La colección Grandes Tesoros Marvel acoge una de las obras maestras de la década del 2000. «Estela Plateada: Réquiem«, escrita por J. M. Straczynski y dibujada por Esad Ribic, ambos en estado de gracia. Una historia trágica pero llena de esperanza.
Durante incontables años, la entidad que una vez fuera conocida como NorrinRadd ha navegado a través de las galaxias, explorando la oscuridad situada entre las estrellas y asistiendo al nacimiento y a la caída de poderosas civilizaciones. Ahora, su camino está próximo a llegar a su fin. Joe Michael Straczynski (El Asombroso Spiderman) y Esad Ribic (Thor) narran una aventura de Estela Plateada que ocupará para siempre un lugar destacado en tu corazón y en tu biblioteca.
Hay que reconocer que Grandes Tesoros Marvel supera todas las expectativas del coleccionista más exigente. Poder disfrutar de grandes obras a un tamaño inmenso, es un placer que no se da todos los días. Adaptando el formato del Marvel Treasury Edition americano, Zinco y Forum apostaron con cuentagotas por él: Capitán América Bicentenario por parte de Forum y los cruces clásicos de Hulk y Batman y Superman/Spiderman en Zinco. Ahora Panini Cómics, replicando la edición italiana, se suelta el pelo produciendo libros con tamaños que se salen de lo habitual. Los Blanco, negro y rojo o estos Grandes Tesoros, que cuentan con el aliciente de un póster extra grande desplegable como sobrecubierta. Están presentados en tapa dura y a un tamaño de 25,5 x 35,5 cm. Al contrario de lo que pudiera parecer, se leen con cierta comodidad. Sobre todo, los que con la edad perdemos vista, agradecemos las dimensiones.
El contenido, que es lo que importa de verdad, no está mal escogido en la mayoría de los casos. Confieso que el de La Cosa fue un poco decepcionante. En esta ocasión, la elección de «Estela Plateada: Réquiem» merece todos los elogios. El arte pintado de Ribic merece disfrutarse a este tamaño. Además, la historia de J. M. Straczynski, lírica, pero sin exceso de texto, ayuda a que sea una experiencia visual mayúscula. «Silver Surfer: Requiem» se publicó por primera vez en 2007 con formato comic-book en cuatro grapas. Panini Cómics nos la ofreció en su sello Marvel Graphic Novels en un libro en tapa dura. Han pasado más de diez años y ya tocaba una reedición de esta grandiosa obra.
Este «Estela Plateada: Réquiem» está a la altura de títulos míticos como «La muerte del Capitán Marvel», con la que guarda cierta relación. Habría que encuadrarla con esos capítulos que aparecen cada cierto tiempo presentado el final de un personaje Marvel, como «Los Cuatro Fantásticos: El fin» o «Lobezno: El fin». Puede que Marvel se replanteara quitarle la etiqueta debido a la calidad del trabajo de J. M. Straczynski y Esad Ribid, que merecía destacarse frente a las otras. En cualquier caso, son todo teorías. «Estela Plateada: Réquiem» no necesita comparaciones.
Jack Kirby introdujo al personaje en «Fantastic Four #48» USA (1965). El argumentista Stan Lee quedó tan satisfecho con el personaje que poco después anunció que era su preferido. De hecho, lanzó junto a John Buscema una colección protagonizada por el surfista plateado que hoy es considerado un clásico. Stan Lee también promovió otros proyectos especiales, como la novela gráfica que ilustró Moebius o el libro que realizó junto a Jack Kirby fuera de la editorial. Stan Lee consideraba a Estela un personaje realmente especial que merecía un tratamiento que no todos los autores sabían darle.
En su primera aparición Estela Plateada interpreta el papel de Heraldo de Galactus, el devorador de mundos. Norrin Radd, joven astrónomo del pacifista planeta Zenn-la tuvo que salir en defensa de su hogar para que Galactus no se lo zampara. Se sacrificó ofreciéndose como voluntario al coloso. Partió junto a él con la finalidad de encontrar mundos que saciaran su hambre. En la refriega contra Los 4 Fantásticos, Galactus prescindió de sus servicios, quedando atrapado en nuestro planeta. En «Estela Plateada: Réquiem«, el surfista que padece una enfermedad mortal deberá aprovecha sus últimos días con vida de la mejor manera posible.
El argumento es sencillo pero intenso y diría que trascendental. Estela Plateada, en un primer momento, pide ayuda a sus amigos para intentar vencer su enfermedad. No podrán hacer nada por él. Visitará a Spiderman para pedirle consejo. Intercederá en el conflicto entre dos facciones de un planeta. Finalmente, regresará a su hogar para morir en paz con los suyos. Es una historia trágica pero conmovedora, que no cae en ningún momento en la lágrima fácil. J. M. Straczynski ha cuidado mucho la narración, usando las palabras precisas en cada momento, algo que confiere a la obra un halo intimista y profundo que la hace especial.
Esad Ribic realiza un trabajo maravilloso, sobre todo en la figura del surfista y sus paseos por el espacio. Donde más cojea es en algunos rostros humanos, aunque no tiene mayor importancia. Es la simbiosis del personaje con su entorno lo que nos devuelve una obra de gran factura y todo un deleite visual. La inmensidad del espacio, la soledad de las estructuras de Zenn-la, la apariencia de Galactus, la energía cósmica… No imaginamos Réquiem con otro dibujante, la verdad.
Para quién no conozca «Estela Plateada: Réquiem«, este Grandes Tesoros Marvel que además del cómic incluye bocetos y portadas, es el regalo perfecto catalogable como obra de arte.
Estela Plateada: Réquiem
Autores: Esad Ribic y Joe Michael Straczynski
Páginas: 112
Fecha de publicación: Noviembre de 2021
ISBN: 9788411010696
Formato: 25.5×35.5cm. Tapa Dura. Color
Edición original: «Silver Surfer: Requiem» núms. 1 a 4
Precio: 35,00 euros











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