No hay ningún trabajo del británico Warren Ellis que no ofrezca al lector una combinación de sorpresa y provocación. Sus historias suelen garantizar un puñetazo en el estómago, de esos que dejan sin aire durante unos segundos y el regusto amargo de la bilis en la boca. Su fama le permite explorar ideas y conceptos que otros guionistas tendrían vetadas, y «Desolación Jones» es una de estas obras que van más allá de los límites. Sin duda, no apta para todos los paladares.

Michael Jones, un antiguo agente del MI6, fue la primera víctima que sobrevivió a la Prueba Desolación, una intervención sumamente peligrosa ideada por el gobierno británico. Lo mantuvieron con vida por vía intravenosa mientras lo alimentaban a la fuerza a base de imágenes y datos terribles de forma ininterrumpida al tiempo que le suministraban estimulantes para mantenerlo consciente y alerta durante todo un año. Jones abandonó la agencia y ahora vive en Los Ángeles, donde trabaja como investigador privado para la comunidad secreta de ex-espías ya retirados del servicio que no tienen a quién acudir.

Warren Ellis es uno de esos autores que pocas veces decepcionan si conoces su obra, un tipo capaz de lidiar a ambos lados de la línea roja, que tiene tiempo y material para trabajar para las dos grandes editoriales del cómic mainstream norteamericano pero también para sellos y editoriales como Wildstorm o Avatar, para ofrecernos obras tan impactantes como «Transmetropolitan«, «The Authority» o «Planetary«, títulos que sacuden los mismos cimientos del mercado editorial estadounidense y cuyas consecuencias siguen afectando al medio una década después. Eso lo sabemos hoy, tras más de tres décadas de carrera y con un prolífico historial repleto de obras maestras que siempre, siempre, enfrentan al lector con ideas originales y disruptivas, que se escapan de la censura y del conformismo, para sacudir entrañas y conciencias.
Y es que Ellis es un creador que derrocha creatividad y, cuando le dejan, cuando le dan la libertad que necesita y sus ideas se escapan de las ataduras del mainstream más convencional y aburrido, explota su vena más salvaje y transgresora, experimentando, superando los límites, cruzando líneas rojas, y dando forma a auténticas joyas pero también a rarezas inclasificables. Ellis es un torrente de ideas que está acostumbrado a romper con lo establecido, y «Desolación Jones» es un ejemplo perfecto de ello.

«Desolación Jones» es una obra que nos permite echar un vistazo a lo peor de la sociedad en la que vivimos. Lo más oscuro, lo más vil, lo más depravado, lo peor de lo peor, tienen su espacio en esta obra de Warren Ellis y J. H. Williams III, en la que los autores nos ofrecen su singular visión de nuestro mundo a través de los ojos de Michael ‘Desolación’ Jones, un ex-agente británico que trabaja como investigador en la ciudad de Los Ángeles, donde malvive junto a una comunidad de ex-espías británicos que, como él, han sido abandonados a su suerte por su gobierno y que tienen prohibido abandonar la metropolis.
Publicado originalmente en el año 2005 en el sello Wildstorm de DC Comics, interrumpida al principio del segundo arco argumental de la serie cuando lo dibujaba Danijel Zezelj, en el octavo número, «Desolación Jones» es un cómic protagonizado por una suerte de John Constantine, cínico y triste, incapaz de sentir dolor pero con habilidad para provocarlo. Un arquetipo del sello Wildstorm, como Jenny Sparks o Spider Jerusalem. Michael Jones se dedica a realizar variopintos trabajos en y para la comunidad de exiliados del MI6 en Los Ángeles, empezando con el encargo de recuperar unas viejas cintas pornográficas de Hitler que han sido robadas a un anciano millonario, en una historia sucia que no evita ni las drogas, ni la prostitución, ni la pornografía, ni la sangre, ni las visceras, los métodos expeditivos y los sórdidos bajos fondos, asuntos truculentos y morbosos a los que nos tiene habituados el escritor británico.
Ellis es un guionista acostumbrado a exigir cierto esfuerzo intelectual a sus lectores, así como cierta tolerancia a lo escabroso, y en «Desolación Jones» cumple con esta regla, jugando con el lector y haciéndole dudar sobre los límites morales del protagonista y de los numerosos personajes secundarios que van desfilando por la sesión. La historia se construye tomando como telón de fondo una visión distorsionada de la ciudad del pecado y la corrupción de Los Ángeles, y se ve apoyado por el fantástico dibujo del aclamado J.H. Williams III y sus insuperables composiciones de página, que siempre aporta narrativamente a la historia, que se podría enmarcar en el género noir con una influencia de Raymond Chandler más que evidente, para demostrarnos que vivimos en una sociedad pervertida habitada por seres deprimentes. Además, el espléndido color de José Villarrubia ensalza todavía más el talento de Williams III.

En conclusión, una obra notable de Warren Ellis que repite la mecánica de utilizar géneros diferentes, como los superhéroes de «The Autorithy» o el noir de «Desolación Jones«, para criticar la sociedad actual, así como los de conflictos futuros a los que nos enfrentaremos en los próximos años. Ellis utiliza el cómic como herramienta a través de la cual explorar un hipotético futuro pero darnos su cínico punto de vista del presente.

Desolación Jones.
Guión: Warren Ellis
Dibujo: Danijel Zezelj y J.H. Williams III
Edición original: «Desolation Jones» núms. 1 a 8
Fecha de publicación: Junio de 2018
ISBN: 978-84-17441-54-8
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 208
Precio: 20,50 euros