El intrépido piloto Johnny Hazard regresa en un nuevo volumen que compila las ‘daily strips‘ de los años 1959 a 1961, con aventuras ambientadas en países orientales en plena Guerra Fría, por lo que el peligro está asegurado. Dolmen Editorial continúa este serial en su colección Sin Fronteras, y suma el décimo tomo. Todo un logro.

Las aventuras de Johnny Hazard empiezan a acusar las consecuencias de la guerra de Corea y la situación política de la Guerra Fría. La ayuda a un torturado prisionero de guerra que busca venganza contra un preso traidor lo lanza a un secuestro donde Sequin, esa especie de émula de Dragon Lady, lo recluta para rescatar a unos aviadores norteamericanos perdidos en el Tíbet dominado por los chinos El camino de vuelta a casa llevará a Johnny a encontrarse con los habituales personajes esperpénticos: beatnicks, sátrapas, pícaros contrabandistas, lamas con nombre de canción y hasta una banda de música compuesta solo por mujeres que bien podrían haber salido de Con faldas y a lo loco.

Desde que Frank Robbins creo esta tira en el año 1944, a su protagonista, Johnny Hazard, no han dejado de sucederle cosas, y sin embargo el statu quo se mantiene a rajatabla. Así lo demuestra el arranque de este libro con la aventura «El cazador«, donde vemos que Sabina, prometida de Johnny sufre un revés que la obliga moralmente a tener que dejar de lado su compromiso matrimonial con el aventurero. No veíamos a Hazard viviendo las nupcias y su estancia en el hogar conyugal de ninguna de las maneras, y es normal que Frank Robbins ideara una estrategia para cortar por lo sano ese derrotero.
«Un largo camino hacia ninguna parte» es el título que adorna a la segunda peripecia donde se mostrará que el aventurero no puede vivir tranquilo. Sequín, bella mujer oriental de cierto parecido a la Dragon Lady de «Terry y los Piratas«, que desempeña la jefatura de la misión de ayuda a los refugiados tibetanos de la opresión de la China roja, requerirá su ayuda para rescatar a los ocupantes de un bombardero americano perdido en territorio nepalí, concretamente en la zona del Tíbet donde la China roja ejerce su poder. Hazard demostrará lo diestro que es como piloto manejando un fleep, una especie de jeep volador. Rebuscando en internet se puede comprobar de la existencia de semejante aparato en el ejército de Estados Unidos. En estas páginas se le da buen uso, aunque finalmente acabe hecho añicos.
Otro personaje femenino de gran fuerza que asoma en esta aventura es Kala, otra chica oriental, que comanda a un grupo de guerrilleros con el objetivo en mente de asestar un golpe al comunismo chino. Junto a ella se pierde nuestro héroe, y así comienza «¡Donde los ángeles temen pisar!«, tercer relato de este libro. Aquí aparece un personaje llamado Bongo, que responde a una personalidad muy típica de aquellos años, la de ‘beatnik‘, término inventado en 1954 por el periodista estadounidense Herb Caen con el fin de burlarse de esa generación y sus seguidores, un estereotipo juvenil distinguible por la forma de arreglarse y vestirse, equiparable a los «modernos» de hoy en día, o como se les diga. Aportará la nota cómica a esta tercera aventura, aunque sospechemos como terminarán sus andanzas, en cuanto se cruza con Tabby, otra de las hermosas féminas que Robbins introduce siempre que puede. Bongo iba en busca del Lama-Rama, del que se considera fiel seguidor, aunque una vez lo encuentre, aflorará la decepción en él.
Del Nepal, el Tíbet y la China roja, pasamos a la India con una excelente historia, «Tesoros musicales» donde Hazard cruzará sus pasos con Mademoiselle Vava Lavoom y su orquesta de chicas, y no hace falta que diga que están inspiradas en la Sweet Sue que interpretaba Marilyn Monroe en «Con faldas y a lo loco«, junto a toda una pléyade de actrices que componían la orquesta Hasta la última de ellas es de una belleza arrebatadora en el lápiz de Robbins.
Si a alguien echábamos de menos en este periplo era al reportero ‘Snap’ Hunter. Vuelve en todo su esplendor en «Disparo instantáneo«, una aventura que muy hitchcockiana, que recuerda a «Con la muerte en los talones» o «El hombre que sabía demasiado«, donde un asesino a sueldo suplanta la identidad del reportero y gracias a la coincidencia del momento (llaman a ‘Snap’ en el aeropuerto y Hazard se da cuenta que no es él) podrán actuar antes de que el asesino actúe contra el Primer Ministro de la neutral Radinur. De nuevo con los comunistas en el papel de villanos.
«El largo regreso«, otra genial historia y «Proyecto humanitario» con la introducción de la doctora Frances Taggert, mujer de gran personalidad y arrojo, completan este volumen, acabando en el año 1961. Aún quedan dieciseis años por delante de Johnny Hazard y Frank Robbins.
Aventura en estado puro, con guiones perfectos y dibujos magistrales. Una obra maestra de las tiras de prensa que no hay que dejar pasar.

Johnny Hazard (1959-1961): Donde los ángeles temen pisar.
Autor: Frank Robbins
Fecha de publicación: Julio de 2020
ISBN: 978-84-17956-63-9
Formato: 28×21,5cm. Tapa dura. Blanco y negro.
Páginas: 192
Precio: 29,90 euros