Novela genial, película genial. Una duplicidad difícil de conseguir, pero que en manos de John Houston no era difícil imaginar que la historia de los soldados del ejército británico Danny Dravot y Peachy Carnehan (interpretados por Sean Connery y Michael Caine) en el legendario reino de Kafiristán de 1880 narradas en el clásico de la literatura “The man who would be king” de Rudyard Kipling se iban a convertir también en un clásico del celuloide. Cine de aventuras del que ya no se hace.