De la mano de Bruguera Clásica nos llega «Lo peor de Vázquez«, una antología de historietas que recupera la faceta más deslenguada, gamberra y sin filtros de Manuel Vázquez, un autor fundamental del cómic español que aquí se presenta lejos de la inocencia de sus trabajos más populares. El resultado es un volumen tan divertido como provocador, una pequeña cápsula del tiempo que nos recuerda que el humor, cuando es libre, también puede ser incómodo.

Lo peor de VázquezUn repaso único por la vida y la obra para adultos del gran Vázquez de la mano del experto en cómics Antoni Guiral.

Un recorrido nunca antes visto que nos guiará por revistas como El Papus, JAuJa, Pequeño País, Makoki en las que el creador de Las hermanas Gilda y Anacleto colaboró, en muchas ocasiones, bajo el pseudónimo de «Sappo», creando historietas y viñetas para el público adulto.

Redescubriremos historietas y series como ¡¡Vámonos al bingo!!, Los casos del Inspector Yes, Las cartas sobre la mesa, Gente Peligrosa, Sábado sabadete, Historias Verdes (y Más historias verdes), Mujeres o Diosas, entre muchas otras tiras y viñetas políticamente incorrectas que muestran un Vázquez menos conocido, pero delirantemente creativo, socarrón, atrevido y genial, que supo burlar con maestría los límites de la censura, y que ahora, podemos volver a disfrutar.

Una selección de lo mejor de lo peor de Vázquez, genio y figura indiscutible del cómic clásico español, que encantará a los adultos más crecidos de la casa.

Para situarnos, conviene recordar que Vázquez fue uno de los grandes nombres de Editorial Bruguera, responsable de personajes icónicos como Anacleto, Angelito o Las Hermanas Gilda que forman parte del imaginario colectivo. También hay que decir que Vázquez era un poco pillo, sableando a diestro y siniestro y desapareciendo por temporadas de su labor en la editorial Bruguera. «Lo peor de Vázquez» se centra, sin embargo, en su producción posterior, cuando las riendas se aflojaron y el autor pudo explorar territorios menos domesticados. Aquí no encontramos tanto al creador para todos los públicos como al cronista satírico de una España que salía de la censura y entraba de lleno en el exceso.

«Lo peor de Vázquez» puede ser un complemento ideal del volumen titulado «Lo mejor de Vázquez«, con las páginas de sus personajes más conocidos. Hay que avisar, con todo, que el formato del libro es diferente y «Lo mejor» pertenece a una colección del humor brugueriano de la que hemos reseñado muchos títulos. Hace unos años, en 2010 para más señas, Glenat publicó un tomo con el mismo título y con algunas de las páginas aquí contenidas. Las diferencias son claras, además de una selección de tiras de prensa inéditas hasta el momento, el tamaño del libro es lo suficientemente grande para que disfrutemos como locos de este material sin dejarnos la vista.

El volumen, con textos de Antoni Guiral que son un gustazo, recoge material de distintas publicaciones como El Papus, Makoki o JAuJA, lo que ya da una pista del tono. Son revistas donde el humor no pedía permiso, donde la incorrección política era casi una norma y donde Vázquez se movía como pez en el agua. El libro no pretende ser una recopilación exhaustiva, sino una selección representativa de esa etapa más salvaje y adulta del autor. Yo creo que lo cumple con creces.

Para los profanos, lo primero que les va a llamar la atención es el tipo de humor. Aquí Vázquez dispara en todas direcciones: sexo, dinero, hipocresía social, relaciones de pareja, vicios como el bingo… Nada queda fuera de su radar. Y lo hace sin anestesia. Algunas historietas funcionan como pequeños chistes rápidos; otras se acercan más a la sátira social, con un punto ácido que, en ocasiones, roza lo incómodo. Es un humor que hoy puede resultar excesivo o incluso problemático, pero que también refleja con bastante fidelidad el contexto en el que fue creado.

Series como “Vámonos al bingo”, que no está completa, o “Sábado sabadete” -tres historietas-son ejemplos perfectos de ese tono desenfadado y sin complejos. En ellas, Vázquez convierte situaciones cotidianas en auténticos disparates, apoyándose en personajes exagerados y finales que suelen rematar el chiste con mala leche. También destacan piezas como “Gente peligrosa”, «Agente del fisco» -¡completa, albricias!- o “Historias verdes”, donde el humor se vuelve más negro y directo, sin demasiadas concesiones.

En paralelo, hay una constante que atraviesa todo el libro: la figura del propio Vázquez como personaje. Ya sea de forma explícita o velada, el autor juega con su propia leyenda de vividor, tramposo encantador y superviviente nato. Esa mezcla de realidad y ficción añade una capa extra de lectura, convirtiendo algunas historietas en pequeñas confesiones disfrazadas de chiste. Esto ya lo hacía en en sus historietas como «Los cuentos de Tío Vázquez«, o su rol de malvado Vázquez en las historietas de Anacleto. pero claro, ahora con más mala leche y sin censura, más o menos.

En lo gráfico, el estilo de Vázquez sigue siendo tan reconocible como siempre. Su trazo es aparentemente sencillo, casi infantil, pero tremendamente eficaz. Cada gesto, cada mirada, cada caída está perfectamente medida para potenciar el gag. Es ese tipo de dibujo que parece fácil hasta que uno intenta hacerlo. Hay una economía de líneas que esconde años de oficio y una capacidad innata para la expresividad. Un genio el hombre.

Otro aspecto interesante es la variedad de formatos. El libro alterna historietas largas con tiras cortas como las que creó para el diario El Observador de la Actualidad entre octubre de 1990 y octubre de 1993, e incluso viñetas sueltas, lo que le da un ritmo bastante ágil. Esto también permite ver la versatilidad del autor, capaz de adaptarse a distintos espacios sin perder su identidad. Como ya señalé, algunas series están representadas de forma parcial, algo que puede dejar con ganas de más a quienes descubran aquí ciertas historias. Pues nada, a bucear en libreros de «viejo».

Más allá de la risa, «Lo peor de Vázquez» funciona también como documento. Nos habla de una época concreta del cómic español, de un momento en el que la libertad creativa se expandía a golpe de irreverencia. Y en ese contexto, Vázquez destaca como una figura especialmente libre, alguien que no parecía tener demasiado interés en ajustarse a normas o expectativas. Todo el contenido es en blanco y negro, como se publicó en su origen, aunque algunas historietas como por ejemplo «los casos de Ana y Cleto«, se publicaron en color en su primera aparición en JAuJA de Ediciones Druida.

Eso sí, no es un libro para todo el mundo, ojo cuidao. Su humor puede resultar excesivo para lectores actuales más sensibles a ciertos temas, y algunas bromas han envejecido de forma discutible. Pero precisamente ahí reside parte de su interés: en ver hasta dónde llegaba un autor cuando nadie le ponía freno. No en vano nos avisan desde la misma portada «con sus páginas más salvajes«.

En definitiva, estamos ante una antología que hace honor a su título: recoge lo “peor” de Vázquez en el mejor sentido posible. Es decir, su versión más cruda, más directa y más auténtica. Un cómic que no busca agradar a todos, sino hacer reír a su manera, sin pedir perdón. Y lo consigue con una facilidad pasmosa. Muy recomendable.

Lo peor de Vázquez
Colección Bruguera Clásica
Páginas 192
Tipo de encuadernación Tapa dura
Fecha de publicación 20-11-2025
Precio: 26,95€
Autor Manuel Vázquez
Editorial BRUGUERA
Dimensiones 217mm x 304mm
Referencia 9788402430779