La pequeña editorial Kelonia no deja de sorprendernos y, tal vez aprovechando el estreno de la película “Yo, Frankenstein“, nos presenta una antología titulada “Frankenstein. Diseccionando el mito“, realizada por más de una decena de autores hispanoparlantes. Ya la podéis reservar.

 

En Kelonia llevan un tiempo demostrando que le han cogido el truco a esto de hacer antologías de temas fantásticos, que si dragones, que si zombies, que si cuentos de los hermanos Grimm… era cuestión de tiempo que el monstruo de Frankenstein se pasease por sus cabezas. Dicho y hecho, en colaboración con la Asociación Esmater han preparado una jugosa antología con 13 escritores y 6 ilustradores, a un precio muy económico y con una fecha de salida inminente.

Yo, llegados a este punto, tengo que reconocer que ya he visto “Yo, Frankenstein” (y hace un mes “El Jovencito Frankenstein” en VOSE), y que tengo mucha curiosidad por ver qué se les ocurre a cada uno de estos autores, porque el monstruo tiene muchas posibilidades y estoy convencido de que en Kelonia habrán sabido torturar ejem, motivar, bien a sus autores para que diesen el 110% y viendo esta portada la verdad es que empiezan con muy buen pie.

Kelonia Editorial presenta "Frankenstein. Diseccionando el mito"Frankenstein. Diseccionando el mito
Antología coordinada y prologada por J.E. Álamo y Voro Luzzy
Páginas: 222
ISBN: 978-84-942366-4-8
PVP: 12,5 €
Portada: Karol Scandiu
Fecha de salida: 30/6/2014
Preventa: 5% de descuento hasta el 29/6/2014
Sus autores: Víctor Blázquez, Carlos J. Lluch, Fernando López Guisado, Marta Junquera, David Rozas, Javier Trescuadras, José Javier Zamora, Juan Antonio Román, Laura López Alfranca, Francis Novoa, Manuel Martín, Rubén Pozo y Liliana Galvanny.
Sus ilustradores: Karol Scandiu, CalaveraDiablo, Daniel Medina, Gema García Ingelmo, Alexis Pujol y Begoña Fumero.
Epílogo de Alfonso Zamora.

Mary Shelley ansiaba la inmortalidad. La autora emuló a Prometeo y arrebató la chispa divina para inocular vida a la muerte.

Ella es inmortal, Victor Frankenstein es inmortal y la Criatura, que ni siquiera mereció un nombre, es una pesadilla a la que todos volvemos una y otra vez.

Mary y Victor fallecieron hace mucho, pero la Criatura no. No puede. El fuego que prendió su vida ha pasado a otros autores; creadores de historias que retoman la figura torturada del ser repudiado. Relatos donde se perpetúa la maldición de un ser que deambula por el tiempo y el espacio sin que nadie lo libere de su destino oscuro, porque es justo lo que deseamos contemplar en nuestras pesadillas.

Bienvenidos al infierno del que no tiene nombre, contemplad su dolor y rezad para que vuestro sueño no se vea perturbado… en exceso.