A principios de los años ochenta se estrenó una serie de televisión que renovó por completo la forma de explicar historias en la pequeña pantalla. Era «Canción Triste de Hill Street» de Steven Bochco y Michael Kozoll, una crónica de la vida cotidiana en una comisaría de Nueva York, que mostraba la cara más humana de los personajes más allá de los casos que tenían que resolver, desde sus miedos hasta sus flaquezas, pasando por sus relaciones personales y sus dilemas morales. «Let’s be careful out there«, recomendó el sargento Esterhaus a sus agentes cada semana durante siete años, entre 1981 y 1987, al salir a la calle.

Los policías de Gotham City no solo se ven obligados a lidiar con la violencia y la corrupción de la ciudad más perjudicada por el crimen del mundo, enfrentándose a algunos de los peores maníacos homicidas que hayan existido, sino que también deben afrontar las actividades de un justiciero totalmente decidido a jugar según sus propias reglas.

Es fácil comparar «Canción Triste de Hill Street» con «Gotham Central«, puesto que ambas son series sobre policías que, en sus correspondientes medios y cada una en el contexto de la época en que fueron creadas, rompieron moldes, renovaron un modelo preestablecido, acapararon premios (Grammys y Eisner) y sedujeron al público (espectadores y lectores). Y las dos tienen como protagonistas a policías en ciudades populosas (Nueva York y Gotham City) que deben lidiar con lo más bajo de la sociedad que se ven envueltos en todo tipo de crímenes y delitos y, a su vez, atender sus propias vidas. «Hill Street Blues» desafió los géneros establecidos, renovando la serie policiaca, acercando el documental hasta el serial, y el resultado fue de una feliz eficacia que Ed Brubaker, Greg Rucka y Michael Lark recogieron para su «Gotham Central«, añadiendo a su mezcla unas gotas de ‘noir‘ y el aroma del ‘pulp‘.

Aunque un héroe enmascarado vigila desde las alturas la jungla de asfalto de Gotham, el Hombre Murciélago tiene asuntos más importantes que atender que lidiar con maleantes de poca monta, asesinos sin superpoderes y mafiosos de bajo nivel de la ciudad gótica. Así, los policías de Gotham City no solo se ven obligados a tratar con la delincuencia, la violencia y la corrupción de la ciudad más golpeada por el crimen del mundo, enfrentándose a algunos de los maníacos homicidas más peligrosos del Universo DC, sinó que también deben afrontar las actividades de un justiciero totalmente decidido a jugar según sus propias reglas y las consecuencias de sus actos. Porque, aunque Batman se rige por un código de honor particular que discurre por la fina línea que separa el bien del mal y se enfrenta incansable contra el crimen en venganza por la muerte de sus padres, los policías de Gotham City deben cumplir su deber sin salirse de lo que establecen las normas y las leyes. Y sin habilidades superhumanas.

Con «Gotham Central» los geniales Ed Brubaker y Greg Rucka escribieron una serie sin igual que ahora ECC Ediciones reedita íntegramente en dos volúmenes que recogen los cuarenta números publicados durante tres años, desde 2003 hasta 2006. El primero recopila las historias publicadas en los números del 1 al 18 de la cabecera, que incluyen hasta seis arcos argumentales: «En el cumplimiento del deber«, «Motivo«, «Media vida«, «Ensueños y soñadores«, «Blancos fáciles» y «La vida está llena de decepciones«. En la primera historia, los agentes del MCU se tendrán que enfrentar a la muerte de uno de los suyos a manos de Mr. Frío mientras buscan una niña desaparecida. En la segunda, el compañero del agente asesinado intentará resolver el último caso de su malogrado amigo. En la tercera, una historia que fue merecedora de los prestigiosos premios Eisner y Harvey, centrado en la vida personal y la orientació sexual de la agente Renee Montoya. En la cuarta, el relato se centra en la figura de Stacy, la recepcionista y encargada de accionar la batseñal, y sus ensoñaciones y fantasías con Batman. En la quinta, el Joker siembra el terror a lo largo y ancho de Gotham en plenas Navidades, cuando asesina al alcalde de la ciudad y amenaza con hacer lo mismo con ciudadanos inocentes al azar, en un plan tan retorcido como macabro. Y en el sexto y último de los arcos los agentes de homicidios deben resolver dos asesinatos que estan relacionados con una empresa farmacéutica y los asuntos turbios de la mafia siciliana.
Son historias ubicadas en una época complicada para la ciudad, tras la «Tierra de Nadie» y «Agente Abatido», con el comisario James Gordon jubilado y el conflictivo Harvey Bullock suspendido.
En cada historia los protagonistas únicos y absolutos son los agentes de policía de la Unidad de Grandes Casos (UMC), del turno de día y el turno de noche, como Marcus Driver, Romy Chandler, el comisario Mike Akins, la capitana Maggie Sawyer, Crispus Allen o Renée Montoya, personajes creibles, construidos con brillantez, y los superhéroes y los supervillanos son meros secundarios en la función, como Batman, o los agentes del caos que desatan la tormenta, como Mr. Frío, el Joker o Dos Caras. Sin olvidar a la metrópoli siniestra que ejerce de mudo testimonio. Y las mentes maestras detrás de esta construcción son Greg Rucka y Ed Brubaker, dos guionistas en estado de gracia que tienen la costumbre de atreverse con lo que nadie se ha atrevido, y solamente hace falta echar una ojeada a sus etapas en el cómic mainstream, de manera que todas sus propuestas merecen la atención del lector y la confianza de quienes buscan historias que se arriesgan. Por su parte Michael Lark es el dibujante de todos los números contenidos en este tomo, un artista que puede recordar a Sean Phillips y cuyo estilo encaja a la perfección en el noir de «Gotham Central«, cargada de sombras y planos cortos. Los dos guionistas fueron quienes lo quisieron a bordo del proyecto desde que éste se puso en marcha, y no se equivocaron en la elección. El tiempo se ha encargado de convertir «Gotham Central» en un verdadero cómic de culto.

Una vez le preguntaron a Steven Bochco, creador de «Canción Triste de Hill Street«, qué es lo que necesitaba para sobrevivir en la despiadada industria del entretenimiento. «Libertad«, contestó, «libertad de lenguaje y de tratamiento«. Y eso es justo lo que DC Comics ofreció a Ed Brubaker, Greg Rucka y Michael Lark para desarrollar su idea, una propuesta que unos años antes hubiese ido directa al sello Vertigo. Y esto es todo un elogio.

Gotham Central Vol. 1
Guión: Ed Brubaker y Greg Rucka
Dibujo: Brian Hurtt, Greg Scott y Michael Lark
Edición original: «Gotham Central» núms. 1 a 18
Fecha de publicación: Agosto de 2020
ISBN: 978-84-18293-88-7
Formato: Cartoné (Integral omnibus). Color Páginas: 424
Precio: 37,50 euros