He tenido que esperar para poder tener en mis manos el libro que se hizo con la mayoría de galardones el año pasado, «Justicia Auxiliar» de Ann Leckie, una atrevida, original, didáctica y muy entretenida novela de space opera que os hará cambiar vuestra opinión sobre el género. Cinco de los grandes galardones del género ya han caído en sus manos… y más que lo harán.

Justicia Auxiliar

Ann Leckie
Traducción de Victoria Morera
Ilustración de John Harris
Ediciones B > Nova
ISBN: 9788466656887
416 páginas
Rústica con solapas
20.00 €

En un planeta helado y remoto, una soldado llamada Breq se está acercando al cumplimiento de su misión. En el pasado, Breq era Justicia de Toren, una crucero de batalla colosal con una inteligencia artificial que conectaba a miles de soldados que servían al Radch, el imperio que había conquistado la galaxia. Ahora, un acto de traición la ha hecho pedazos y solo cuenta con un único y frágil cuerpo humano, numerosas preguntas sin responder y un ardiente deseo de venganza. 

El año pasado supe de un libro del que se hablaba sin cesar en todos los corrillos de la ci-fi, extranjera y española: Justicia Auxiliar, de Ann Leckie, uno de esos libros que partiendo desde un subgénero de la ci-fi sorprende por su arriesgada apuesta y por estar dispuesto a romper los moldes en los que los críticos y lectores quieren encasillar la fantasía y la ciencia-ficción. Poco a poco los premios fueron cayendo dentro de la cesta y así vimos cómo Justicia Auxiliar se hacía con el Hugo, el Nébula, el Arthur C. Clarke, el Locus, el BSFA y el Kitschies Golden Tentacle. Seguramente los premios seguirán llegando, pero a mi lo que me motivó fue ver cómo el “trio calavera” de los Verdhugos recomendaba con bastante firmeza la obra debut de Ann Leckie. Naturalmente me leí las reseñas de Miquel Codony, Josep María Oriol y Odo, decidí esperarme a la edición de Ediciones B (dentro de la excelente colección Nova) y después de morderme las uñas durante unos cuantos meses recibí el libro hace apenas dos días y lo devoré.

El libro llegó a casa el lunes por la tarde, contuve mis ansías durante el mismo lunes y me “puse a ello” el martes… acabé el libro hacia las últimas horas de la noche del miércoles después de haberme contenido bestialmente para no acabar con él la misma noche del martes (o madrugada).

A pesar de todo lo que había leído sobre Justicia Auxiliar no esperaba encontrarme con una novela tan interesante de una escritora debutante (Leckie había escrito varias historias cortas, pero Justicia Auxiliar es su primera novela) en la que no sólo nos ofrece una más que interesante historia que se adapta como un guante a la space opera, sino que también opta por subir las apuestas al decidir que el idioma Radch (la raza humana de la que provienen Brew y Seivarden) no distinga entre géneros y se utilice el génerico “ella” para referirse a hombres y mujeres. Seré sincero, no sabemos de qué género es Breq, no sabemos de qué género son muchos personajes… Y NO IMPORTA. No importa porque la acción se desarrolla sin que el género de los personajes nos distraiga, no importa porque Leckie no necesita desarrollar las relaciones sentimentales a la “vieja usanza” (es decir, si Breq fuese mujer y sabiendo que Seivarden es un hombre, pues el lector se distrae buscando pistas de un posible romance… o al menos lo hará si es aficionado a esa ci-fi distópica juvenil en el que los amoríos cuentan mucho más que cualquier otro aspecto de la historia), las relaciones entre los personajes están ahí para quien quiera verlas, pero sin que el género sea algo determinante (menos para Breq, incapaz de distinguir el sexo de su interlocutor fuera del espacio Radch). Esto es algo que ya hizo Ursula K. Le Guin en La Mano Izquierda de la Oscuridad y en Justicia Auxiliar me parece un grandísimo acierto, no sólo porque eso ayuda a reflejar sociedades distintas a las que conocemos, sino porque también nos obliga a centrarnos en la trama, a hacer un esfuerzo por adentrarnos en esas culturas “alienígenas”, nos ayuda a adentrarnos en el escenario que Leckie ha dibujado. Y nos da una gran lección, y es que no importa el sexo de los personajes, sólo sus acciones, nos enseña a ver a los personajes por sí mismos, no por su género.

