Dolmen Editorial nos sorprende con la publicación de El último monstruo mecánico, un homenaje de Brian Fies a los maravillosos cortos de animación de Superman de Studios Fleischer que sirven de simiente para desarrollar la trama del cómic.
El último monstruo mecánico
Edición original: The Last Mechanical Monster
Fecha de edición: enero de 2023
Guión: Brian Fies
Dibujo: Brian Fies
Formato: Cartoné, 200 páginas. Color.
29,9 €
Tras décadas de cárcel por amenazar a su ciudad con un ejército de robots gigantes, un anciano científico vuelve a la sociedad, sólo para descubrir que necesita ayuda para ajustarse a la sociedad del siglo XXI. Al experimentar lo que es la amistad por primera vez, sus nuevas relaciones cambian la obsesión del inventor por la venganza y sus planes amenazan con escapársele de las manos. El Último Monstruo Mecánico, de Brian Fies, es un relato sobre la ambición, la creatividad y la amistad. Pero también es una historia sobre cómo queremos ser recordados y el legado que queremos dejar tras nosotros. «El último monstruo mecánico, de Brian Fies, cuenta la historia de un supervillano olvidado que intenta un último ataque contra la humanidad. A través de las magistrales viñetas de Fies, el amargado científico descubre poco a poco fuerzas mucho más poderosas que sus armas y robots: la comunidad, la compasión y el perdón. Una maravillosa historia de héroes, villanos y almas solitarias atrapadas en algún punto intermedio» -Paul Dini, guionista y productor de Batman: The Animated Series.
Basada en corto de Superman de los Studios Fleischer de Superman en 1941 «Los monstruos mecánicos». Tierna historia, villano por encima de su tiempo y que aún cuando sale de la cárcel sigue superando la tecnología actual. Tres personas le harán cambiar de planes; la ingeniera, la bibliotecaria y el conductor. Edición impecable de Dolmen con dedicatoria, agradecimientos del autor, biografía y entrevista junto a material extra.
Hace un par de semanas Dolmen Editorial sacó a la venta “El último monstruo mecánico”, un cómic de Brian Fies del que no había oído hablar en mi vida, pero viendo que el cómic había estado nominado en 2014 y 2015 al Premio Eisner al Mejor Cómic Digital ya empezó a picarme la curiosidad. Después supe que estaba basado en un corto de animación de 1941, cuyos derechos habían pasado a ser públicos en los años 60 (no así Superman o Lois Lane) y comenzó a desarrollar una historia centrada en el malvado científico que había sido capaz de crear esos maravillosos robots con los que esperaba poder triunfar en el mundo criminal pero que sin embargo lo llevó a pasar décadas en la cárcel.
Así es como empieza El último monstruo mecánico, con la salida del genio inventor de los robots, ahora un anciano de muchísima edad que pretende continuar justo donde lo dejó, reconstruyendo primero sus robots, o al menos uno, y reiniciando su campaña criminal. Pero ahora es un anciano que acaba de salir, sin un duro, de la cárcel por lo que deberá pedir ayuda para poder llegar a su base secreta, donde reposan sus robots, y así irá conociendo a distintas personas, tres principalmente, que le ayudarán. Primero conocerá al conductor de autobús, que le llevará a la localización perdida entre las montañas deteniendo su autobús en una zona sin paradas para que éste pueda continuar hasta su base a pie. La siguiente persona a conocer es la ingeniera, una mujer que le ayudará a conseguir algunos de los componentes que el inventor necesitará para recuperar al menos uno de sus robots. Finalmente está la bibliotecaria*, que también le ayudará, aunque no tanto como los dos primeros.
Gracias a sus interacciones con el conductor y la ingeniera el inventor irá desarrollando cierta empatía y educación básica, es decir, le irán limando sus asperezas y, gracias a la ingeniera, no le quedará más remedio que hacer una profunda introspección mientras entre ambos reparan el robot. A pesar de todo el inventor no deja de intentar que su robot lo haga inmensamente rico, pero El último monstruo mecánico resulta ser una genialidad que aún no ha sido superada, un robot que parece tener una pequeña alma dentro de sí mismo, pero que obedece a su creador y, por lo tanto, intentará un último robo que forzará la mano del inventor para, quizás, ayudarle a conseguir su redención.
Brian Fies es un autor que se hizo conocido por publicar El cáncer de mamá, un cómic que no tengo fuerzas mentales para leer pero que fue muy bien acogido otorgándole un premio Harvey así como nominaciones a los premios más prestigiosos. Además de El último monstruo mecánico ha publicado Whatever Happened to the World of Tomorrow? y A Fire Story, en el que nos cuenta cómo se quemó su casa en los incendios de Califormia.
El último monstruo mecánico fue uno de esos duros trabajos en los que Fies comenzó una historia y cuando llevaba más de 100 páginas se dio cuenta de que la historia no avanzaba como él quería y desechó todo el material y la volvió a realizar para brindarnos esta deliciosa historia que rinde homenaje al trabajo de los Studios Fleischer en los años 40. Sinceramente, estamos ante una historia muy tierna, cargada de buen ambiente y de humanidad, para lo mejor y algo de lo peor, pero para regalarnos al final del mismo una sonrisa y un calorcito que nos lleva a pensar que el mundo está lleno de buenas personas. Lo siento si os parece un análisis muy simplista pero es lo que la obra de Fies me ha hecho sentir.
Gráficamente el estilo de Brian Feis es muy propio del cartoon, siguiendo con bastante acierto las pautas marcadas por el estilo de animación de los Studios Fleischer y lo cierto es que convierte en una preciosa historia toda la continuación del corto. Es increíble que en 60 años nadie hubiese tenido la misma idea.
La edición de Dolmen es una delicia, un tamaño superior al comic book, cartoné, papel de buen gramaje, material extra e incluso una entrevista con el autor. Así da gusto finalizar una lectura y complementarla con tanta información.
En definitiva, El último monstruo mecánico ha sido una verdadera sorpresa y una lectura deliciosa en la que la redención tiene un papel muy importante, pero también la humanidad que exhiben los personajes y la esperanza que resuena en las últimas páginas.
- un pequeño apunte para la editorial: «Biblioteconomía» es como se denomina a la carrera en España, en Latinoamérica se denomina «Bibliotecología»











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal