El maestro. El guionista de guionistas. Escritor, chamán, excéntrico y misantropo. El británico Alan Moore no necesita presentación, pues en el mundo del cómic si no es el número uno, cerca anda. Me atrevería a decir que no tiene ninguna historia mala. Mejores, y menos mejores, pero ninguna en el otro lado de la línea. Todo lo que toca es oro tanto para el aficionado como para la editorial que acoge su trabajo. Hemos perdido la cuenta de cuántas ediciones lleva en nuestro país su obra maestra “Watchmen”. O “V de Vendetta”. O “La Cosa del Pantano”. Hasta sus obras menores reciben reediciones puntuales.

Guionista de otras obras de gran éxito como “Miracleman”, “La Broma Asesina”, “La Liga de los Hombres Extraordinarios” o “From Hell”, Alan Moore hizo su debut en la escritura de guiones de cómics hace más de treinta años en Gran Bretaña, en 1980, con aportaciones puntuales en las revistas británicas “Dr. Who Weekly” y la celebrada “2000 A.D.” Tras el éxito, de público y de crítica, de “Miracleman” y “V de Vendetta”, Moore saltó a los EE.UU. y al cómic mainstream para encargarse de la serie de DC Comics “La Cosa del Pantano”…. y nació la leyenda. De hecho el tiempo le ha convertido en todo un personaje, un icono cultural, anarquista de pensamiento y extravagante de aspecto, que ha rechazado el mainstream y ha repudiado todas las adaptaciones y secuelas que se han hecho de su obra. “Encuentro preocupante que el público de las películas de superhéroes esté ahora prácticamente compuesto por adultos, hombres y mujeres que se apuntan ansiosamente a ver personajes expresamente creados hace medio siglo para entretener a chavales de doce a quince años“, explicaba en una entrevista en el año 2014. Complejo y brillante, Alan Moore es un referente para el mundo del cómic y de la cultura contemporánea.

En “Promethea“, obra publicada en tres entregas recopilatorias por ECC Ediciones, Moore y el dibujante J.H. Williams III nos invitaban a acompañar a Sophie Bangs, una ordinaria joven estudiante de un Nueva York alternativo y ucrónico del año 1999, en su descubrimiento del reino de la imaginación y destinada a asumir el legado de Promethea, una heroína mística cuya tarea es traer el Apocalipsis al mundo. Sophie deberá aprender a dominar sus poderes como Promethea, guiada por sus predecesoras en las que la heroina mitológica se ha encarnado a lo largo de la historia, para poder enfrentarse a aquellos que quieren retener al ser humano, sin imaginación ni capacidad de creación, en el simple plano material para conservar su dominio sobre la materia y el espíritu.

Publicada originalmente por el sello America’s Best Comics (ABC) de la editorial Wildstorm en treinta y dos números en formato grapa a lo largo de seis años (publicados en castellano por Planeta DeAgostini hasta el veintisiete), más tarde se reeditó en cinco y tres volúmenes (publicados en castellano por Norma Comics y ECC Ediciones, respectivamente), y el escritor de Northampton recibió varios Premios Eisner por su trabajo (como guionista en 2000, 2001 y 2004).

Promethea” es una obra alegórica, repleta de interpretaciones profundas y complejas, como suele ser habitual en los trabajos de Alan Moore. Es un cómic que permite una lectura superficial, que es entretenida, repleta de acción y aventuras pulp protagonizadas por una heroina clásica, fantasía y toques de ciencia-ficción, y una segunda lectura más profunda, multicapa, para aquellos valientes armados con suficiente conocimiento de las obsesiones habituales de Moore, como la filosofía, mitología clásica, el meta-lenguaje, la Biblia, el esoterismo y la simbología arcana, la alquimia, la poesía romántica,… Todo eso, y más, se puede descubrir en las páginas de los tres volúmenes de “Promethea“.

No hay que olvidar que Prometeo, que no Prometea, según la mitología griega fue el Titán que robó el fuego a los dioses del Olimpo y se lo dió a los hombres, y posteriormente fue castigado por Zeus por este motivo. La Prometea de Moore es, como Prometeo, salvadora de la Humanidad y destinada a sufrir la furia de los dioses.

Muchas otras influencias quedan ocultas a los ojos menos expertos, incluso a ellos bajo capas y capas del barniz onírico e irracional, y llegan a hacer que fragmentos del cómic sean incomprensibles, casi opacos, pese a una segunda lectura. E incluso tras una tercera lectura. No, “Promethea” no es ni una obra para todos los públicos ni para todos los paladares. Es difícil, de digestión pesada, profundo y complejo, pero es un cómic imprescindible.

Promethea
Guión: Alan Moore
Dibujo: J.H. Williams III
ISBN: 978-84-17509-78-1
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 336
Precio: 31,50 euros