La trama de Justicia Auxiliar nos presenta a Breg, una ¿mujer? ¿hombre? en busca de venganza contra aquellos que destruyeron su ser original: Justicia de Toren, una nave provista de una Inteligencia Artificial y de cientos de “auxiliares” (cuerpos humanos “retocados”, borrados, eliminados, para poder ser absolutamente controlados por la IA de la nave). Algo ha sucedido, algo que tan sólo ha dejado a una auxiliar de Justicia de Toren con vida (la propia IA, la nave y el resto de las auxiliares se suponen destruidas) y ansías de venganza (lo que resulta curioso si tenemos en cuenta que Breg no se considera nada más que una máquina a lo largo de todo el libro a pesar de que va demostrando que sí tiene sentimientos), una auxiliar que ha pasado los últimos 20 años planeando su venganza y que ahora, al encontrarse con Seivarden, podrá por fin poner en marcha.

Me encanta el escenario que nos plantea la escritora estadounidense, me gusta un escenario que muestra a la raza humana en diversas naciones estelares, con un imperio humano, el Radch, regido por IAs que actúan a través de sus auxiliares (apéndices si se prefiere) y que, hasta ahora, han llevado una política belicista al más puro estilo del imperio romano (que Leckie reconoce le ha inspirado en muchos aspectos, no sólo el político, sino también el religioso y el social) y que acaba de firmar un tratado de paz con una raza alienígena conocida como los presgeres, lo que ha generado ciertas tensiones políticas que afectaron a Justicia de Toren, ¿cómo? Bueno, hay que leer el libro, ¿verdad?

En líneas generales Justicia Auxiliar es un gran libro, uno de esos que se puede recomendar a los amantes de la cifi sabiendo que recomiendas algo muy bueno, puede que a Leckie se le note la “bisoñez” escribiendo y que haya varios deus ex machina, pero en líneas generales su trabajo es magnífico, demuestra que la space opera, la ciencia-ficción y la fantasía no son géneros menores, sino que pueden tratar temas muy importantes a través de escenarios de fantasía (algo que la mayoría de lectores de fantasía reconocemos). Eso sí, no es un libro que pueda caer en las manos de cualquiera y gustarle, hay que tener algo de bagaje leyendo ci-fi para sacarle el partido al libro… pero merece la pena y Leckie se asegura de que el viaje sea lo más agradable y entretenido posible.

Podría seguir hablando del trabajo de Ann, de las ganas que tengo de leer los dos próximos libros que; Ancillary Sword y Ancillary Mercy, que conforman la trilogía del Radch Imperial, pero me detendré para comentar que me parece un lujo disfrutar de los libros que edita Nova, ya sólo contar con el preludio de Miquel Barceló ya supone un extra impresionante, pero es que la edición y elk acabado de estos libros es una maravilla.

Para ir acabando esta reseña de Justicia Auxiliar os diré que echo de menos leer este tipo de libros, estoy más que harto de tanto libro juvenil, de tanta “aventura distópica” (que no dejan de ser libros para jovencitas, con más o menos calidad, que varían ligeramente en su temática básica) y de tanto libro de ci-fi “cercana” (la ciencia-ficción debería permitirnos soñar con el futuro, el cercano, sí, Y el lejano, algo que parecen haber olvidado los editores españoles), me encanta la space opera y su versatilidad, ya sea militar, distópica, de aventuras… pero Justicia Auxiliar me ha sorprendido muy, muy gratamente, no e de extrañar semejante recopilación de premios.