«Lo malo de ser bueno«, publicado en castellano por Dib·buks, es una novela gráfica que se lee de una sentada pero que cuenta más de lo que parece: juega con los límites del teatro, la fábula y la filosofía para construir un relato a modo de un juicio que retrata la identidad, la moralidad y la presión social.
Hay un juicio en un pueblo compuesto de marmotas y de otros animales del bosque. Se le acusa a Sebastian, un zorro tabaquero, sobre la desaparición de su prima Teresa, la dueña original de la tabaquería que era muy apreciada por los habitantes de este pueblo.
Sebastian alega que Teresa está de viaje desde hace tiempo, cosa que no convence al jurado y entran en un debate de lo que es aparente y calumnioso. Sebastián después revela él y Teresa son la misma persona, y que utilizó la identidad de Sebastián para liberarse del apego y constante abuso del pueblo en ser “una buena persona” a quien acudir. Previo al juicio, en su exploración de identidad entre ella y Sebastían, Teresa detiene a una piloto que se iba a suicidar, la cual tambien huyó por similares razones de identidad. Ellos se enamoran, y entrn en un debate sobre quienes son y de lo que quieren. El jurado, que son deidades, condenan que Teresa seguirá siendo Teresa, a pesar de su protesta e implorencia de no querer serlo todo el tiempo. La piloto entristecida por su cobardía de no ser vista con Sebastian, se va del pueblo.
El debut en novela gráfica de Noëlle Kröger, «Lo malo de ser bueno«, publicado en castellano por Dib·buks, es un trabajo que juega con los límites del teatro, la fábula y la filosofía para construir un relato inquietante sobre la identidad, la moralidad y la presión social. Inspirado en «El alma buena de Sezuán» de Bertolt Brecht y en «El género en disputa» de la filósofa feminista Judith Butler, este cómic se instala en la intersección entre el drama judicial y la exploración de la performatividad de género (término acuñado por Butler), presentando un juicio que no solo cuestiona a su protagonista, sino a todo el tejido social que lo rodea.
La historia arranca con el juicio a Sebastián, un estanquero acusado de la desaparición de su prima Teresa. Desde el inicio, el relato se siente como una pieza teatral: diálogos afilados, un tono declamatorio y una estructura que juega con las declaraciones de los testigos como una sucesión de escenas en un escenario mutable. Sin embargo, lo que parece un misterio convencional se desmonta con un giro clave: Sebastián y Teresa son la misma persona. Esta revelación redefine el conflicto y traslada la pregunta central del juicio del «¿quién es culpable?» al «¿qué significa ser bueno?» y, más aún, «¿quién decide qué es la bondad?».
Noëlle Kröger (Hamburgo en 1997), es una artista de cómics que se identifica como persona no binaria. Sus trabajos suelen abordar temas como el género, la performance y las dicotomías aparentes, con una predilección por representar animales como protagonistas. Ha colaborado en varios proyectos y exposiciones. Muy activa en redes sociales, podemos encontrar sus trabajos en la web noellekroeger.com así como en Instagram, donde nos muestra una amplia galería de ilustraciones.
Kröger emplea un estilo gráfico que se aparta del detallismo y la expresividad convencional para adoptar un trazo suelto, inestable, casi inacabado. Sus personajes animales antropomorfos y escenarios con perspectivas torcidas refuerzan la sensación de fábula, pero una que no tiene moralejas claras ni finales confortantes. La ambientación recuerda a una pesadilla burocrática al estilo de «El proceso» de Franz Kafka, donde las figuras del poder y la comunidad oprimen más que protegen. La paleta de colores, con tonos acuarelados que se expanden sin un contorno rígido, subraya la idea de identidades difusas y realidades maleables.
A través del alter ego de Sebastián, Teresa consigue lo que en su identidad original le era negado: autonomía, respeto y la posibilidad de poner límites. Como Sebastián, puede enfrentarse a los abusos de su entorno sin ser etiquetado de egoísta o ingrato. Pero este juego de identidades no es aceptado por el sistema que lo rodea. La sociedad, encarnada en los jueces y testigos, no puede tolerar a una persona que se desdobla para sobrevivir en un mundo que le exige ser servicial hasta el sacrificio. El juicio, más que un intento de esclarecer la verdad, es un acto de disciplinamiento: se castiga la disidencia, se reafirman las normas. Sebastián, y por ende Teresa, debe ser contenido, normalizado, encajado en la casilla correcta. Todo no va a ser negativo, pese a los animalillos que dan la murga con lo de «buena persona»: Sebastián conocerá al aviador/a, a la que salva de una situación difícil y lo convertirá en amigo y amante.
El cómic plantea preguntas que resuenan en cualquier sociedad estructurada bajo dicotomías rígidas: ¿por qué la bondad se mide en términos de sacrificio personal? ¿Por qué ser útil a los demás parece incompatible con el bienestar propio? ¿Hasta qué punto las etiquetas de género y rol social constriñen la experiencia individual? Noëlle Kröger no da respuestas fáciles ni moralejas explícitas. En cambio, deja que la historia se despliegue como una disección quirúrgica de las contradicciones en las que operamos diariamente.
El desenlace es tan desolador como revelador. Teresa, de nuevo atrapada en su papel de «buena persona», es devuelta a su destino sin posibilidad de escapar. La imagen final, rodeada por una multitud que reclama su bondad hasta devorarla, recuerda a un sacrificio ritual, a una víctima condenada a cumplir un papel sin importar su sufrimiento. Y es aquí donde Noëlle Kröger deja la pregunta abierta: si la bondad es una exigencia imposible, una trampa, un yugo impuesto desde fuera, ¿cómo es posible vivir sin ser devorado por ella?
Dib·buks nos acerca «Lo malo de ser bueno» en un formato en cartoné de unas dimensiones reducidas de 15 × 21 cm. Me gustaría destacar el aroma que desprende el libro.
«Lo malo de ser bueno» no es una lectura fácil ni reconfortante, pero sí profundamente estimulante. Noëlle Kröger ha logrado, en su primera novela gráfica, un trabajo que conjuga reflexión filosófica, crítica social y una narrativa visual inusual para ofrecer un cómic que desafía las convenciones del medio. Una obra para leer, releer y debatir, como todo buen teatro. Porque al final, el juicio no es solo el de Teresa/Sebastián. Nos toca a nosotros decidir si aceptamos las reglas del juego o si, como Sebastián, buscamos un resquicio para salir de la jaula.
Lo malo de ser bueno
Autora: Noëlle Kröger
ISBN: 9788418266270
Formato: 15×21cm. Cartoné
Páginas: 106
Precio: 19,00 euros











¿No te ha conquistado? ¡Estás muerto por dentro! jajajaja Es una película muy disfrutable, el libro es mil veces mejor…