Hay algo en el amor infinito de Seth por los comics que, supongo, todos compartimos pero solo algunos canalizan para crear cosas tan bonitas como “La vida es buena si no te rindes“, publicado por Salamandra Graphic.

La vida es buena si no te rindes (nueva edición)
Edición original: It´s A Good Life if you don´t Weaken USA
Guión: Seth (Gregory Gallant)
Dibujo: Seth (Gregory Gallant)
Color: Seth (Gregory Gallant)
Formato: Libro rústica, 196 págs. Bitono
20€

Seth autor y Seth personaje en busca de sus raíces y de si mismo, tras los grandes dibujantes americanos de cómic de los años 50. La vida es buena si no te rindes recopila los cinco capítulos de la saga autobiográfica Palookaville. Cuenta la búsqueda compulsiva de Seth por la vida y la obra de un olvidado dibujante de humor gráfico de los años 40 y 50 (Kalo), encontrado por casualidad en un antiguo número del New Yorker, cuyo trabajo le fascina y le desquicia. Espejo de su propia relación con el tiempo y con el arte, La vida es buena si no te rindes pone en evidencia la fuerza que puede tener el cómic como forma de narración. La historia se desarrolla de forma pausada, con un estilo gráfico puro cerca del de Chris Ware, recreándose en evocadoras escenas de viejas fábricas, ciudades lejanas de Canadá y vías de tren que se pierden en la lejanía, llevándonos en un viaje por la distancia y el tiempo.

La vida es buena si no te rindes apareció originalmente de 1993 a 1996 por capítulos en “Palookaville”, el comic que Seth publica en Drawn & Quaterly desde 1991, con el título “Life’s good, if you don’t weaken”, mediante un falso relato autobiográfico, Seth ahonda en la historia del ficticio Jack “Kalo” Kalloway, historietista canadiense en los años 40-60.

Partiendo de su obsesión con los dibujantes de tiras de prensa clásicos (fundamentalmente Charles Schulz), y en la búsqueda en librerías de viejo (visita recurrente en sus viajes) de revistas y cómics antiguos, Seth descubre la obra del desconocido Kalo.

En realizad la nostalgia de Seth no es solo por las tiras de prensa, es por la vida en los 50, “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Una de las páginas que mejor relata la fijación de Seth con una Canadá de tiempos pasados:

Hacia el final del libro Seth comenta con Chester Brown uno de los últimos descubrimientos que ha hecho sobre Kalo en una antigua revista, un suplemento de un periódico publicado en los 70. Esto es lo que comenta sobre lo que allí se escribía:

“ […] Me he hecho con todos los números que he podido encontrar. Me sorprendió descubrir que el ‘Canadian’ se leía tan bien. Publicaban artículos sobre pensiones, amaños en el juego del tejo, ciudades fantasma, conventos… Todo interesante”.

Como suele ocurrir, con la traducción al castellano se pierde un poco de la épica que recoge “It´s a good life, if you don´t weaken”, que junto con “Death: The time of your life” son 2 títulos que siempre he tenido en la cabeza desde que los leí por primera vez. En el caso de Seth, esa épica del día a día, de la vida sencilla, del amor por los tebeos, que se refleja en la parte “autobiográfica”. Por otro lado, y no menos importante, la épica del historietista Kalo, o mejor, de los historietistas como él. Creadores de un “género menor” como el de la tira de prensa, y lejos de la consideración cultural de la que hoy gozan los cómics. Me resulta imposible no ver el paralelismo entre aquellos y la generación Bruguera que en España suponen los cimientos del cómic actual.

Las filias y fobias del autor también están ahí por supuesto. Si bien, al contrario que sus 2 contemporáneos Chester Brown y Joe Matt, no tienen un peso tan marcado.

Junto con Julie Ducet, los 4 pilares del comic canadiense (independiente por supuesto, y con permiso de John Byrne).

El dibujo no repara sorpresas, es sencillo, fino, recordando invariablemente al estilo de los dibujantes del New Yorker. Dibujo en bitono, agradable, fácil de leer y alejado totalmente de cualquier estilo excesivo o superheroico (género que Seth detesta).

La edición de Salamandra tiene una nueva traducción, así como rotulación y maquetación. Publicado inicialmente con el título de “La vida está bien si no te rindes” por La Factoría de Ideas, recuperado en 2003 por Sin Sentido.

La vida es buena si no te rindes es un clásico del comic independiente avance de la hegemonía de la novela clásica que llegaría. Imprescindible y amable, de lectura obligatoria.