Dolmen Editorial publica el primer volumen que contiene las tiras diarias y dominicales del recluta más vago y patoso de la historieta, “Beetle Bailey, con una recopilación de los años 1950 a 1952, en el que le vemos dar el salto de su periplo universitario a un cuartel militar en el que seguirá haciendo de las suyas.

Beetle Bailey 1950-1952Beetle Bailey comienza su andadura en el mundo de los cómics como estudiante universitario, vago y poco amigo de los libros, toda una novedad que se adelantó a su tiempo. Pero entonces estalla la guerra de Corea y, como tantos otros jóvenes, Beetle acaba por enrolarse en el ejército.

Dolmen Editorial anunciaba en enero la publicación de una nueva colección de tiras de prensa dentro de su línea Sin Fronteras. Fue toda una sorpresa conocer que se trataba de “Beetle Bailey“, un serial del Kings Feature Syndicate que en nuestro país habíamos visto en muy contadas ocasiones. Concretamente su primera aparición traducido al castellano vino de unos cuadernillos publicados por la editorial Susaeta en 1971 en una colección titulada “Tiras cómicas”. Más cundieron las publicaciones de Eseuve “Strip Comics”, en las que Beetley se barajó con Popeye, Tiger y Blondie. Del otro lado del océano, de la mano de Novaro, nuestro soldado tuvo su protagonismo en formato cómic. Por lo tanto, hay que aplaudir esta edición cronológica y remasterizada que Dolmen nos trae con la calidad que les caracteriza, con prólogo y traducción del incombustible Rafael Marín.

“Beetle Bailey”, la creación de Mort Walker, es una de esas tiras de prensa que lograron capturar la esencia de la vida militar con un toque de humor inconfundible. Desde su discreto debut el 4 de septiembre de 1950 (en solo doce periódicos), Beetle Bailey ha sido un pilar en las páginas de los periódicos, retratando las desventuras de un soldado eternamente perezoso y su peculiar unidad en el ficticio Campamento Ciénaga (Swampy en el original). Los primeros años de la tira, entre 1950 y 1952, sentaron las bases para lo que se convertiría en una serie icónica que se mantendría vigente durante más de medio siglo.

En sus primeros días, Beetle Bailey no era el típico recluta que conocemos hoy. De hecho, Beetle comenzó sus andanzas como un estudiante universitario, un adolescente despreocupado y amante de las fiestas. Sin embargo, el personaje no resonaba del todo con el público y Mort Walker decidió darle un giro drástico. En 1951, Beetle dejó la universidad y se alistó en el ejército, marcando el inicio de una nueva era para esta serie. Este cambio no solo la revitalizó, sino que también le dio a Walker una fuente inagotable de material humorístico, basada en las peculiaridades y absurdidades de la vida militar.

Los personajes que rodean a Beetle son tan importantes como él mismo. El Sargento Snorkel, con su temperamento explosivo y su perro Otto, que curiosamente también lleva un uniforme militar, se convirtió en uno de los pilares cómicos de la tira. Los contrastes entre la pereza de Beetle y la rigidez militar de Snorkel crearon innumerables situaciones cómicas. Otros personajes memorables incluyen al General Halftrack, un oficial distraído y poco competente, y la secretaria Miss Buxley, cuya presencia constante causaba suspiros (y celos) en el campamento. Pero a estos personajes los veremos en futuros tomos, aquí nos encontramos otro elenco de secundarios, como su novia Buzz y sus colegas Novato, Diamante Jim, Calcetín Sudao y Bill Amargao, todos ellos dando la nota en la Universidad.

Fue su salto al cuartel tras anunciarse la guerra en Corea el momento en que “Beetle Bailey” ganó popularidad rápidamente, pese a que el personaje no se movió del Campamento Ciénaga. La tira se distribuyó ampliamente en los Estados Unidos y pronto en otros países. Este éxito permitió a Mort Walker explorar temas más amplios y agregar profundidad a sus personajes, manteniendo siempre un enfoque humorístico. La sátira de la vida militar resonaba con muchos, especialmente con los veteranos de la Segunda Guerra Mundial y los soldados del conflicto coreano, quienes encontraban en las aventuras de Beetle un reflejo humorístico de sus propias experiencias. Aunque en los primeros tiempos, todo está más atenuado, centrándose el autor en crear gags de todo tipo en donde se resalta la holgazanería y las ganas de ligar del protagonista.

A lo largo de los años, Beetle Bailey no solo se mantuvo relevante sino que también evolucionó con los tiempos. Mort Walker supo adaptar la tira a los cambios sociales y políticos, aunque siempre manteniendo el tono ligero y cómico que caracterizaba a sus personajes. La tira abordó temas más serios en ocasiones, pero siempre regresaba al humor como su núcleo central. Esta capacidad de adaptación y la habilidad de Walker para mantener fresca la tira fueron claves para su longevidad.

Beetle Bailey continuó publicándose hasta el fallecimiento de Mort Walker en 2018, y su legado sigue vivo a través de las tiras clásicas y las nuevas generaciones que descubren sus historias. La tira, que comenzó como una simple sátira universitaria, se transformó en un comentario hilarante y, a menudo, agudo sobre la vida militar y la burocracia. Los personajes de Mort Walker, con sus extravagancias y defectos entrañables, dejaron una marca indeleble en la cultura popular y en el corazón de millones de lectores.

En resumen, Beetle Bailey es una de esas raras tiras cómicas que logró trascender su tiempo, adaptándose y evolucionando mientras mantenía su esencia humorística. Desde sus humildes comienzos hasta convertirse en un ícono de la cultura popular, la tira de Mort Walker ha demostrado ser un testimonio del poder del humor y la caricatura para reflejar y comentar la vida cotidiana. Dolmen ha dado en la diana al conseguir a este entrañable personaje al que nunca le vemos los ojos, que seguro nos soltará unas buenas carcajadas mientras disfrutamos de su vida en viñetas.

Beetle Bailey (1950-1952)
Autor: Mort Walker
Fecha de publicación: Marzo de 2024
ISBN: 978-84-10031-36-4
Formato: 28×21,5cm. Tapa dura. Blanco y negro
Páginas: 192
Precio: 31,90 euros