Hoy toca hablar de «Fantasmas Yōkai«, publicado por Lunwerg Editores. Se trata de un fascinante libro con una cuidada presentación ideado por Philippe Charlier donde se reúnen grabados y pinturas de los más grandes maestros del ukiyo-e. ¡Es terroríficamente maravilloso!
Descubre las fascinantes historias de fantasmas del Japón antiguo.Esta colección ilustrada dedicada a los fantasmas japoneses es un compendio de las más impactantes representaciones de los yūrei y yōkai. Entre sus páginas habitan espectros inquietantes: el alma atormentada de Oiwa, con el rostro deformado por el veneno; la enigmática Yuki-onna, que roba la vida de sus amantes con un beso helado, y la desdichada Okiku, condenada a vagar sin rumbo tras ser arrojada a un pozo por su amo. También se encuentran los esqueletos errantes, los fantasmas de guerreros caídos en el mar sin recibir sepultura y los samuráis consumidos por el resentimiento.Estos espíritus han inspirado innumerables películas de terror, mangas y novelas. En esta obra se reúnen grabados y pinturas de los más grandes maestros del ukiyo-e: Hiroshige, Hokusai y muchos más. Sus ilustraciones nos revelan la inquietante belleza y el poder evocador de un mundo donde los vivos y los muertos conviven en un delicado equilibrio.Abrir «Fantasmas Yōkai» es un pequeño ritual estético. Antes incluso de leer una sola línea, el libro ya te ha ganado: la cubierta con acabado sedoso, el formato estrecho que recuerda a los emaki, el lomo japonés que se despliega como si fueses a despertar tú mismo a un espíritu, los cantos de color que parecen tinta recién aplicada y, para rematar, las cintas de cierre que le dan un aire de grimorio elegante, a medio camino entre un objeto de museo y un tesoro secreto que alguien te ha dejado en casa por error. Es uno de esos libros que colocas sobre la mesa y la gente te interrumpe para decir: «¿Perdona, qué es eso?» Y tienen razón en preguntar: da gusto solo mirarlo, tocarlo y percibir ese balance entre lujo y rareza que tan pocos libros consiguen.
Una vez superado el flechazo físico y te adentras en las páginas, te recibe esa procesión interminable de seres que deambulan desde hace siglos por la cultura japonesa: yōkai juguetones, yūrei trágicos, criaturas híbridas, objetos animados por el paso del tiempo, animales convertidos en dioses menores del caos. Philippe Charlier no pretende escribir un tratado académico (aunque podría: su currículum impone), sino que más bien se dedica a deslizar comentarios breves, casi susurros, que acompañan las imágenes y nos orientan en la noche. A veces te gustaría que se extendiera un poco más —algunos episodios dan para media tesis—, pero también es verdad que esa contención mantiene la lectura ligera, casi ritual.
La verdadera estrella aquí es el despliegue visual. Son 150 imágenes que funcionan como ventanas a mundos paralelos. Hay estampas de Hokusai, Hiroshige, Kunisada, Utamaro, Yoshitoshi… maestros que entendían el miedo como una cuestión de atmósfera más que de sobresalto. Las reproducciones son grandes, nítidas, intensas; el formato del libro está claramente diseñado para que cada obra respire, se estire y casi te mire de vuelta. En un soporte convencional perderían fuerza, pero aquí brillan —o se ensombrecen, según el espíritu que toque— como si acabaran de salir de un taller de Edo.
Es fascinante notar cómo las xilografías exageran rasgos, cómo los detalles se tensan para provocar inquietud: un mechón imposible, un brazo que se alarga demasiado, un rostro que parece derretirse por el rencor. Charlier destaca estos elementos con la mirada curiosa del antropólogo forense que ha visto muchas cosas en su vida y aún conserva el asombro. Y ahí es donde el libro conecta con la tradición de verdad: esas imágenes no eran solo entretenimiento, sino una manera de explicar lo inexplicable, de hablar del miedo, de la muerte, de la culpa y, en ocasiones, del humor, porque los yōkai también son bromistas profesionales.
Ahora bien, y siendo honestos, el libro tiene sus pequeños tropiezos. La organización de los términos japoneses puede despistar un poco. A quienes ya nadan cómodamente en la mitología japonesa esto no les afectará demasiado, pero quienes se acerquen desde cero quizá levanten la ceja más de una vez. Tampoco es un libro para leer de cabo a rabo como una novela; es más bien algo que hojeas, saboreas, vuelves a abrir otro día, y así hasta que las criaturas se te quedan rondando por la cabeza.
Pero incluso con pequeñas inconsistencias, «Fantasmas Yōkai» destila ese magnetismo peculiar que solo tienen los libros-objeto bien planteados. Es un viaje visual potentísimo, un compendio breve pero sugerente de tradiciones sobrenaturales y, sobre todo, una puerta de entrada —bellísima— a un universo que lleva siglos inspirando mangas, animes, películas de terror y fiestas de disfraces. Quizá no te convierta de inmediato en experto, pero te hará mirar la sombra detrás de la puerta con un poco más de respeto. Y eso ya vale la pena.
Fantasmas Yokai
Autor: Philippe Charlier
Traducción: Marta García García
Fecha de publicación: Septiembre de 2025
ISBN: 978-84-10378-91-9
Formato: 17,8×23,4cm. Cartoné.
Páginas: 192
Precio: 30,00 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal