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«El pozo y el péndulo» fue la segunda adaptación de Edgar Allan Poe que rodó Roger Corman, aunque la mejor de todas aún estaba por llegar («El Cuervo«, por supuesto). La relación entre Corman y la obra de Poe es prolífica, y además de «El pozo y el péndulo» vieron la luz otras seis adaptaciones cinematográficas de su bibliografía, incluyendo «La caída de la casa Usher» (1960), «La obsesión» (1962), «Cuentos de terror» (1962), la mencionda «El Cuervo» (1963), «El palacio de los espíritus» (1963), «La máscara de la muerte roja» (1964) y «La tumba de Ligeia» (1964). En la mayoría de estas películas el inolvidable Vincent Price era el actor protagonista.

«El pozo y el péndulo» («The Pit and the Pendulum«), también conocida como «El péndulo de la muerte» es una adaptación muy libre del guionista Richard Matheson, que desarrolló su historia a partir de un espeluznante relato del escritor de Boston publicado originalmente en 1842. Tan libre que el péndulo de la muerte en cuestión solamente aparece en los últimos diez minutos del film. Protagonizada por Vincent Price, Anthony Carbone, Barbara Steele, John Kerr, Luana Anders y Patrick Westwood, la película nos ubica en el siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos y la existencia de la infame Inquisición Española y su caza de brujas, y nos cuenta la historia de María, la esposa de un humilde panadero, que es acusada de brujería por el inquisidor Torquemada. Con la ayuda de Esmeralda, compañera de celda y auténtica bruja, María y su marido intentan librarse de las garras del terror, la tortura y la muerte que impone la Inquisicón en nombre de la religión.

El productor y director Roger Corman (1926-2024) fue una auténtica leyenda de la historia del cine, responsable de centenares de películas y reconocido con un Oscar honorifico en el año 2009 por su singular carrera. Sus películas, fantásticas, de terror o ciencia ficción en su mayoría, rodadas con economía de medios (en pocos días, de bajísimo presupuesto, interpretadas siempre por los mismos actores, reaprovechando escenografías y reciclando metraje de otras producciones, con una estética casi artesanal y efectos especiales propios de la serie Z), se convirtieron en todo un referente para grandes directores, actores y productores que le rinden pleitesía y le consideran un maestro, como Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Peter Bogdanovich, John Carpenter o James Cameron, entre otros muchos. Murió a los 98 años, dejando un legado de más de 400 películas y cuyo sistema de trabajo se puede descubrir en el muy recomendable «Cómo hice cien películas en Hollywood y nunca perdí un centavo«.

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Where to watch El pozo y el péndulo