Muchas veces las recomendaciones de los amigos pesan más que las reseñas que lees por la Red. Yo me creí la recomendación de un amigo de que debía pasar de la segunda trilogía de “Nacidos de la Bruma” de Brandon Sanderson, y con la única lectura de “Aleación de Ley” ya os puedo decir que mi amigo se equivocaba.

Aleación de Ley / Nacidos de la Bruma
Brandon Sanderson
Traducción: Rafa Marín
Nova
ISBN: 9788466658928
352 páginas
Tapa dura con sobrecubierta
19.50 €

Han pasado ya trescientos años desde los acontecimientos narrados en la trilogía Nacidos de la Bruma (Mistborn) y Scadrial se encuentra ahora cerca de la modernidad: ferrocarriles, canales, iluminación eléctrica y los primeros rascacielos invaden el planeta.

Aunque la ciencia y la tecnología están alcanzando nuevos retos, la antigua magia de la alomancia continúa desempeñando un papel fundamental. En una zona conocida como los Áridos existen herramientas cruciales para aquellos hombres y mujeres que intentan establecer el orden y la justicia. Uno de estos hombres es Lord Waxillium Ladrian, experto en metales y en el uso de la alomancia y la feruquimia. Después de vivir veinte años en los Áridos, Wax se ha visto obligado, por una tragedia familiar, a volver a la metrópolis de Elendel. Sin embargo, y a su pesar, deberá guardar las armas y asumir las obligaciones que exige el hecho de estar rodeado de la clase noble. O al menos eso cree, ya que aún no sabe que las mansiones y las elegantes calles arboladas de la ciudad pueden ser incluso más peligrosas que las llanuras de los Áridos.

Un skyline metálico de bruma, de ceniza y vapor conquista el cielo amenazando a todos aquellos que viven y luchan debajo de él.

En febrero de 2009 comencé a leer Imperio Final, el inicio de la trilogía de Nacidos de la Bruma. Ese fue libro en el comencé a ver a Brandon Sanderson como uno de esos autores originales a más no poder, a fin de cuentas ya me había conquistado con Elantris, por lo que no era de extrañar que la trilogía de Nacidos de la Bruma, compuesta después por El pozo de la ascensión y El héroe de las eras también me cautivase y me postrase desde entonces a los pies de Brandon Sanderson… Pero, ¿sabéis? Desde entonces no había leído Aleación de Ley. Ni una sóla vez. Hasta hace 3 días, momento en el que, aprovechando un fin de semana piscinero de relax, devoré la secuela el primer libro de la trilogía de Wax y Wayne, posteriormente conocida como segunda trilogía de Nacidos de la Bruma.

Hasta ahora no había tenido ocasión de leer Aleación de Ley. Tenía comprado el libro aprovechando una de las ofertas de Amazon Kindle, al igual que también tenía comprado Sombras de Identidad, pero no había encontrado tiempo o ganas de leerlo, de lo que prácticamente me alegro si considero la espera que ha habido entre libros (no como en la trilogía original de Nacidos de la Bruma, donde los libros salieron con cadencia anual en castellano), aunque Nova, con las nuevas y lujosas ediciones ilustradas por Marc Simonetti, ha hecho esperar menos a los lectores de última hornada que posiblemente hayan conocido a Sanderson gracias a El Archivo de las Tormentas (El Camino de los Reyes y Palabras Radiantes).

Pero hablemos de Aleación de Ley, un libro que, inicialmente, no era sino una secuela de Nacidos de la Bruma y que, con el tiempo, se ha acabado por convertir en una nueva trilogía protagonizada por dos carismáticos personajes como son Wax y Wayne… y Marasi, en menor grado. 300 años han pasado tras los sucesos de El Héroe de las Eras, una nueva mitología mueve al mundo que, lentamente, avanza hacia la industrialización y se encuentra en una época tecnológica similar a los tiempos del Viejo Oeste.

Precisamente de una tierra similar a la de las películas western es de donde llega Wax, Waximiliam, tras pasar 20 años en los Áridos ejerciendo como vigilante de la ley hasta que una tragedia personal, la muerte de su esposa en la que Wax fue el arma involuntaria, le llevó a aceptar la oferta de regresar a Elendel la ¿única? ciudad del mundo, hogar del Gobierno y de más de 8 millones de seres humanos… y también es donde la noble familia de Wax vive y tiene sus negocios. De estos asuntos deberá encargarse Wax toda vez que es nombrado Lord Ladrian, cargo que le aburre sobremanera, especialmente al tener que verse obligado a contraer un matrimonio político para que la fortuna familiar pueda recuperarse y no acabe mandando a la calle a más de 20.000 trabajadores dependientes de los Ladrian.

La vida de Wax era, realmente, lo más insípida y aburrida posible hasta el regreso de Wayne, el ayudante de Wax en los Áridos, otro vigilante que no ha abandonado su puesto y que llega a Elendel dispuesto a que Wax salga de su burbuja de cristal y abrace de nuevo el mundo… del vigilante, y es que una serie de robos misteriosos acabará por capturar la imaginación de ambos, y de Marasi, prima de la prometida de Wax y estudiosa de lo criminal y de la historia de Wax en particular: sí, será un curioso interés romántico para nuestro noble protagonista.

Brandon Sanderson tiene mi más absoluto respeto como escritor, pero no se puede negar que Aleación de Ley es un libro que, al principio, se muestra como una simple secuela… si no fuese porque el carisma de Wayne, la imagen de pistolero-mágico del Viejo Oeste de Wax, la sagacidad de Marasi… personajes que burbujean efervescentemente en la imaginación del lector cobran vida y nos regalan un disfrute maravilloso de la lectura de Aleación de Ley. No es de extrañar que se acabase por convertirse en el inicio de una trilogía que, ya os lo aviso, me ha cautivado con su segunda entrega: Sombras de Identidad (reseña próximamente, para la de Brazales de Duelo aún habrá que esperar a alguna ofertica de Amazon… o a que lo vea en alguna librería y me deje llevar) donde las apuestas argumentales crecen exponencialmente, pero ya habrá tiempo de hablar de la segunda entrega más adelante…

Por cierto, Nova lo está haciendo magistralmente con Brandon Sanderson y con las dos trilogía de Nacidos de la Bruma, os recomiendo efusivamente ambas trilogías, pero es que la nueva edición en cartoné, con portadas de Marc Simonetti es una maravilla que te entra por los ojos y a las que me estoy resistiendo porque ya tengo las antiguas ediciones, que sino… No tengo la segunda trilogía de Nacidos de la Bruma en papel… y me duele profundamente, con eso os lo digo todo.

En definitiva, puede que Aleación de Ley comenzase como un divertimento, pero es imposible no disfrutar con la alocada imagen mental de un pistolero de los Áridos, volando por las calles de una especie de Roma/Londres victoriano envuelta en brumas, que lucha por descubrir quién está detrás de esos misteriosos robos.

Por cierto, un regalito para los que han llegado al final de la reseña, descargad esta imagen, no os arrepentiréis.