Panini Cómics decidió homenajear la figura de Carlos Pacheco con una edición especial, un Marvel Omnibus, de una de sus mejores etapas: Los 4 Fantásticos de Carlos Pacheco, Rafa Marín y Jesús Merino.

Los 4 Fantásticos de Carlos Pacheco, Rafa Marín y Jesús MerinoLos 4 Fantásticos de Carlos Pacheco y Rafael Marín (Marvel Omnibus)
Edición original: Fantastic Four 35-54, Fantastic Four Annual núm. 1, The Inhumans núms. 1-4 USA
Fecha de edición: mayo de 2024
Guión:  Carlos Pacheco, Rafael Marin, Karl Kesel, Fabian Nicieza
Dibujo: Carlos Pacheco, Stuart Immonen, Jose Ladrönn, Jesus Merino, Mark Bagley
Tinta: Jesús Merino
Formato: 672 páginas. A color. Cartoné.
70€

¡La fabulosa etapa del formidable equipo creativo formado por Carlos Pacheco, Rafael Marín y Jesús Merino en el Cómic Más Grande del Mundo! Con la vuelta del Edificio Baxter y la presentación de su máximo impulsor; los orígenes perdidos de Diablo, el villano español de La Primera Familia; y el inesperado regreso de los más olvidados enemigos de Los Cuatro Fantásticos: Gideon Trust. A continuación: Reed, Ben, Johnny y Sue deben prepararse para la más alucinante visita que jamás hayan hecho a la Zona Negativa… Pero uno de ellos no llegará a tiempo para el salto a la otra dimensión. ¿Qué hará entonces? ¡Crear unos nuevos Cuatro Efe! Y también: una aventura de Los Inhumanos como ninguna otra. Una vuelta a la gloria en todo su esplendor con ecos de las míticas etapas de Lee-Kirby y Byrne.

Panini Cómics ha publicado un Marvel Omnibus muy especial, un homenaje a tres autores gaditanos que conquistaron el mercado USA en la serie de la Primera Familia, históricamente el título más destacado de Marvel por lo que supuso para la editorial. Ni qué decir tiene que esto fue una revolución absoluta. Por primera vez en la historia un equipo de autores españoles nos narraba las aventuras de Los 4 Fantásticos con un grandísimo cariño y conocimiento sobre los personajes y la Historia Marvel, tanto que fueron adelantados a su tiempo y, desgraciadamente, contaron con la animadversión de su editora, Bobby Chase, por unas cuitas que ésta tenía con Bob Harras y que acabaron perjudicando notoriamente los planes de Marín y Pacheco para la serie hasta el punto de que Pacheco abandonaría sus labores como dibujante, no como guionista, para no regresar al grupo. Sin duda una terrible decisión por parte de una Bobby Chase que decepcionó a propios extraños al exhibir unas actitudes que no puedo dejar de considerar como incompatibles con su cargo. Lo de decidir, pasados los primeros números, que Jeph Loeb tenía que dialogar la etapa tan sólo fue el insulto final antes de irse para dejar paso a un Trom Brevoort que llegó tarde a la serie para salvar la etapa que, posteriormente, fue más o menos ignorada por los siguientes autores, aunque se mantuvieron decisiones de gran calado tomadas por el equipo creativo gaditano hasta hoy en nuestros días.

La etapa de Los 4 Fantásticos de Carlos Pacheco, Rafa Marín y Jesús Merino comienza con el regreso de Diablo, un villano de origen hispano, que destruye el muelle en el que vivían Los 4F justo cuando éstos se lo habían vendido al poco confiable Grupo Gideon, que causará más problemas al grupo en el futuro. Una afortunada casualidad que se incrementa con el hecho de que Reed, y la familia Baxter, llevaban un tiempo construyendo un nuevo Edificio Baxter que devolviese al grupo a su hogar y, de paso, que cambiasen el status quo del grupo al hacer que Ben pudiese recuperar su forma humana mientras Johnny, con una incipiente carrera como actor de cine, no pudiese controlar su llama. Ah, además Ben dejaba las cosas claras con Alicia, separándose de esta.

Una cosa que no podemos dejar de recalcar es en que la etapa de Los 4 Fantásticos de Carlos Pacheco, Rafa Marín y Jesús Merino y, como nos cuentan estos dos últimos, las injerencias editoriales eran constantes, frustrando al equipo, al que les impusieron un Jeph Loeb que, por lo que dice Marín, se limitó a firmar y copiar, tal cual, los diálogos de Rafa, quien, supuestamente, no sabía escribir como un estadounidense o alguna tontería parecida. Les prohibieron publicar su número 1, forzando un colosal cambio de planes, entre otras muchas complicaciones que Bobby Chase tuvo hacia ellos y que no se repitieron cuando ésta coincidió de nuevo con Carlos Pacheco o Jesús Merino años más tarde. Aquí tengo que aplaudir a Panini por una excelente edición en la que no sólo se incluye una entrevista a Rafa Marín y Jesús Merino realizada por Lidia Castillo, sino también por incluir los correos de lectores que en su día realizó Rafa Marín bajo pseudónimo para Cómics Forum, convirtiendo esta edición en un Director’s Cut de la misma.

Gráficamente, contando con Carlos Pacheco en diez números, el nivel gráfico ya resulta espectacular, incluso cuando abandonó el apartado gráfico fue sustituido por unos cuantos dibujantes de calidad, desde Kevin Maguire a , Stuart Immonen, Jose Ladrönn, Mark Bagley, Joe Bennett. Jeff Johnson, Leinil -francis Yu, Tom Grummett… desde luego la Casa de las Ideas estaba repleta de talento en aquellos días, y eso se notó en esta etapa de Los 4 F.

Además, la etapa de Los 4 Fantásticos de Carlos Pacheco, Rafa Marín y Jesús Merino cuenta con una récord que demuestra lo complicado que es, para un guionista no anglosajón, el trabajar en Marvel: Rafa Marín es el único escritor no anglosajón (aunque sí angloparlante) que ha escrito para la Casa de las Ideas, ¡contando hasta este 2024! (Personalmente opino que es un caso típico de racismo hacia lo latino y no tanto el desconocimiento del idioma, que en el caso de Rafa Marín es sangrante, dado que es traductor desde hace décadas e incluso se maneja en slang).

En definitiva, Los 4 Fantásticos de Carlos Pacheco, Rafa Marín y Jesús Merino supusieron una nueva demostración de que los estadounidenses hablan mucho sobre la libertad y la igualdad pero son capaces de negar el enorme talento y creatividad de autores sencillamente porque no hablan como ellos. Aún con todo conviene quedarse con las muchas cosas buenas de esta etapa y el logro que supuso para Rafa Marín. No conviene acabar sin reconocer, de nuevo, el hermoso homenaje a Carlos Pacheco que supone esta edición.