Después de unos cuantos años de dar bandazos y de cambios absurdos del personaje en DC Comics han optado por traer de vuelta a Greg Weisman y Cary Bates para narrarnos la “Caída y auge del Capitán Átomo“, una emocionante miniserie.

Caída y auge del Capitán Átomo (Renacimiento)
Edición original: The Fall and Rise of Captain Atom núms. 1-6 USA
Fecha de edición: octubre de 2017
Guión: Greg Weisman, Cary Bates
Dibujo: Will Conrad
Color: Ivan Nunes
Formato: Libro rústica, 136 págs. a color.
13,5€

Hace cinco años el Capitán Átomo desapareció de la faz de la Tierra tras sufrir un colapso cuántico. Ahora, un nuevo Capitán Átomo surca los cielos. Sus habilidades parecen mucho más estables que las de su predecesor. Pero ¿quién es en realidad este nuevo héroe? ¿Dónde fue a parar el antiguo? Y, más importante aún, ¿será capaz de afrontar con éxito la amenaza de Ultramax?

En 1987, los guionistas Cary Bates (Superman, Flash) y Greg Weisman (Young Justice) escribieron su primer libro del Capitán Átomo, ahora 30 años después, lo trasladan al siglo XXI en una serie limitada de seis episodios dibujada por Will Conrad (Green Lantern).

DC Cómics nunca ha sabido qué hacer con el Capitán Atomo desde que lo adquirieron tras la caída de Charlton Comics. Inicialmente el Capitán Átomo fue creado por Joe Gill y Steve Ditko pero fueron los propios Cary Bates y Greg Weisman, junto a Pat Broderick, quienes lo incluyeron en la continuidad de DC Cómics y lo hicieron durante más de medio centenar de números en una serie en la que las conspiraciones militares eran la orden del día y donde personajes como el Dr. Megala y el General Wade Eiling ya eran parte fundamental del día a día de Nathaniel Adam, alias Capitán Átomo.

Para volver a intentar relanzar al personaje en DC hicieron algo nada habitual: contar con los guionistas originales para que insuflasen nueva vida a un personaje que vagaba sin rumbo en el limbo a la espera de que algún lumbreras supiese cómo sacarle partido toda vez que Alan Moore ya lo había llevado en una dirección completamente nueva en Watchmen y es que el doctor Manhattan, de plena actualidad en DC a día de hoy, era la versión watchmeniana del Capitán Átomo.

Cary Bates y Greg Weisman, con la certeza de que si algo ha funcionado es mejor no tocarlo demasiado, actualizan el origen del Capitán Átomo en esta miniserie tras establecer que, inicialmente, sus poderes iban a la deriva, provocando explosiones aleatorias hasta que una de estas explosiones provocase una catástrofe y la muerte de 3 inocentes. Por suerte nuestro protagonista no supo de esas muertes al ser enviado al pasado por la explosión donde rehízo su vida, incluso se casó, para, años después, volver ser enviado al presente con nuevo aspecto pero con el doctor Megala y el general Wade Eiling ansiosos por utilizar de nuevo a Nathaniel urden un complot para presentarlo como un nuevo y segundo Capitán Átomo, distinto a aquel cuyos poderes colapsaron y opuesto al Ejército de los USA, al menos públicamente.

Ni qué decir tiene que no es que el Capitán Átomo esté muy feliz, especialmente porque ha dejado a su esposa atrás en el tiempo y ya no puede reencontrarse con ella, ya que murió unos años atrás. La mayor sorpresa será descubrir que tuvieron un hijo al que nunca conoció y que vive con su tía, aunque al cúmulo de sorpresas se añade la creación de un nuevo supervillano relacionado con él, Ultramax, un psicópata muy al estilo del original Mayor Fuerza.

La trama es algo enrevesada, aunque nada que ver con la original de 1987, algo normal teniendo en cuenta que Greg Weisman, Cary Bates y Pat Broderick contaron con muchos más números para desplegar la tela de araña conspiranoica en torno al Capitán Átomo, pero en estos 6 números logran que nos interesemos especialmente por una buena persona a la que parece que no le sale nada bien y que se debe ocultar tras una red de engaños tejidos por el Ejército de los USA y con la que no está de acuerdo, pero que debe aceptar desde el momento en el que descubre que tiene un hijo al que el Ejército vigila por si desarrollase poderes como los de su padre.

El dibujo de Will Conrad es muy efectivo en las pequeñas distancias, las escenas de interacciones personales y más recogidas pero a la hora de la acción, quizás por la paleta de colores de Ivan Nunes, deviene en cierta rigidez que afea esas escenas. Aún así es un más que competente dibujante que cumple el expediente.

La edición de ECC es la típica de las series regulares en volumen, se hubiese agradecido algún artículo sobre las distintas encarnaciones del Capitán Átomo, ya sea en Charlton o en DC, a lo largo de los años, pero nada que no podáis encontrar en la Wikipedia.

En definitiva, Caída y Auge del Capitán Átomo es uno de esos títulos que casan a la perfección con Renacimiento, ya que toma la base de lo que funcionó décadas atrás y lo moderniza. El título es muy interesante y esa última página eleva las expectativas. Habrá que ver cuándo y dónde continúan la historia.