuevo Puño de Hierro!
Amadeus Cho, Kamala Khan, Viv Visión, Miles Morales, Sam Alexander,… y ahora Lin Lie. Todos ellos son la nueva, irreverente, mestiza y joven generación de héroes de La Casa de las Ideas que han ido reemplazado poco a poco a los clásicos personajes bajo la máscara como Tony Stark, Donald Blake o Bruce Banner. La apuesta de la editorial Marvel Comics por la diversificación de los personajes protagonistas de sus series, en edad, raza, género, orientación sexual o religión, ya es un hecho en el siglo XXI a pesar de los compradores habituales de cómics, lectores hombres adultos blancos heterosexuales en su mayoría, y su reticencia al cambio.
La primera aparición de Puño de Hierro se remonta mediados de los años setenta. En concreto en el número 15 de «Marvel Premiere» del mes de mayo de 1974. Fue creado por Roy Thomas y Gil Kane, como respuesta a la moda de las artes marciales que Bruce Lee y la serie de televión de «Kung Fu» había despertado en los EE.UU. Ese primer Puños de Hierro era Daniel Rand, que cuando era niño se había embarcado junto a sus padres en un viaje a través del Himalaya, hasta la ciudad perdida de K’un-Lun, pero la aventura acabó trágicamente, con la muerte de los padres. Diez años después, Daniel regresó a Nueva Yprk como Puño de Hierro, y ese emblemático traje verde y amarillo con el pecho al aire y solapas imposibles. Muy al estilo estético de los años setenta que lo alumbró. Su etapa más destacada, sin ninguna duda, es la reciente versión de Ed Brubaker y Matt Fraction, dibujada por David Aja, pero Danny Rand ha contado con autores estrella para dar forma a sus aventuras, incluyendo a Chris Claremont y John Byrne, y a menudo a unido su camino a Power Man, como Héroes de Alquiler.
El Arma Viviente de K’un-Lun de «Puño de Hierro: Los Fragmentos de la Espada Sagrada» ya no es Danny Rand. En la miniserie «El Corazón del Dragón«, de Larry Hama y Dave Watcher, el héroe perdió sus poderes tras salvar al dragón Shou-Lao, que es el origen de los mismos. En las páginas de la miniserie de cinco entregas la guionista Alyssa Wong y el dibujante Michael Yg (también Sean Chen), ambos de origen oriental, y las portadas de Jimmy Cheung y Leinil Francis Yu, presentan al nuevo Puño de Hierro. Él es Lin Lie, un joven guerrero que se despierta tras caer al mar con el poder del dragón Shou-Lao en el alma y los fragmentos de una espada legendaria clavados en sus manos. El encuentro de Danny con Lin abrirá la posibilidad de que el viejo Puño de Hierro se convierta en tutor y guía del nuevo Puño de Hierro, pero ni mucho menos algo parecido a lo que nos contaron en «Karate Kid«. Ni Danny Rand es el señor Miyagi ni Lin Lie es Daniel LaRusso ni tiene el menor interés en aprender nada del viejo portador del chi de Shou-Lao. Su objetivo es claro: evitar el renacimiento del demonio Chinyou, enemigo ancestral de su familia.
El nuevo Puño de Hierro que nos presentan en «Puño de Hierro: Los Fragmentos de la Espada Sagrada» es Lin Lie, un personaje de origen asiático, natural de Shanghai, cosa que permite zanjar de una vez por todas la controversia en torno a Danny Rand, un héroe occidental de raza blanca con habilidades propias de la cultura asiática, con muchas referencias tópicas y estereotipadas. La propuesta de Alyssa Wong y Michael Yg intenta ser respetuosa con los caminos que sigue ahora Marvel Comics, que como antes hemos comentado intenta ser políticamente correcta, diversa e inclusiva, respetuosa física y socialmente, atendiendo a la variedad de raza, etnia, edad, sexo, identidad sexual, religión, ingresos o formación de sus lectores. Y para dar forma a un héroe de raíces orientales, que recoge en sus puños inmortales la esencia de una cultura milenaria, nada mejor que autores de origen oriental.
«Puño de Hierro: Los Fragmentos de la Espada Sagrada» es un buen punto de partida para abrir las puertas del universo de Marvel Comics a un nuevo personaje, aunque la historia que nos propone Alyssa Wong, ganadora de los premios Nebula, Locus y World Fantasy, quizás es demasiado épica. Esta idea encaja más en «The Legend Of Shang-Chi», para la que también ha escrito guiones, pero aquí yo hubiese preferido algo más urbano y cercano a la realidad del Danny Rand neoyorquino de toda la vida, con menos dioses y demonios, menos leyendas y elementos sobrenaturales, de los que ya tenemos demasiados ejemplos y vamos bien servidos. Sea como sea, es un buen intento de reinicio al que deberemos dar una oportunidad.
Puño de Hierro: Los Fragmentos de la Espada Sagrada
Autores: Alyssa Wong y Michael Yg
Fecha de publicación: Febrero de 2023
Edición origina: «Iron Fist» núms. 1 a 5
ISBN: 9788411018784
Formato: 17x26cm. Tapa blanda. Color
Páginas: 120
Precio: 14,00 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal