Panini Cómics ha recopilado todo el Hulk de Donny Cates y Ryan Ottley en un único volumen de 432 páginas que se hace entrenido de leer una vez que te convences de aceptar la loca premisa de la historia.

Hulk de Donny Cates y Ryan OttleyHulk de Donny Cates y Ryan Ottley
Contiene: Hulk 1-14, Hulk Vs. Thor: Banner of War Alpha y Thor 25 y 26 y material de Free Comic Book Day – The Avengers/Hulk 2021
Guión: Donny Cates
Dibujo: Ryan Ottley
Páginas: 432
Tamaño: 17X26 cm.
Tapa dura con sobrecubierta
Precio: 48,00 €

Tras los acontecimientos de El Inmortal Hulk, Bruce Banner cree que por fin controla por completo a su alter ego esmeralda… pero hay cosas que ni siquiera su mente brillante puede imaginar. Mientras Bruce se lanza a las profundidades del espacio exterior en una peligrosa misión, Hulk descubrirá que no está solo. ¿Podrá un Dios del Trueno más poderoso que nunca vencer a un Bruce Banner que ahora controla su furia? ¿Y se arrepentirá Iron Man de interponerse entre estos dos titanes? Donny Cates, el creador del Motorista Fantasma Cósmico, lanza a Hulk al espacio, en una monumental etapa dibujada por el espectacular Ryan Ottley (El Asombroso Spiderman).

He estado un poco descolgado de la serie regular de Hulk desde que terminó la etapa de Al Ewing por lo que al encontrarme con este precioso volumen que recopila toda la etapa del Hulk de Donny Cates y Ryan Ottley no puedo evitar aplaudir a Panini Cómics por estas ediciones integrales, pero también por añadir la sobrecubierta a los Marvel Deluxe, es lo único que le faltaba al formato para tener una distinción especial.

Dicho esto la etapa del Hulk de Donny Cates y Ryan Ottley comienza con una premisa que parece producirse en momentos de gran excitación por el consumo masivo de drogas y/o alcohol. De alguna manera Bruce ha tomado el control de Hulk en su mente, lo ha encerrado en ella en una fantasía donde le hace luchar constantemente para él, al frente del cuerpo de Hulk, pueda dedicarse al nuevo hobbie que ahora tiene que parece ser el de viajar al espacio. Sí, Bruce, en su mente, cree estar dirigiendo una nave espacial con distintos clones de su personalidad a los mandos. Seré sincero, no sé de dónde saca Cates sus ideas (o de dónde las sacaba entonces porque después de su accidente, el pobre…) pero aquí se le ha ido la cabeza cosa mala. Bruce no sólo ha logrado tomar el control total sobre un Hulk esclavizado y obligado a luchar contra los enemigos más peligrosos imaginados por Bruce, sino que ahora debe ser cirujano e ingeniero industrial porque ha logrado injertar en el cuerpo del coloso esmeralda una serie de dispositivos cibernéticos con los que controlar aún a su otra mitad. ¿Cómo se ha podido hacer esto a sí mismo? “Es un misterio, muy misterioso”.

A partir de ahí tenemos mil y una excusas para enfrentar a Hulk contra todo tipo de enemigos, en ubicaciones espaciales e incluso en un Planeta Hulk que tampoco tiene mucho sentido. Seamos serios: la trama deriva muchísimo, como con la incorporación de un Thor salido del Thor de Cates, para acabar dejando el punto fuerte de la historia en algo que se soluciona relativamente fácil y rápidamente.

La etapa se cierra con Ryan Ottley a los mandos también del guión por la desaparición de su guionista que, a mi modo de ver, haría bien en quedarse embarcado sólo en dibujar porque, aunque el cierre es decente no da la misma sensación que nos daría el que tenía planeado Donny Cates (aunque, a saber). Eso sí, su trabajo gráfico sigue siendo sensacional a todos los niveles y si bien es más que capaz de dibujar épicas, y violentas, escenas de acción (si aún no habéis leído Invencible, de verdad, ¿a qué esperáis?), cualquier tipo de escena, pero también aporta la narrativa y expresividad que muy pocos artistas ofrecen hoy en día.

En definitiva, aunque el Hulk de Donny Cates y Ryan Ottley no decepciona del todo lo cierto es que no logra alcanzar la creatividad de otras etapas y, si lo pensamos, el planteamiento de Bruce controlando a Hulk es enormemente absurdo (porque Bruce cree estar en una nave espacial, ¡porque él mismo se lo ha hecho creer!). Aún así Ottley da una master class de dibujo, así que tampoco es todo tan malo.

NOTA: los amantes de las historias épicas, con poco o nulo trasfondo sin duda disfrutarán de esta etapa.